Narcisismo constitucional (Cambie la Constitución II)





En el √ļltimo art√≠culo que escrib√≠, he tenido varias consideraciones sobre la dificultad de articular la vocaci√≥n de permanencia de una Constituci√≥n con su necesaria apertura. La modalidad m√°s evidente de apertura a la variabilidad del derecho, de la sociedad y de la historia es precisamente el mecanismo de la revisi√≥n constitucional. A trav√©s de este mecanismo, es posible cambiar el texto de la constituci√≥n.





Los ordenamientos jurídicos suelen colocar algunos límites formales a la revisión, tales como los límites temporales (exigencia de un lapso temporal entre revisiones), circunstanciales (situaciones en que no se puede revisar la constitución, por ejemplo (en un estado de sitio o emergencia), o procedimentales (legitimidad restringida para solicitar la revisión, mayorías cualificadas para aprobar la revisión constitucional, o incluso la necesidad de aprobación de la revisión en referéndum).

Algunos Estados van m√°s all√° y optan incluso por sustraer ciertas materias de la revisi√≥n constitucional – son las denominadas cl√°usulas de eternidad / cl√°usulas p√©treas / barreras / l√≠mites materiales (eternidad clauses). En efecto, se entiende que, debido a su importancia en el dise√Īo del edificio constitucional, una revisi√≥n constitucional que incida sobre estas materias har√≠a ruir los cimientos constitucionales: nuevo Constituci√≥n y no ya la misma Constituci√≥n.

Cuando un texto constitucional opta por consagrar cláusula (s) de eternidad, esto significa que la revisión constitucional no podrá ser total, sino sólo parcial (ya que no puede incidir en las materias que se sustraen a la revisión).

En los √ļltimos a√Īos, se ha registrado una evoluci√≥n cuantitativa y cualitativa del n√ļmero de cl√°usulas de eternidad plasmadas en las constituciones. En un estudio reciente, Yaniv Roznai concluy√≥ que el 28% de las constituciones (en un universo de 742 constituciones) conten√≠an cl√°usulas de eternidad. Las cl√°usulas m√°s populares son las formas republicana / mon√°rquica de gobierno, las formas de Estado federal / unitario, y la protecci√≥n de los derechos fundamentales. Pero hay otras m√°s inusitadas, tales como el "socialismo" (Cuba) o la religi√≥n isl√°mica (Afganist√°n).

En un trabajo, a√ļn en el prelo, titulado "constitucional narcissism on the couch of psychoanalysis"(El narcisismo constitucional en el div√°n del psicoan√°lisis), reflexion√© sobre estas cl√°usulas de eternidad. Es interesante observar que la comparaci√≥n de la Constituci√≥n portuguesa a la constituci√≥n espa√Īola, hay una diferencia significativa en la forma de abordar la cuesti√≥n de la permanencia e inmutabilidad constitucional.

La Constituci√≥n portuguesa (1976), el art√≠culo 288 contiene cl√°usula de la eternidad del mundo – 14 cl√°usulas. Por el contrario, la Constituci√≥n espa√Īola (de 1978) no contiene ninguna cl√°usula, permitiendo incluso una revisi√≥n total de la Constituci√≥n.





Ahora bien, no deja de ser interesante atentar en esta disparidad de soluciones constitucionales. ¬ŅC√≥mo es posible que dos Estados vecinos, que pasaron por dictaduras de extrema derecha y que celebraron recientemente cuarenta a√Īos de democracia, hayan optado por diversos dise√Īos constitucionales?

La transici√≥n democr√°tica en Espa√Īa no rompi√≥ dr√°sticamente con las anteriores experiencias constitucionales. Siendo un Estado regional heterog√©neo, con m√ļltiples problemas de integraci√≥n (Catalu√Īa, por ejemplo), Espa√Īa ten√≠a todo a ganar en mantener una visi√≥n funcional del constitucionalismo, dise√Īando una Constituci√≥n poco flexible y que reuniera los consensos posibles en ese momento.

