Odio a quien los desenmascara





El miedo de Bob Woodward

Fear РTrump in the White House. Fue así que Bob Woodward tituló su libro sobre la presidencia de Donald Trump. Bob Woodward derribó a Richard Nixon, es famoso, es un gran periodista, es un "liberal" (en el sentido proto-socialista estadounidense), y un elector demócrata, sea cual sea el candidato demócrata o el opositor republicano. En consecuencia, Bob Woodward, siendo un gran periodista, es un periodista parcial, autor de intervenciones sesgadas, y su agenda es la agenda del Partido Demócrata estadounidense. Fue la agenda que dictó la oportunidad del libro: él surge ahora para presentar a Trump como ignorante, errático e irresponsable, en vísperas de elecciones intercalares en Estados Unidos.





Es justo y obligatorio, sin embargo, que sobre el sesgo se haga aqu√≠ un par√©ntesis. El sesgo de periodismo Woodward no tiene nada que ver con el sesgo de los medios de comunicaci√≥n portugu√©s. A diferencia de ¬ęperiodismo¬Ľ portugu√©s, Woodward no omite datos, hablar o hechos que contradicen su tesis. A diferencia de ¬ęperiodismo¬Ľ portugu√©s, Woodward no es perezosa; por lo dem√°s, este libro tiene por detr√°s, manifiestamente, largos d√≠as y horas de trabajo incansable. Y a diferencia del 'periodismo' portugu√©s, Woodward, que tiene una causa, el honor y bastante serio para escribir un libro, y ciertamente favorable a la causa dem√≥crata, se corre el riesgo de consolidar las creencias de los votantes del presidente y ganar hasta nueva simpat√≠as.

El ¬ęperiodismo¬Ľ portugu√©s ya decidido: Trump es est√ļpida, ignorante, xen√≥foba y sexista (as√≠ como capitalista, por supuesto). De ello se desprende necesariamente bajo el 'periodismo' portugu√©s', que le han visto elegidos, los estadounidenses son tambi√©n. Woodward, sin embargo, adem√°s de periodista, es inteligente y m√°s fino: de lo que acusa a Trump es de ser err√°tico, padecer de d√©ficit de atenci√≥n, ignorar todo de la econom√≠a y de las relaciones internacionales, y ser peligrosamente impulsivo.

El libro de Woodward es, repito, un libro inteligente, dirigido a personas inteligentes, y su lectura es apasionante, pues nos coloca como espectadores de escenas, diálogos, decisiones sigilosas de la alta política (y hago aquí descuido de los innumerables desmentidos entretanto surgidos , y de uno u otro truco menos digno a que la escritura recurre). Estamos allí. Vemos y escuchamos todo.

Pero siendo un libro que no calla, ni omite lo que un "periodista" callaría o omitiría, Fear queda abierto a la lectura de los adversarios de la causa del autor (ser serio consiste en eso). Es, por ejemplo, bastante fácil constatar que el comportamiento errático y desatento de Trump coincide bastante con las ocasiones en que le traen una vez más propuestas que ya rechazó repetidamente; que el carácter impulsivo, además de ser utilizado como artificio de negociación, parece haber obtenido algunos resultados-en Corea del Norte y en las tarifas sobre automóviles, por ejemplo; y que las acusaciones de ignorancia sobre economía y relaciones internacionales convergen sobre las políticas en que Trump contraria frontalmente la práctica del Partido Demócrata.

Hay, a este propósito, en el libro un episodio luminoso, una discusión sobre aranceles, que Trump quiere imponer, pero que el consejero económico Gary Cohn considera un disparate. Cohn sostiene que los déficit comerciales son una buena cosa; que los estadounidenses compran bienes más baratos, y se quedan con dinero libre para otros gastos y para el ahorro. "Sí", opone Trump, "y las personas de varios estados que no tienen empleo ni lo van a conseguir?" Y responde Cohn: "Tienen que reinventarse".

Ahora bien, es raro ver tan claramente expuesta la diferencia entre un conservador como Trump, que quiere tratar de lo que hay, y un progresista como Cohn, que sue√Īa con el ¬ęhombre nuevo¬Ľ (cosa que tantas veces los progresistas impusieron por encima de los cad√°veres de los cad√°veres, hombres que hab√≠a).





