Olvídalo! La gereruza acabó





Es muy molesto la "geringonzoman√≠a" que se ha generado por ah√≠, llevando a mucha gente a adivinar geringonzas en todo lo que son resultados electorales minoritarios por el mundo fuera y sondar los astros, en aparente ansiedad, en cuanto al cuadro posterior a las elecciones legislativas de octubre. Elecciones en Santo Tom√© y Pr√≠ncipe – all√≠ estar√≠a una geringonza. Elecciones en Guinea-Bissau – all√≠ estar√≠a otra jerarqu√≠a. Elecciones en Espa√Īa – geringonza a la vista en los ""nuestros hermanos"? Elecciones en Dinamarca – he estado gestando en perspectiva en la patria de Hamlet, ""no se puede".





La geringonza no es una coalición interpartidaria, como siempre ha habido y habrá, sin novedad, ni originalidad. Los casos internacionales que he citado, remitiendo a los comentarios de prensa, son de coaliciones interpartidarias, reales o hipotéticas; no tienen nada de geringonza. Y, en nuestra historia democrática, no se generaron el gobierno PS / CDS de 1977 o el Bloque Central PS / PSD en 1983/85, ni las coaliciones de gobierno PSD / CDS en 2002/05 y 2011/15.

Lo que caracteriz√≥ a la gergeron tampoco fue haber desmentido la improbabilidad de acuerdos de mayor√≠a en 2015/19 entre todos los partidos a la izquierda (PS + BE + PCP + PEV). Fue la circunstancia √ļnica que produjo esos acuerdos y, impulsado por la circunstancia espec√≠fica, la forma que revestieron y el perfil de acci√≥n que dibujaron.

Desde hace mucho tiempo llamo la atenci√≥n sobre el error que ha afirmado -y sobre todo pensar- que la P√†F gan√≥ las elecciones del 4 de octubre de 2015. Como siempre he dicho, enfrentando incomprensiones, la P√†F no triunf√≥. Este error de an√°lisis y de discurso vici√≥ la estrategia de oposici√≥n de PSD y CDS a lo largo de la legislatura y perjudic√≥ su desempe√Īo y acierto – no hay estrategia buena cuando se falla la lectura del cuadro en que act√ļa. Creo que, ahora que la legislatura est√° acabando, todo el mundo ya reconoce que la P√†F no ha ganado las elecciones. PSD y CDS no tocaron la pelota en toda la legislatura, lo que habr√≠a sido imposible de suceder si hubieran ganado realmente las elecciones.

La P√†F fue la fuerza m√°s votada. Sin duda. "Gan√≥" en esa perspectiva. Pero esa "victoria" de poco o nada val√≠a, porque de ella no transcurr√≠a legitimidad suficiente, ni fuerza suficiente para formar gobierno y liderar una mayor√≠a parlamentaria operativa. En los sistemas parlamentarios, s√≥lo gobierna a quienes disponen de mayor√≠a parlamentaria de apoyo o, al menos, de mayor√≠a parlamentaria de tolerancia o de no obstrucci√≥n. El PSD y el CDS no alcanzaron mayor√≠a parlamentaria con la P√ĀF, siendo imposible convencer a una mayor√≠a de izquierda a apoyar o viabilizar un gobierno a la derecha – y la inversa tambi√©n es verdadera: una mayor√≠a a la derecha no apoya, ni viabiliza un gobierno de izquierda.

Para formar gobierno y liderar una mayor√≠a parlamentaria, vencieron a los partidos de izquierda en 2015, pasando a disponer de una mayor√≠a de izquierda en la Asamblea de la Rep√ļblica. En nuestra historia democr√°tica, gobern√≥ un partido a la izquierda (el PS) siempre que hubo mayor√≠a de izquierda en el Parlamento; y gobern√≥ un partido (el PSD) o una coalici√≥n (PSD / CDS) a la derecha, cuando hubo mayor√≠a a la derecha. La regla es simple: si los partidos de izquierda tienen mayor√≠a parlamentaria, el gobierno est√° en sus manos; si la mayor√≠a es a la derecha, es a los partidos de esta √°rea que cabe asegurar el gobierno. En el a√Īo 1985/87, el Gobierno de la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo (PSDB) y el Bloque Central (PS / PSD) en 1983/85 o el Gobierno minoritario PSD, apoyado por el PRD, en 1985/87. Y hubo soluciones de mayor√≠a absoluta monopartidaria: PSD en 1987/91 y 1991/95 y PS en 2005/09.

