Novak Djokovic, la versión más perfecta de máquina que arrasó Nadal e hizo historia en el Open de Australia









En el marco de un encuentro entre Novak Djokovic y Rafael Nadal es entrar en un mundo dejá vu donde existe un desafío constante a nuestra memoria para recordar aquel punto, de aquel torneo y de aquella final. Después de todo, quien lleva un histórico de 52 encuentros desde 2006, en un total de 24 finales y 14 cruces en el Grand Slam (siendo que en la mitad de los casos fue para jugar el partido decisivo), no tiene propiamente ni muchas sorpresas ni muchos secretos. En la carrera de uno y otro, la gran arma acabó siendo la capacidad de reinvención después de los altos y bajos normales de trayectos tan largos. En el caso del español, por ejemplo, llegó a Melbourne con una gran consistencia de juego basada en una nueva técnica de servicio que le permitió ir superando rondas y adversarios siempre en conjuntos; sin embargo, el serbio atravesó de nuevo esa fase cyborg, como describía The Guardian.

En la final de Grand Slam más desequilibrada entre ambos, Djokovic fue una máquina casi perfecta de golpear bolas, gestionar tiempos y controlar emociones ante un Nadal que nunca se encontró corte y acumuló errores detrás de errores no forzados. Aquella que era considerada como una partida de resultado imprevisible y donde la única "certeza" teórica entroncaba en la probable maratón que sería hasta encontrarse un ganador (al final, algo que ambos ya están acostumbrados, como sucedió en 2012) se convirtió en un encuentro de " sentido único y cerrado en sólo tres sets, con 6-3, 6-2 y 6-3. Después de haber terminado la última temporada con la victoria en Wimbledon y el US Open, el serbio abrió el año con la conquista de su 15º Grand Slam e hizo historia en el Open de Australia, superando los seis triunfos de Roger Federer y Roy Emerson (2008, 2011, 2012, 2013, 2015, 2016 y 2019). Y con otro dato curioso: nunca el mayorquino había perdido uno mayor en sólo tres conjuntos.

Djokovic tuvo un inicio de fin de sueño, Nadal no huyó a un arranque de pesadilla – como en todo, con mérito y demérito en proporciones variables. Fueron diez minutos con un pausa que logró el serbio pronto a abrir y apenas un (!) punto conseguido por el español, muy por debajo del nivel que había presentado en las últimas dos semanas. De tal forma que la última vez que no había perdido ninguno de sus juegos de servicio desde la primera ronda, cuando tuvo por delante al australiano James Duckworth en tres conjuntos. Con el 3-0 pronto a abrir, Djoko sólo tuvo que ir gestando el partido y fue lo que hizo, con gran seguridad en su servicio ante las ligeras mejoras que el adversario venía a presentar hasta el 6-3 final.

Tendría que haber más Nadal. En cierto modo hubo, pero con esa sensación de que el serbio ganaba con relativa facilidad a sus juegos mientras el español continuaba buscando su zona de confort en el campo y en el juego. El inicio de segundo septiembre fue más equilibrado pero los errores no forzados del izquierdista vendrían a marcar la diferencia en el quinto juego, cuando Djokovic logró hacer uno pausa quirúrgico en el servicio del número 2 mundial en el 3-2. En ese momento, cuando el jugador de Mallorca caminaba de cabeza baja hacia su banco, un número saltaba bien a la vista y explicaba el encuentro hasta ese momento: 18 errores no forzados para Nadal, sólo cuatro para el líder del país la clasificación. Un número que, en una final, es imposible eludir.

Todavía hubo una reacción. Una sola reacción, en un partido de servicio de Djokovic que duró más de siete minutos, que fue más que una vez para las ventajas, que por primera vez planteó un desafío al serbio. Nadal estaba más agresivo en las respuestas, a pegar la pelota más en la línea de fondo, a dominar y no a ser dominado en cada uno de los puntos. Sin embargo y una vez más, un error no forzado fue como un dínamo para el número uno mundial agarrar el 4-2. Y no quedaría por ahí: después de una de las mejores bolas del segundo septiembre donde el balcánico ya ha subido a la red para el infructuoso intento de frenar amortie del mayorquino con el pulgar levantado dando el enhorabuena por el gesto, Djokovic rompió de nuevo el servicio para el 5-2 y cerró el servicio septiembre de forma autoritaria con tres ases consecutivos que lo acercaban aún más al triunfo.

Algunos datos del segundo set: 1-9 en errores forzados, 11-8 en ganadores, 2/2 en descansos jugadas y ganancias, 6/6 en puntos ganados en la red. La exhibición de Nadal podía estar por debajo de lo que hizo en las últimas semanas, sobre todo la forma en que "despachó" a Berdych, Tiafoe o Tsitsipas, pero estaba jugando contra una máquina casi perfecta llamada Novak Djokovic. En 75 minutos, los dos jugadores que protagonizaron la final de Grand Slam más larga de siempre (también en Australia, en 2012, en un total de cinco horas y 53 minutos) partieron para aquel que podría ser el último septiembre de un partido decisivo con sentido único.





Ahí, y una vez más, allí apareció el pausa en el momento clave a desequilibrar las cuentas. Cuando el primer servicio de Rafael Nadal no entraba, Novak Djokovic arriesgaba aún más en la respuesta y dejaba al adversario en apuros, logrando así el 2-1 en una fase inicial del set. En el caso de que el español, pausa en el servicio del serbio para hacer el 3-3 pero una vez más el número uno mundial consiguió dar la vuelta y acercarse al triunfo, incluso con juegos de servicio más equilibrados y largos que hasta ese momento, y cerró el 6-3 con más uno pausa en una exhibición a rozar la perfección de dejó al final el español rendido al espectáculo del mejor tenista de la actualidad.

En actualización

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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