¬°No m√°s derechos humanos!





La llegada del partido Chega a la Asamblea de la Rep√ļblica y su desempe√Īo en estos primeros meses demuestran que la plaga populista que ha estado asolando las democracias occidentales ha llegado a Portugal.





Portugal, siendo un pa√≠s peque√Īo, de riqueza media y apoyado en un rinc√≥n costero de Europa, no ha sido un gran atractor de inmigraci√≥n. Por el contrario, es hist√≥ricamente un pa√≠s de emigrantes. Este hecho significa que Portugal no se ha enfrentado a las presiones que produce la inmigraci√≥n masiva (ya sean migrantes econ√≥micos o refugiados) en el resto de Europa y los Estados Unidos. Por lo tanto, no es f√°cil manejar el populismo xen√≥fobo, asustando a los portugueses con el ¬ęrobo¬Ľ de empleos, la ¬ęcontaminaci√≥n¬Ľ cultural o el ¬ęchupismo¬Ľ al Estado.

Dado que Portugal es uno de los países más pacíficos del mundo, también es difícil alarmarse sobre la idea de la delincuencia generalizada.

Por esta raz√≥n, Chega se queda con la diabolizaci√≥n de los pol√≠ticos, los funcionarios p√ļblicos, las ¬ęmodernidades¬Ľ en las costumbres, el clamor por el populismo penal (desde la castraci√≥n de los ped√≥filos hasta el aumento desproporcionado de las penas) y el uso de todos los incidentes raciales para probar la tesis. que los gitanos son todos delincuentes o que los negros deben regresar ¬ęa su tierra¬Ľ.

Esta actitud populista de gritar soluciones simples pero incorrectas a problemas complejos, basada solo en una retórica emocionante, tiene, con respecto a la actitud de seguridad, homofóbica, racista o antipolítica, un verdadero problema con los derechos humanos.

Es que en la Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos (DUDH) los principios surgen como: ‚ÄúArt√≠culo 1 – Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Dotados de raz√≥n y conciencia, deben actuar el uno hacia el otro en un esp√≠ritu de fraternidad¬ę; ¬ęArt√≠culo 2 – Todos los seres humanos pueden invocar los derechos y libertades proclamados en esta Declaraci√≥n, sin distinci√≥n alguna, a saber, raza, color, sexo, idioma, religi√≥n, opini√≥n pol√≠tica u otro, de origen nacional o social, fortuna, nacimiento o cualquier otra situaci√≥n.

¬ęAdem√°s, no se har√° ninguna distinci√≥n basada en el estatuto pol√≠tico, legal o internacional del pa√≠s o territorio de la naturalidad de la persona, ya sea que ese pa√≠s o territorio sea independiente, bajo tutela, aut√≥nomo o sujeto a alguna limitaci√≥n de soberan√≠a¬Ľ. ¬ęArt√≠culo 19 – Toda persona tiene derecho a libertad de opini√≥n y expresi√≥n, lo que implica el derecho a no ser molestado por sus opiniones y a buscar, recibir y difundir, independientemente de las fronteras, informaci√≥n e ideas por cualquier medio de expresi√≥n ¬ę; ¬ęArt√≠culo 22 – Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social; y puede exigir leg√≠timamente el cumplimiento de los derechos econ√≥micos, sociales y culturales esenciales, gracias al esfuerzo nacional y la cooperaci√≥n internacional, en armon√≠a con la organizaci√≥n y los recursos de cada pa√≠s ¬ę.





En otras palabras, la DUDH consagra la no discriminación, el derecho a la diferencia, el derecho al trabajo, el ocio, la participación cívica, política, cultural y de paz.

Creo que el líder de Chega ha leído la Declaración Universal de Derechos Humanos. Pero sus votantes probablemente nunca lo leyeron, y si lo leen, estarían en contra.

El hecho de que aceptar la Declaración Universal de Derechos Humanos significa que el trabajo es un derecho, antes de ser un deber, y que los Estados son responsables de crear las condiciones para el pleno empleo. Cuando no lo hace, es la nación que ha fallado, no los individuos. Esta noción parece aberrante para aquellos que ven la creación de empleo esencialmente como resultado de las iniciativas de los empresarios y el desempleo como la principal responsabilidad de los desempleados.

Lo mismo puede decirse sobre el derecho a la vivienda, la salud, la educación y el ocio. Cuando esto falla, en el lenguaje de los derechos humanos, es el colectivo el que está fallando a los individuos, no al revés.

Me parece que el discurso de Chega, estigmatizando a los ¬ęposmodernos¬Ľ, gitanos, negros y pol√≠ticos, saca a relucir la disonancia que muchos tienen con los derechos humanos. Adem√°s, el discurso liberal radical de la Iniciativa Liberal muestra cu√°ntas personas piensan que las personas en las sociedades modernas no deber√≠an tener derechos a priori, solo obligaciones con el mercado. En otras palabras, la ideolog√≠a de los derechos humanos es rechazada por muchos. No lo suficiente, descaradamente. En otras fiestas, m√°s encubierto.

Que haya personas y partidos que est√©n en contra de los derechos humanos, aunque lamentables, es una se√Īal de los tiempos. Lo que estas personas y partidos nunca pueden decir es que son humanistas. Por cierto, en Portugal, son incluso ¬ęinconstitucionales¬Ľ, ya que nuestra Constituci√≥n consagra muchos de los principios de la Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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