Lo que explica y produjo la geringonza fue la singularidad inédita de la situación política resultante de las elecciones de 2015: por un lado, había una mayoría de izquierda parlamentaria; por otro, el partido más votado de la izquierda (el PS) no era el partido más votado a nivel nacional.





Fue la primera vez que se ha producido esta circunstancia en Portugal. Para el 2015, siempre que hubo mayor√≠a de izquierda en la Asamblea de la Rep√ļblica, el partido m√°s votado estaba a la izquierda (el PS) y, siempre que hubo mayor√≠a a la derecha, el partido m√°s votado estaba a la derecha (el PSD). El PSD s√≥lo gobern√≥ solo con el amparo transitorio del PRD o cuando obtuvo mayor√≠a absoluta solo; en el m√°s, gobern√≥ en coalici√≥n con el CDS, fuera preelectoral o post-electoral, disponiendo de mayor√≠a absoluta de diputados en el Parlamento. El PS gobern√≥ solo, en minor√≠a, varias veces, en el marco de una mayor√≠a de izquierda: 1976/77, 1995/99, 1999/02 y 2009/11. Siendo el partido m√°s votado, el PS avanzaba solo, jugando con las circunstancias pol√≠ticas, y enfrentaba a los otros partidos a la derecha ya la izquierda con sus responsabilidades. El primer gobierno Guterres atraves√≥ as√≠ toda la legislatura (1995/99), pero los otros no llegar a su fin, v√≠ctimas de perder votaciones parlamentarias decisivas (Soares en 1977, S√≥crates en 2011) o por desistimiento (el "pantano" de Guterres, despu√©s de los municipios de 2001).

En 2015, el PS, que no había vencido las elecciones -ni nadie las ganó, no disponía de condiciones políticas suficientes para avanzar solo. Y necesitó de acuerdos previos a la izquierda que le asegurar el mínimo de seguridad parlamentaria. Por otro lado, los otros partidos a la izquierda (BE y PCP) tenían interés en aprovechar el nuevo cuadro de mayoría de izquierda, en lugar de complicar y favorecer escenarios de crisis políticas que, transcurridos unos meses, precipitaran elecciones anticipadas, arriesgando el regreso eventual de una mayoría a la derecha. Esto es lo que condujo a la geringonza, en el formato original que asumió.

La geringonza no es una coalición de gobierno. La gergeron tampoco es una coalición de mayoría parlamentaria. La geringonza no es ni siquiera un acuerdo político interpartidista. Son diferentes acuerdos políticos bilaterales entre el partido mayor (el PS), como "Pivote", y todos los demás (BE, PCP y PEV), que aseguraron mayoría de apoyo al gobierno Рuna mayoría condicionada y, por lo tanto, no incondicional.

La geronaci√≥n gan√≥ la apariencia "A medida" de juguetes ingeniosos, copiando aquellos veh√≠culos para explotaciones en el planeta Marte: unos veh√≠culos desengonados, con cuatro ruedas independientes y suspensi√≥n aut√≥noma en cada una, de f√°cil adaptaci√≥n a orograf√≠as muy accidentadas, aptas para recorrer largas distancias sin ser barradas por obst√°culos, ni captar en accidentes mortales. La designaci√≥n gerona√Īa le visti√≥ bien y, como caricatura de desd√©n, fue asumida por los propios como tipolog√≠a briosa. Asegur√≥ al gobierno la mayor√≠a de que necesitaba; y cada uno de los socios la autonom√≠a individual de la que ninguno pod√≠a prescindir. Demostr√≥ plasticidad notable. En algunas ocasiones hubo en que la mayor√≠a a la izquierda fall√≥, pero la geringonza, aparentemente d√©bil, cre√≥ un chaleco tan fuerte que la oposici√≥n nunca encontr√≥ condiciones para colocar al gobierno en minor√≠a y en cheque en votaciones sensibles – recuerdo los casos BANIF, CGD y el √ļltimo desastre esparcido de la participaci√≥n en los "9a4m2d" de los profesores.