Por el contrario, la primera versi√≥n de la Constituci√≥n de Portugal se ha convertido en una de las √ļltimas constituciones posteriores a la revoluci√≥n, el anuncio de la "transici√≥n a una sociedad socialista sin clases." Es un texto defensiva y muy peculiar en el contexto europeo. Esta realidad es por dem√°s transparente, desde luego, en la larga lista de cl√°usulas de eternidad; en el extenso cat√°logo de derechos sociales; en la consagraci√≥n de una detallada constituci√≥n econ√≥mica y hasta en la opci√≥n por una forma de Gobierno semipresidencial (en lugar de la opci√≥n espa√Īola del parlamentarismo racionalizado).

En el estudio desarrollado, finalmente a la conclusi√≥n de que ambos sistemas legales – Portugal y Espa√Īa – sufren de lo que he llamado el "narcisismo constitucional", aunque la situaci√≥n es m√°s grave y evidente en la soluci√≥n portuguesa. El narcisismo constitucional es un intento, consciente o inconsciente, de perpetuar ad aeternum los rasgos (esenciales) de una Constituci√≥n, desalentando renacimientos del poder constituyente.

En el fondo, se asiste a un fen√≥meno psicol√≥gico que identifica aquella Constituci√≥n como la Constituci√≥n perfecta y acabada. De la misma forma que algunos psic√≥logos identificaron en nuestra generaci√≥n el fen√≥meno de los "padres-helic√≥ptero", identific√© una especie de "padres fundadores-helic√≥ptero"O de" constituyentes helic√≥pteros "en el dise√Īo constitucional de varias Constituciones. Los padres fundadores de la Constituci√≥n (founding fathersde una forma paternalista, acaban por proteger excesivamente el texto constitucional, con el prop√≥sito de guiar a las generaciones venideras por los caminos que percibieron como m√°s acertados. Una tal inseguridad revelada en la forma de paternalismo generacional acaba por impedir a las generaciones presentes y futuras de tomar en conciencia sus propias decisiones.

En la soluci√≥n espa√Īola, en ausencia de cl√°usulas de eternidad, el texto plantea muchos obst√°culos formales a la revisi√≥n de los art√≠culos 1 a 9 (principios y valores fundamentales del orden constitucional), y de los art√≠culos 55 a 65 ( Unido). Estas materias s√≥lo podr√°n ser objeto de revisi√≥n si obtienen aprobaci√≥n por mayor√≠a de 2/3 de ambas C√°maras (Senado y Congreso de los Diputados) y, posteriormente, son ratificadas por refer√©ndum. En Espa√Īa, ser√≠a constitucionalmente posible transitar de una monarqu√≠a a una rep√ļblica a trav√©s de este proceso agravado de revisi√≥n constitucional (art√≠culo 168). Hasta hoy, sin embargo, no se ha producido ninguna revisi√≥n constitucional extraordinaria.

En Portugal, la lista de materiales que no puede estar sujeto a la revisión o examen propuesto Рno por el voto unánime de la Asamblea de Representantes Рes extremadamente largo (artículo 288 de nuestra Constitución):

"la) la independencia nacional y la unidad del Estado; b) la forma republicana de gobierno; c) la separación de las Iglesias del Estado;
dLos derechos, libertades y garant√≠as de los ciudadanos; ylos derechos de los trabajadores, de las comisiones de trabajadores y de las asociaciones sindicales; F) la coexistencia del sector p√ļblico, del sector privado y del sector cooperativo y social de propiedad de los medios de producci√≥n; g) La existencia de planes econ√≥micos en el marco de una econom√≠a mixta; hel sufragio universal, directo, secreto y peri√≥dico en la designaci√≥n de los titulares electivos de los √≥rganos de soberan√≠a, de las regiones aut√≥nomas y del poder local, as√≠ como el sistema de representaci√≥n proporcional; yoel pluralismo de expresi√≥n y organizaci√≥n pol√≠tica, incluidos los partidos pol√≠ticos, y el derecho de oposici√≥n democr√°tica; jla separaci√≥n y la interdependencia de los √≥rganos de soberan√≠a; l) la fiscalizaci√≥n de la constitucionalidad por acci√≥n o por omisi√≥n de normas jur√≠dicas; m) la independencia de los tribunales; n) la autonom√≠a de los entes locales; la) la autonom√≠a pol√≠tico-administrativa de los archipi√©lagos de las Azores y de Madeira.

