Noticias de mi (ai, ai) país





A lo largo de la historia, muchas batallas se produjeron y muchos hombres murieron semanas después de alcanzar la paz. Buenos tiempos, marcados por la demora en las comunicaciones, dependientes de caballos, carros y caminos tortuosos. Por azar, no pude vivir esa época, en que una persona salía del país en viaje de vacaciones, matanza o catequización y quedaba impecablemente privado de noticias locales. Con el estilo, se regresaba y se descubría que, a costa de los fantásticos estadistas que tenemos, ya no había país al que regresar. Pasados ​​seis meses, se recibía un telegrama para confirmar la quiebra.





Hoy las dificultades son inconmensurablemente mayores. Recoge ocho vuelos (intereses), alquilar dos coches, se alejan me nueve mil kilómetros de casa y en contra de todos los principios terapéuticos, seguir realizando sin darse cuenta de la mitad el caso de Portugal. Culpo las "apps" de Facebook y del Observador, que no resisto abrir con excesiva regularidad. Al igual que un voyeur suelto en un motel, es imposible evitar el acecho. Y la ligera melancolía que se le sigue. Cada "hecho noticioso" es absurdo, y cada reacción al "hecho" más absurda todavía.

"Hubo la" remodelación "del gobierno, en la que, además de diversos cambios importantísimos, el dr. Costa pateó hacia arriba a aquel funcionario del partido que tiene un poco en la oreja. El asunto generó la indispensable indignación, como si la criatura en cuestión fuera sustituir una sumidad o ocupar la vacante de otra. Quien se enfada con elecciones así está, deliberadamente o no, a exhibir un esbozo de esperanza que el arreglo en el poder nunca mereció. Por definición, la pertenencia al culto hace de cualquier devoto, de igual derecho e igual descaro.

Hubo un pobre que fue a la televisión hablar de la violencia que obliga a los niños a besar a los abuelos. Entre la subsiguiente furia de las masas, nadie recordó la violencia que obliga a los abuelos a besar a los niños, sean estos "científicos sociales" o no.

"Hubo una" periodista ", cuyo currículo consiste en frecuentar la intimidad de ladrones sin reparar en los robos, inconformes con el uso de" Hasta mañana, si Dios Quiera "por una presentadora televisiva. Es en lo que da distribuir el ateísmo por las cabezas de fanáticos.

¿Ha habido el sr. prof. Marcelo a proferir frases acerca de Tancos y hubo personas bien intencionadas-e irremediablemente optimistas- a prestar atención a las frases que salen de la boquita del sr. prof. Marcelo, colocándolas a ocupar el espacio que debería pertenecer a la información.

La publicación de un nuevo libro de memorias del prof. Cavaco y la izquierda en peso salió esbelta para garantizar, a los gritos, que las opiniones del prof. Cavaco no tienen ninguna relevancia. A título de alivio chistoso, algunos señores del PS recordaron la falta de "sentido de Estado".





El anuncio (necesariamente discreto) de que, por obra del dr. Centeno y con la complicidad, demostrada en el tribunal, de los que erigieron el dr. Centeno a algo distinto de una nulidad con dientes, nuestras cuentas terminaron 2017 con el segundo déficit y la tercera deuda más elevada de la Unión Europea.

Y había, por supuesto, la carta oportuna de los "intelectuales" portugués para apelar a la derrota de un candidato en particular en las elecciones presidenciales de Brasil. La carta es divertida por una fecha de razones. Tiene gracia porque, de los "intelectuales" en cuestión, cinco sexos jamás se distinguieron por el intelecto y la mayoría se distingue justamente por la respectiva, y flagrante, ausencia. Tiene gracia porque, si tomamos los especímenes a la exacta medida de lo que valen, todo lo que implica el dr. Y el prof. Freitas – "intelectuales" en la perspectiva de un maquinista de la CP – contiene innegable potencial humorístico. "Hay gracia porque hay un evidente efecto paródico en ver la aflicción dedicada a Brasil por sujetos que no viven y no votan en Brasil, el mismo efecto que tendría una carta de" intelectuales "argentinos a propósito de las elecciones en Ruanda. "Tiene gracia porque el" peligro "que los" intelectuales "refiere a un territorio arrasado por la corrupción, estrangulado por la miseria e inviable por el crimen. Tiene gracia porque buena parte de los "intelectuales" legitimaron por el silencio o apoyaron por la palabra a los bandos responsables de la corrupción, la miseria y el crimen. ¿Tiene gracia porque el temor de los "intelectuales" frente al hipotético fin de la libertad en el "país hermano" (?) No se verifica en la real inexistencia de la dicha en países primos, sobrinos y cuñados. La gracia porque, dentro y fuera, el único esfuerzo de tantos de los citados "intelectuales" al pretexto de la democracia consistió, y consiste, en luchar por su abolición. Tiene gracia porque una curiosa cantidad de esos "intelectuales" es, sin sacar ni poner, comunista. Es gracia porque los "intelectuales" llaman "fascista" al sr. Y en el caso de que se trate de una de las más importantes de la historia. Freitas, ahora absuelto del mal y prueba ambulante de la redención. Es gracia porque, dado el currículo de los "intelectuales" que se le oponen, el sr. Bolsonaro, que por casualidad emite palpites un bocadito fascistas y es sin duda un burgesso, es capaz de ocultar dos o tres virtudes.

Confieso que no las encontré, pero tampoco busqué. Y no tengo intención de buscar. interesarme por la demencia de Brasil con el portugués a mi disposición es un lujo y el masoquismo excusado.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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