La geringonza llegó, ahora, al final. Y no volverá después de las elecciones de octubre. No es sólo en el escenario de que el PS conquista mayoría absoluta Рun escenario improbable, pero posible. Es también en el escenario de que el PS recoger sólo la mayoría relativa, como es la perspectiva dominante.

En este cuadro, el PS volverá a la situación en que ha estado varias veces desde las primeras elecciones legislativas de 1976: PS el más votado, en un cuadro de mayoría de izquierda. Y hará probablemente lo que siempre ha hecho: formará un gobierno minoritario solo y confrontará a los demás, a la derecha ya la izquierda, con sus responsabilidades.

Ya no tendrá que hacer acuerdos escritos a la izquierda. Pero tendrá la inclinación de hacerlos, a continuación y por arrastre de esta legislatura; pero no está claro que los partidos a la izquierda quieran repetirlos, en vez de quedarse de manos totalmente libres. Si estos nuevos acuerdos a la izquierda existen, no serán una geronación, sino acuerdos clásicos de incidencia parlamentaria o gobernante. Aunque no parece probable, el PS también podrá hacer coalición de gobierno con el Bloque, si tiene necesidad o interés Рlo que tampoco sería una geronación. Y podrá girar de aguja y querer gobernar al centro, buscando un acuerdo o acuerdos temáticos con el PSD en bloque central, formal o informal, y exclusivo o interpolado, es decir, sólo al centro o alternando con la mayoría de la izquierda Рpasaríamos de la gergeronça al salsifré.

Es decir, en lo fundamental regresaremos al cuadro clásico: lidera y gobierna el partido más votado dentro de la mayoría parlamentaria. Y, porque las hipótesis son muchas, todo dependerá de los resultados concretos de cada fuerza política y de los entendimientos que el marco de Octubre proporciona o impide.

La gereruza acab√≥. Se renuevan, o no, los acuerdos pol√≠ticos a la izquierda, ser√°n de otro tipo y de otra naturaleza. Es la incertidumbre en cuanto a eso que explica el desmayo anticipado de la geringonza a la que hemos asistido en estas semanas. En este momento, est√° completamente desgranada y cada una de las ruedas s√≥lo piensa en estar en la mejor posici√≥n posible en la l√≠nea de partida para la pr√≥xima legislatura. Esta ya se ha agotado en cuanto a dise√Īo pol√≠tico.

Es una pena que, a la derecha, no se haya dibujado y puesto de pie una estrategia alternativa vencedora. A pesar de haber separado caminos, PSD y CDS pod√≠an haber encontrado alg√ļn est√≠mulo y desaf√≠o en la observaci√≥n de la gimnasta plasticidad de la geringonza a la izquierda y haber logrado el arte de estar juntos cuando separados y separados cuando juntos. Era deseable que los partidos en el centro y en la derecha hubieran tenido la visi√≥n y el ingenio para articular posiciones, vencer los ciclos electorales intermedios (municipales y europeas) y presentarse en posici√≥n de disputar la victoria en octubre pr√≥ximo. Esta fue la mayor victoria pol√≠tica del PS y de la geron√≠a en esta legislatura: la anulaci√≥n y el vaciamiento del car√°cter consecuente de la oposici√≥n a la derecha.

Estas disputas de fin de legislatura a las que estamos asistiendo, en torno a la salud, la justicia y otros temas, confirman que la gergeron ya ha terminado. Pero confirman tambi√©n el triste vac√≠o de alternativa. Cada uno est√° corriendo por usted. Y la t√īmbola ya est√° rodando para la nueva relaci√≥n de fuerzas que se definir√° en octubre. A la izquierda, es claro lo que quieren: acabando la geronzaci√≥n, conseguir renovar una mayor√≠a de izquierda mayor y, ah√≠, obtener el mayor poder de acondicionamiento del PS, gobernando a la izquierda. Ya a la derecha, nada es claro. Se conocen objetivos particulares. Pero no es claro lo que realmente quieren para el pa√≠s. No es claro tambi√©n c√≥mo, por qu√© y para qu√© hemos llegado aqu√≠.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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