As√≠, la √ļnica forma de cambiar alguna de estas materias ser√° a trav√©s de una ruptura constitucional. Dentro del marco de la legalidad constitucional, no es posible cambiar estas tem√°ticas.

¬ŅTendr√° sentido esta extens√≠sima cl√°usula de eternidad? Y ser√° buena idea mezclar, en la misma cl√°usula, materias intr√≠nsecas e intr√≠nsecas a un Estado de Derecho democr√°tico (la separaci√≥n de las Iglesias del Estado, o los derechos, libertades y garant√≠as de los ciudadanos) con materias que revelan s√≥lo la opci√≥n constitucional de una determinada generaci√≥n en un contexto hist√≥rico-pol√≠tico (por ejemplo, la ¬ęexistencia de planes econ√≥micos en el marco de una econom√≠a mixta¬Ľ)?

En la imposibilidad de detenerme en todos los límites, voy a abordar sólo dos materias. Desde el punto de vista, h) ya propósito del sufragio, se salvaguarda el "sistema de representación proporcional". Ahora bien, la proporcionalidad como garantía del pluralismo de expresión ya resultaría, en mi opinión, suficientemente protegida por el punto yodel mismo artículo. Esta densificación constitucional acaba por ser perniciosa y fomentar construcciones jurisprudenciales que intentar salvar el contenido de determinadas normas electorales, afirmando que el texto constitucional no exige una "proporcionalidad perfecta" o matemática.

Por otro lado, no me parece que tenga ning√ļn sentido que la fiscalizaci√≥n de la constitucionalidad por omisi√≥n (art√≠culo 283) est√© consagrada como l√≠mite en la letra l). No veo raz√≥n para impedir una revisi√≥n constitucional que eliminara este modelo. Adem√°s, la supervisi√≥n de forma predeterminada en Portugal es un espejismo y tiene muchos puntos d√©biles.

A fin de cuentas, las cuestiones a responder son las siguientes: 1) Ante un escenario de cláusulas de eternidad obsoletas, las mismas deben ser eliminadas a través de una revisión constitucional (procedimiento jurídico) o mediante un procedimiento proceso revolucionario (como un golpe de Estado)?

Estas cláusulas de eternidad pueden ser peligrosas para el Estado de Derecho, en la medida en que, en cierto modo, alientan a las élites políticas a hacer que estas limitaciones, provocando inestabilidad institucional y hasta, en el límite, fraude a la Constitución.

Como se√Īala Richard Albert, tantas veces estas cl√°usulas surgen como "esposas constitucionales" (constitucional handcuffsde las generaciones presentes impuestas por las generaciones pasadas, acentuando la tensi√≥n entre democracia y constitucionalismo.

En verdad, algunas de nuestras cláusulas de eternidad se han modificado o eliminado en 1989, a través del proceso de doble revisión. Por ejemplo, se eliminaron las referencias a la "participación de las organizaciones populares de base en el ejercicio del poder local (punto j) El antiguo artículo 290 de la versión original de la Constitución de Portugal). Si el párrafo gde la anterior versión se oponía a las modificaciones relativas a la "planificación democrática de la economía", ahora la mención es "planes económicos en el marco de una economía mixta".

Tambi√©n la antigua letra F, que estatu√≠a como cl√°usula de eternidad "el principio de la apropiaci√≥n colectiva de los principales medios de producci√≥n y suelos, as√≠ como de los recursos naturales, y la eliminaci√≥n de los monopolios y los latifundios, alig√≥ la sem√°ntica a la" coexistencia del sector p√ļblico, sector privado y del sector cooperativo y social de propiedad de los medios de producci√≥n.

