No es solo chile





Chile no es un candidato obvio para protestas violentas y saqueos a gran escala. Es el IDH más alto de América Latina y la economía más rica. La desigualdad es alta para los estándares de la OCDE, pero no aberrante para los estándares continentales. Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), está por debajo del promedio latinoamericano y ha ido disminuyendo a lo largo de los años.





Chile tiene las calificaciones más altas en Pisa (examen que evalúa a estudiantes de diferentes países) en América Latina. Tiene estabilidad política, democracia sólida con alternancia de poder y buena forma económica. En términos de corrupción, se encuentra entre los mejores puntajes en el ranking de Transparencia Internacional en el continente. Segundo solo a Uruguay.

¿Hay problemas relacionados con el suministro de agua? Sí, pero la cobertura de saneamiento básico llega a casi el 100% de la población. Compare esto con las maravillas del sistema estatal brasileño, donde la mitad de la gente no tiene recolección de aguas residuales.

Mucho se dice sobre la crueldad de la jubilación chilena, otra posible causa de la revuelta popular. Casualmente, la semana pasada tuvimos el Melbourne Mercer Global Pensions Index 2019, una clasificación comparativa de los sistemas de pensiones en docenas de países. En él, el puntaje de seguridad social chileno es B (más alto que el C brasileño), en un concepto que incluye varios componentes. Cuando se evalúa solo por el componente social, la pensión chilena realmente deja algo que desear (incluso pierde para Brasil). Sin embargo, incluso en este aspecto social, Chile está cerca de Colombia y por encima de países como México y Argentina. No es un punto negativo fuera de la curva.

En otras palabras, por supuesto, la población tiene sus insatisfacciones, pero es un error pensar que las protestas a gran escala indican algo sobre el estado "real" de la sociedad. Los ciudadanos que incendian tiendas y trenes no son portavoces de un análisis racional de la realidad, sino solo de sus propios sentimientos radicalizados. Y estos son los que debemos entender. Cada país tiene problemas que pueden servir como pretexto para desahogar un deseo de revuelta más temprano y latente: ya sea por 20 centavos o 30 pesos, lo que sea.

Debido a que las protestas a gran escala han sacudido al mundo desde 2008: Tea Party y Occupy Wall Street en los EE. UU., Primavera Árabe, junio de 2013 y camioneros en Brasil, chalecos amarillos en Francia, etc. Con ellos también crece el atractivo del radicalismo populista, ya sea de izquierda o de derecha. Cada protesta tiene sus especificidades, pero es un fenómeno global. Desde el Chile liberal hasta el bienestar de Francia, nadie está a salvo.

Un nuevo factor que afecta a todo el mundo y nos ayuda a explicar la nueva era de inestabilidad social y la tendencia al populismo son las redes sociales. Gracias a ellos, podemos formar grupos de personas de ideas afines que solo consumen información diseñada para reforzar sus creencias, descalificando desde el principio cualquier cosa que contradiga los deseos del grupo. No más fuentes compartidas en las que todos creen. En este caldo polarizador, la confianza en las instituciones cae a cero, y la negación de todo, a veces junto con una revuelta violenta, parece una respuesta natural. Deberíamos ver más disturbios en el futuro.





Recién estamos comenzando a comprender esta dinámica, pero parece claro que, para evitar más violencia y populismo, será necesario, además de la eterna preocupación por los indicadores, ya sean sociales, económicos o ambientales, pensar en la dieta informativa de la población y el grado de La confianza que las personas tienen entre sí y las reglas básicas de la sociedad en la que viven. En Chile, Brasil, Francia o Líbano, estamos en el mismo barco.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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