En resumen, he aqu√≠ lo que logr√≥ la gerencia est√ļpida, ignorante, err√°tica y peligrosa de Trump:

Рen lugar de la tercera guerra mundial Los medios garantizados, Trump se sentó Corea del Norte a la mesa de negociación y consiguió un acuerdo de desarme; y no pongo de lado que, después de pacificada la península, Corea del Sur tenga que aceptar un acuerdo KORUS menos ventajoso;

Рen vez de crear un Estado Islámico, Trump contribuye a la destrucción del Estado Islámico para cuya existencia Obama contribuyó por la ausencia;

Рen vez de llevar a China al umbral de la guerra, Trump logró una condena internacional por robo de propiedad intelectual, y puso en el centro de la política exterior la consideración de China como más peligroso adversario político, económico y militar;

– la reforma fiscal recientemente aprobada liber√≥ al presupuesto de una familia media con un hijo m√°s de 2000 d√≥lares anuales, con efectos en el consumo interno; "Los ricos" (como dice a la izquierda) se quedaron con a√ļn m√°s, lo que hizo disparar la inversi√≥n;

Рlas tarifas aduaneras Рo la amenaza de aranceles Рha suscitado la revisión de acuerdos comerciales como el NAFTA, que abrió el mercado canadiense a las industrias americanas de automóviles y lácteos;

Рla inversión y el empleo golpean récords; y la economía estadounidense crece por encima del 4%;

Рy el argumento de la xenofobia es sólo un patetice tirado por gente irritada. Quien analice lo que se está debatiendo ahora en los Estados Unidos (la migración en cadena, por ejemplo), verificará que el debate se desarrolla en términos razonables, ni siquiera más restrictivos que en el tiempo de Obama.

¬ŅY entonces?

Entonces, Fear. Miedo … Woodward hace muy bien en tenerlo y en confesarlo. Porque las pol√≠ticas de Trump – opuestas a las de los dem√≥cratas y por ellos consideradas est√ļpidas o imposibles – al final producen resultados y al final eran posibles. Y hay todav√≠a una perla, o una cereza sobre la torta, como quieran, que a m√≠ por lo menos parece deliciosa: el hecho de que el rico, capitalista Trump, el Trump del golf y de la vida feroz, ser hoy en los EE.UU. la voz de la clase obrera.

Miedo a Woodward, de hecho.

El odio de los demócratas

Las gentes del Partido Demócrata estadounidense no son como Woodward, que sólo teme. La gente del Partido Demócrata estadounidense son como "periodistas" del portugués: tener el odio y la ira. Tienen odio y rabia a quienes les lleva la agenda a la quiebra.

Los acontecimientos relativos al juez Kavanaugh nombrado (vitalicio) al Tribunal Supremo de los Estados Unidos son un emblema de ese resentimiento asesino.

Recapitulemos: una se√Īora llamada Ford dice que fue molestada por Kavanaugh hace m√°s de 30 a√Īos, ten√≠a ella 15 a√Īos y √©l 17. La se√Īora se acuerda de eso y de que bebi√≥ una cerveza. No se acuerda d√≥nde fue, quien all√≠ estaba, como para all√° fue o c√≥mo fue de all√≠ a casa. Un hombre que se enamor√≥ con ella durante seis a√Īos dice que ella nunca le cont√≥ nada, pero que cont√≥ s√≠, que le explic√≥ c√≥mo se equivoca un pol√≠grafo. El relato del supuesto episodio lleg√≥ a manos de Dianne Feinstein, la senadora dem√≥crata que preside la Comisi√≥n Senatorial que eval√ļa Kavanaugh. Feinstein se call√≥, hasta que suscit√≥ el tema en el √ļltimo d√≠a de la audici√≥n. Y cuando Kavanaugh se indigna ante acusaciones descabelladas, los dem√≥cratas lo acusan de no tener la serenidad de un juez del Supremo, como si un juez deba quedar imperturbable ante las alegr√≠as.

¬ŅSer√° Kavanaugh un devas? M√°s que probablemente no.

¬ŅSer√° Kavanaugh un problema para el credo de los dem√≥cratas? M√°s que probablemente s√≠. Es blanco, es cristiano, es pro-vida y fue nombrado por Trump.