La segunda cuesti√≥n ser√° la de percibir si, en pleno siglo XXI, las cl√°usulas de eternidad son compatibles con el principio democr√°tico. En Portugal y en el extranjero, la doctrina contin√ļa debatiendo este tema fuertemente.

Si la soberanía reside en el pueblo (apartado 1 del artículo 3), es al pueblo que pertenece el poder de crear y de revisar la Constitución. Así pues, pienso que se recomienda parsimonia en la consagración de materias que no pueden ser objeto de revisión. En caso contrario, se distinguirá, de forma ilegítima, al pueblo que aprobó la Constitución (el pueblo iluminado) y el pueblo de nuestros días (el pueblo subyugado). En el fondo, se crearía una nueva jerarquía: la legitimidad de los padres fundadores por encima de la legitimidad popular. Es importante, pues, que la rigidez del texto constitucional no desarrolle distorsiones patológicas, de que el narcisismo constitucional es un ejemplo.

En una perspectiva de teoría constitucional, entiendo que la consagración de algunas cláusulas de eternidad no será intrínsecamente nefasta. Tiene sentido que el ADN del constitucionalismo moderno (constitutional essentialsРen el que identifica el principio democrático, la soberanía popular, el sufragio universal, los derechos y libertades fundamentales Рsea inmune a la volatilidad de las mayorías. Tales materias ni necesitaban estar expresadas en el texto constitucional, pudiendo considerarse límites implícitos.

Defender la pertinencia de algunas (pocas!) Cl√°usulas de eternidad no significa necesariamente la dictadura de una generaci√≥n sobre la otra generaci√≥n. Puede haber alg√ļn inter√©s en esposar las manos de las generaciones presentes, para impedir elites populistas y / o radicales de "amputar las manos de las generaciones presentes y futuras".

Sin embargo y se centra en el ejemplo portugués, estoy de acuerdo con Rui Medeiros, quien afirmó que es prudente llevar a cabo una lectura del principio límites materiales cláusula portugués. De este modo, los límites plasmados en el artículo 288 deben ser perseguidos como principios jurídicos abierto la interpretación, y no como reglas jurídicas cerradas. Por consiguiente, será posible, por ejemplo, incrementar nuestra integración en la Unión Europea, sin que ello cuestione la barrera de la letra ladel artículo 288 (independencia nacional y unidad del Estado).

En conclusi√≥n, considero que una buena "ingenier√≠a constitucional" (dise√Īo constitucional) Deber√≠a permitir a la legislatura para revisar la Constituci√≥n (en el caso de Portugal, la Asamblea de la Rep√ļblica), cambie las disposiciones obsoletas o constitucionales que no reflejan el ADN constitucional sin es necesario para una interrupci√≥n del orden constitucional actual tales.

Estos términos y con excepción de las características esenciales del constitucionalismo moderno como se mencionó anteriormente (y que resultan ya consagrado en numerosos tratados y acuerdos a los que Portugal es parte internacionales), creo que la gente debe ser el guardián clave que permite retirar sus "ataduras constitucionales ". De lo contrario, "el constitucionalismo respirará todo el oxígeno disponible" y asfixiará "la democracia en sumisión".

En vez de apostar en detalladas cl√°usulas de eternidad, que fosilizan la Constituci√≥n y disminuyen las presentes generaciones – cercenando el fruct√≠fero di√°logo intergeneracional – futuros dise√Īos constitucionales deber√°n apostar m√°s en la rigidez formal, que se revela, como vimos, por l√≠mites circunstanciales, procedimentales y temporales . Es decir, lo deseable es tener una Constituci√≥n dif√≠cil de alterar (para defenderla de la volatilidad democr√°tica), pero no caer en el extremo de tener una Constituci√≥n imposible de reformar (protegi√©ndola as√≠ de narcisismos constitucionales que esposan a las generaciones presentes a los dict√°menes presentes de las generaciones pasadas).

profesor de derecho constitucional en la Universidad Católica

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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