No se reían del Reino Unido, para el resto del mundo no reírse de vosotros





Todo deber√≠a haber sido muy simple: los ciudadanos del Reino Unido votaron para dejar la Uni√≥n Europea, el Gobierno invoc√≥ el art√≠culo de salida, la fecha qued√≥ marcada, y el pr√≥ximo d√≠a 29 el Reino Unido deber√≠a salir de la UE. Sucede que probablemente no va a salir. Ni el 29, ni, probablemente, en cualquier fecha pr√≥xima. Despu√©s de todo, nada era simple. Una de las razones invocadas para justificar la salida -la soberan√≠a parlamentaria- se ha convertido r√°pidamente en una de las razones para que esta salida sea dif√≠cil: al final, no bastaba el refer√©ndum, el parlamento tambi√©n ten√≠a que votar. Lo peor: tambi√©n muy r√°pidamente, se descubri√≥ que el voto por la salida no defin√≠a qu√© tipo de salida. M√°s a√ļn: la mayor√≠a de 2016 comenz√≥ a parecer demasiado corta y circunstancial para no poder ser revertida en nuevo refer√©ndum. Y he aqu√≠ como, al cabo de dos a√Īos, casi al principio, con Brexit amenaza con convertirse en una enfermedad cr√≥nica de la UE.





Hay quien culpe a Theresa May, demasiado d√©bil, y hay quien culpe brexiteers, demasiado intransigentes con cualquier acuerdo. Hay quien culpe a Jeremy Corbyn, apostado en usar el Brexit para precipitar nuevas elecciones. Y hay quien, por supuesto, culpe a Bruselas, intentando hacer del Reino Unido un ejemplo de c√≥mo, en la integraci√≥n europea, la puerta de salida es la puerta al infierno. Todas estas acusaciones tendr√°n alg√ļn fundamento. Ninguna, sin embargo, captura la verdadera dificultad.

El escepticismo brit√°nico en relaci√≥n con Europa no une, divide: divide a Inglaterra, m√°s euroesc√©ptica, de Gales, Escocia e Irlanda del Norte, m√°s europe√≠stas; divide Londres, m√°s europe√≠sta, de las provincias, m√°s euroesc√©pticas; y finalmente, divide cada uno de los partidos de gobierno, Conservadores y Trabajadores, ambos astillados en corrientes y facciones. Los conservadores, m√°s euroesc√©pticos, tienen una l√≠der sospechosa de querer quedarse en la UE, y los laboristas, m√°s europe√≠stas, tienen un l√≠der sospechoso de querer salir. En el parlamento, las √ļnicas mayor√≠as son negativas.

El euroescepticismo brit√°nico tampoco es homog√©neo ni corresponde a un proyecto claro. En el resto de Europa, es costumbre atribuirlo a alguna resaca imperial, oa complejos de insularidad. Hay algo de eso, pero no es s√≥lo eso. El euroescepticismo ya fue izquierdista en los a√Īos 70, cuando los laboristas hicieron campa√Īa contra la adhesi√≥n a la CEE, para luego ser derechista en los a√Īos 90, cuando los conservadores se empezaron a agitar contra el federalismo de Bruselas. En este momento, nadie sabe lo que Brexit podr√≠a significar: una Singapur, con un gobierno conservador, o una Venezuela, con un gobierno de Corbyn? Pero tampoco nadie sabe lo que quedar en la UE significa.

Ahora bien, nada de esto es muy diferente de lo que pasa en el resto de Europa, donde las votaciones en candidatos hostiles a la UE empiezan a ser enormes: en Francia, en abril de 2017, Marine Le Pen y Jean-Luc Mélenchon lograron en conjunto 40 % de los votos; en Italia, en marzo de 2018, el Cinco estrellas y la coalición de Matteo Salvini, tuvieron un 69%. Es verdad: nada sucedió. Mucha gente ya se ha desilusionado con la UE, pero nadie ha descubierto alternativa. Los europeos viven en un mundo en que pesan cada vez menos, y en sociedades en las que la continuidad demográfica y los modelos sociales no parecen garantizados. Todo el mundo tiene soluciones Рmás nacionalismo para unos, más europeísmo para otros -, pero ninguna solución tiene una mayoría. Somos, a este respecto, todos británicos. La gran diferencia es que el Reino Unido, a través del referéndum, por más circunstancial que ha sido su origen, enfrentó la cuestión. Pero como se ha visto, no siempre los votos y los debates llevan a soluciones. El Brexit reveló los límites de la democracia en una Europa perpleja ante un mundo que le escapa. No se reían del Reino Unido, para el resto del mundo no reírse de vosotros.





Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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