Ópios del pueblo



El fútbol no es esto, se dice. Entonces, ¿qué? Parece que, descontados los dirigentes, las "claques", los comentaristas, los empresarios, las "estructuras", el sr. Que se ha convertido en una de las más antiguas de la historia de la humanidad, y que, por lo tanto, no se trata de un problema de salud pública. . "Mustafá", la violencia, las trafulhices, el odio, los patadas en la gramática y los casos judiciales, el fútbol es una cosa linda.

Esta es la cuestión: ¿será tan hermosa que justifique sufrir las calamidades arriba? Y he aquí la respuesta: no, evidentemente que no. Como cada entendido en el ramo no se cansa de repetir, el fútbol provoca una cantidad de efectos secundarios y malignos bastante superior a los beneficios que induce. Es igual a tomar un medicamento para la micosis que asegure cataratas, pierna dolorosa y dos AVC. O enviar miles de portugueses murió en la Primera Guerra Mundial sólo para que, un siglo más tarde, "estadistas" descaradamente para divertirse achincalhar la memoria del infortunado. Un gol del Alcochetense garantiza, como máximo, siete segundos de festividades; el ya legendario "terrorismo" de Alcochete implica sietecientas horas de emisiones televisivas casi ininterrumpidas, de lejos un terror más inhumano.

Parafraseando a los profesionales de la indignación, es, o debería ser, tiempo de gritar "¡Basta!". Con la posible salvedad del PS, que choca con la "fiesta brava" a punto de bajar el IVA de la misma, hay por ahí resmas de excitados deseosos de prohibir las corridas de toros, de hecho una actividad pateta pero que sólo perjudica toros. ¿Por qué no se prohíbe el fútbol, ​​cuya ubicuidad perjudica a las personas, transformadas en bovinos en el proceso?



Es fácil. Porque sin la sujeción obsesiva a la pelota todo el mundo podría reparar en el resto. Y el resto es la anécdota de Tancos, los hospitales arruinados, los "medios" sumisos, las corporaciones sueltas, la censura a cielo abierto, las regalías del "banquero" Salado, la impunidad de la extrema izquierda, los jueces sorteados hasta que el sorteo golpea, los fuegos sin humo o responsables, los invertebrados que hacen de la elasticidad una carrera, el incalificable dr. Costa, el calificado prof. Marcelo, el dr. Río, el dr. Hierro, las carmelitas del Bloque, etc. Realmente, el fútbol no es esto. Esto es el país, y es muchísimo peor.

Descubrí hace días la existencia de un ministro de Medio Ambiente y de la Transición Energética. ¿Para que sirve? Aparentemente, para recomendar a la población contención en los gastos. O, en las palabras del señor. el ministro, quien quiera pagar menos IVA en la electricidad sólo tiene que bajar la potencia contratada. ¿La potencia en cuestión no aguanta dos bocas de cerámica? Tretas: para el sr. el ministro llega y sobran a una familia de cuatro, desde que, por supuesto, ésta esté dispuesta a dispensar el "confort" (cito) y se resigne "a su verdadera necesidad" (cito otra vez).

En los tenebrosos tiempos de la troika, un décimo de semejante prepotencia bastaría para llenar "telediarios" con relatos de suicidios y llenar salas con intérpretes de la "Grândola". Hoy la prepotencia es tan normal que no ofende a nadie, no merece titulares y, al final, no es prepotencia, sino una serie de consejos sabios. La normalidad, por lo demás, se construye despacio. Los combustibles son caros? No son nada, la gente se ha estropeado con mimos y desbarataron los placeres del autobús, de la bicicleta y del carro. ¿El agua es cara (y, para colmo, ilegalmente compulsiva)? Nada de eso, las personas se acostumbraron a andar lavadas y descuidaron las ancestros virtudes del surro. Y, no tarda, el mismo principio servirá para la comida, la ropa, la casa, la salud y demás lujos que ablandaron al pueblo, el cual poco a poco se acomodará a vivir con poco. Cruel sería privar al Estado de sus verdaderas necesidades, incluyendo la de emplear, a precios justos, utilísimos gobernantes.

El descenso a los abismos venezolanos no se hace por decreto súbito: se hace con pequeños pasos, descaro, delirio, despotismo, incompetencia, codicia. Y la apatía de todos, que cuando alcanzaron la miseria material y moral ya se olvidaron del viaje. Venezuela también tardó en percibir que era Venezuela, y ahora comen (perros) y callan.

Si me permiten, aprovecho la oportunidad para divulgar el Cannadouro 2018, a realizarse hoy y mañana en el Centro de Congresos de la Aduana de Oporto. El certamen cuenta con espacios de exposición, cedidos a "empresas nacionales e internacionales relacionadas con los actuales usos del cannabis y que representan toda la capacidad innovadora y emprendedora de este sector de negocios". Entre las corporaciones representadas, se destacan la E-Canabidol, la Cannabeer, la Cannativa y, naturalmente, la Logia de María. En otra parte, no podían faltar las conferencias, que "siguen siendo una fuerte apuesta para promover el debate público y dentro de la sociedad civil en torno a la utilización del cáñamo en todas sus vertientes: industrial, recreativa y medicinal haciendo frente al prejuicio con respecto a esta planta multi-versátil ". Para abrir el apetito, se refieren los debates "Utilización de Hormigón de Cáñamo en la Construcción", "Cáñamo, la Alternativa a las Grandes Culturas" y "Hace Ese: Gestionar el Placer y el Riesgo en el Consumo de Cannabis". Para el final, se espera con enorme expectación la mesa redonda "Dar Voz a las mujeres cannábicas".

No pregunto por qué los organizadores oscilan entre escribir "cannabis" y "cannabis". No pregunto por qué, cuando el asunto involucra charros, la innovación, el "emprendedorismo, las multinacionales, los negocios y el hormigón pasan a ser cosas espectaculares. No pregunto cómo una planta (u otra porquería cualquiera) puede ser multi-versátil. No pregunto qué son las mujeres cannabis ni por qué andan calladas. Y sobre todo no pregunto qué es lo que esta gente camina, ya que sería la redundancia del milenio.


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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