Navegando por la inmensidad de Internet





«Internet es el espíritu en todas partes» – niño indígena de Canadá.





El estudio y las opiniones de internet no son recientes, pero siempre son necesarios para entender lo que vino a instalar esta “revolución” de las últimas décadas y podemos sacarle el máximo partido, con el filtrado adecuado, sin incurrir en el carácter oscuro y obscuro que tiene. también posee. Porque el mal humano, cuando quiere, puede penetrar y estar en todas partes. Sin embargo, hay más oportunidades en el mundo cibernético que riesgos y desafíos, especialmente cuando se trata del vínculo directo con el periodismo.

En otras palabras, tiene como oportunidades: dar a conocer la versión impresa, hacer más inmediato el acceso a las noticias, brindar noticias más actualizadas, permitir la consulta de archivos en los medios y otras búsquedas, facilitar el eco de los lectores, posibilitar la discusión en línea, crear un punto de encuentro, recaudación de ingresos, proporcionando a los periodistas – y otros científicos de la comunicación – nuevas fuentes y, entre otras, mejorando la comunicación interna.

Si bien presenta los riesgos de “vampirización” de la noticia, la disminución de las suscripciones en soporte papel (lo mismo con los libros físicos) y el sitio web desactualizado. En cuanto a los retos, es necesario aprovechar el potencial y minimizar los riesgos, invertir más en las versiones online y promover la complementariedad entre impresa y online.

Uno de esos tonos, que más me preocupa -en la revolución que genera la inconmensurabilidad de internet-, es su efecto de masificación de la (des) información, de quitar masa crítica al ser humano como ser pensante y pensante. Y debe seguir siéndolo. Son tantos los que se quedan, y se quedan, por lo primero que encuentran en el buscador, sin comprobar el contenido en general y su credibilidad. Es una locura hecha con rapidez.

Cabe señalar que internet ha evolucionado como un bien y una necesidad en la vida de gran parte de la población nacional. Mientras que hace una decena de años solo el 30% de los portugueses lo tenía en casa, actualmente (INE 2020) el 84,5% de los hogares dispone de conexión a internet doméstica y el 81,7% lo utiliza a través de “banda ancha” (3 más , 6% que en 2019, en ambas situaciones). Sin embargo, Portugal está lejos de los primeros países en esta tabla de la EU-28 (Eurostat jun.2019), ocupando el puesto 25, liderado por Holanda (casi el 100%).

Sin embargo, los usuarios de Internet han aumentado significativamente, en varios niveles. Incluso – y con esta pandemia covidenha -, duplicó el porcentaje en términos educativos con la respectiva educación a distancia (negativo: 60% ciberacoso generado en los jóvenes). Y se disparó con el teletrabajo, en el que el 31,1% de los profesionales utilizaba así internet, modalidad adoptada y aún vigente.





Sin embargo, no solo se usa densamente para fines laborales, sino también para:

  • Entretenimiento: algo más del 80% lo usa para redes sociales y juegos, con Portugal, en este nivel, por encima de la media de la UE-28 (4/5 usuarios para 2/3);
  • Comercio electrónico: ¡es el mayor aumento de la serie iniciada en 2002! Las compras online han crecido anualmente, al igual que sus seguidores (34% en 2017; 36,7% en 2018; 38,7% en 2019; y 57%, estimado, en 2020). Los portugueses gastaron más de seis mil millones de euros y se espera que alcance los ocho mil millones a finales de este año. Todo esto también es posible en vista del expresivo crecimiento de las empresas en línea, con un 82% con dominio propio;
  • banca por Internet – en un contexto global, que no solo en Portugal, también progresaron los beneficiarios de este tipo de navegación: 49% antes de la pandemia y 57% después (datos publicados en junio).

Conclusión: lo digital no tiene barreras y la internetización de todo ocurre a un ritmo increíble. Los cambios de panoramas y paradigmas son ininterrumpidos y corruptos, en algunos sectores (y sin moralismos). Qué puede crear desintegraciones adversas y complejas en este peligroso terreno de Internet. Sepamos cómo afrontar el desafío consular y acompañarlo: ¡nunca está, ni será, estacionario!

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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