Y hay Trump. Trump elegido cuando se supon√≠a que s√≥lo los ¬ędeplorables¬Ľ lo soportar√≠a. Trump a enunciar programas que despu√©s una mayor√≠a suscribi√≥. Trump, sobre todo, a denunciar la apropiaci√≥n de cultura y costumbres por los sobrevivientes del marxismo. Trump a denunciar, por lo tanto, el sesgo de los medios. Y Trump err√°tico e ignorante a conseguir aprobaci√≥n y resultados, nacional e internacionalmente.

Fue demasiado. Fue excesivo. Fue el alimento del odio de los dem√≥cratas, de su furiosa caza de brujas. "Comenz√≥ con la" colusi√≥n rusa "(Mueller ya no sabe que le haga), pasa por ataques a la familia y al peinado, est√° ahora, por la interpuesta persona de Kavanaugh, con la se√Īora Ford, la √ļltima y m√°s confrangedora de una serie de excitaciones que causar√≠a envidia a los peores episodios del McCarthismo. Con una peque√Īa desventaja: en su sano perseguidor, el McCarthismo desenmascar√≥, al menos y de hecho, algunos agentes de Stalin dentro de la administraci√≥n estadounidense.

La furia ciega de los instalados

Vaya, digamos que Viktor Orban, con su man√≠a de la herencia cristiana de Europa, con su inclinaci√≥n hacia una Hungr√≠a de los h√ļngaros y de quien respeta su cultura, era una mazada.

Vaya, digamos que Salvini, aunque folclórico, es una molestia con su insistencia en recambiar a otros países los buques negreros que le demandan la costa, después de caminar de un lado a otro del Mediterráneo a recoger y despejar emigrantes, bajo la bandera del país, Panamá y de las buenas voluntades crédulas.

Vaya, digamos hasta que Trump ya tiene m√°s de un a√Īo, se ha convertido en un odio de estimaci√≥n, es un poco de la casa, un entretenimiento.

Pero el Brasil, tambi√©n ?? !! ¬ŅEl Brasil del salvador Lula y de Mar√≠a Magdalena Rousseff? ¬°Un Bolsonaro en Brasil, ahora ?? !!

Brasil, tambi√©n. El Brasil de Lula, y Roussef, y del suced√°neo P√™tista. En el caso de las mujeres, la mayor√≠a de las veces, la mayor√≠a de las veces, la mayor√≠a de las mujeres, Un hombre que no tiene miedo en denunciar al Movimiento de los Sin Tierra como un antro de malhechores armados, enemigos de la propiedad privada (de los dem√°s), una remanencia indigna en un pa√≠s civilizado. Un Bolsonaro fluido, repentista, articulado, y con maestr√≠a de las intervenciones televisivas – y el episodio en que avergonz√≥ a Globo con un comunicado por ella emitido en el golpe de la dictadura queda como momento impar. Por √ļltimo, y peor a√ļn, un Bolsonaro acogido por un ministro de econom√≠a oriundo de la m√°s pura escuela de Chicago, Paulo Guedes, un liberal, un adepto de la iniciativa privada y de la libertad econ√≥mica, que considera que Brasil no tiene una econom√≠a, , s√≠, ¬ęsocialistas con tarjeta de cr√©dito¬Ľ.

La izquierda y los "periodistas" portugu√©s corrieron a las etiquetas de la caja. Bolsonaro? Tenemos aqu√≠: fascista, machista, xen√≥fobo, racista, hom√≥fobo, dictador. El candidato ya se ocup√≥ de cada uno de esos ep√≠tetos, e invito quien se d√© el trabajo de ir a ver en la Net si fue o no convincente. La izquierda y los "periodistas" m√°s fingidos se contienen y s√≥lo le llaman ¬ęel candidato de la extrema derecha¬Ľ. La clasificaci√≥n no resistir√≠a a una simple pregunta: ¬Ņde extrema derecha por qu√©? Justifique su respuesta.

En suma, ¬Ņpor qu√©, despu√©s de todo, esta sanha de los instalados del socialismo, de los fracturantes de las m√°rgenes, del periodismo de causas, por qu√© este espumar de rabia, estas noticias superfluas y tontas, pero diarias, esta desinformaci√≥n entre rid√≠cula y est√ļpida – y siempre vana – sobre Orban, Trump, Salvini, Bolsonaro (y a√ļn no han descubierto al nuevo presidente de Colombia)? Porque anuncian el fin de su mundo asfixiante y totalitario. Porque despertaron mucha abstenci√≥n, mucho voto no representado. Porque son amenazas graves, claras y presentes.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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