Nadie gobierna la extra√Īa belleza de Moses Sumney









La tradici√≥n de la m√ļsica popular dice que complicado, complicado no es hacer un gran primer √°lbum, sino crear un segundo que est√© a la altura de la primera y las expectativas generadas mientras tanto.

Hay una cierta sabidur√≠a en esto: para el primer disco, los m√ļsicos tuvieron una ausencia casi total de presi√≥n y todo el tiempo del mundo, lo que les permiti√≥ acumular experiencias e incluso ponerlas a todas en el disco. Pero el segundo √°lbum, especialmente cuando el primero fue un √©xito, viene cargado con las expectativas de los fan√°ticos (y las cajas registradoras de los editores), tiene una fecha y hora fijadas para su lanzamiento y no hay forma de vivir una vida en dos o tres a√Īos. que separan el primero del segundo.

Y esto es lo que a menudo lleva a los artistas a repetirse musicalmente por el segundo y terminar escribiendo canciones sobre giras, hoteles, drogas y groupies, porque eso es lo que experimentaron entre álbumes. Hay un nombre técnico para esto: Síndrome del segundo disco difícil.

[‚ÄúCut Me‚ÄĚ:]

El más asustadizo a veces recurría a soluciones imaginativas: el segundo álbum de Tom Waits, por ejemplo, era un álbum doble en vivo compuesto casi exclusivamente de originales (había una versión en el medio). Y, sin embargo, no era un álbum en vivo: la atmósfera de un club nocturno se recreó en el estudio; Por otro lado, no teníamos el disco en vivo habitual, en el que el artista simplemente toca y canta: Waits presentó cada canción con un acorde cómico, como si estuviera en un club de encanto decadente, y ese encanto pasó al oyente.





Moses Sumney optó por una solución similar: en lugar de un segundo disco difícil, hizo que el segundo fuera un disco doble, cuya primera parte salió en febrero, y la segunda de ocho canciones adicionales aparece ahora (y estará en las tiendas el 15 de mayo) . Esta información necesita una corrección: genial es, al final, un solo disco de 20 canciones, dividido en dos partes, en el que el segundo es, quizás, más tranquilo y onírico que el primero.

La primera, gr√¶ Parte I, a quien conocimos en febrero, fue una locura: la buena voz de Sumney ahora inclu√≠a R&B (pero no el cl√°sico), pop de c√°mara, jazz ahumado, sintetizadores que recordaban la Soft Machine, el kraut-rock y el art-pop de la d√©cada 70, palabra hablada, arpas en todas partes y muchos ritmos digitales. En ¬ętambi√©n tambi√©n tambi√©n y y y¬Ľ, el d√©cimo tema de gr√¶ Parte I (que era casi solo coros y un ritmo lento), Sumney cant√≥ ¬ęInsisto en mi derecho a ser m√ļltiple¬Ľ, y parec√≠a que esta simple frase enterrada en una canci√≥n era una verdadera manifestaci√≥n de intenci√≥n.

Porque genial Рser el parte I o, ahora, el parte II Рno podría estar más lejos de Aromatismo, el álbum debut, que lo convirtió en una estrella durante la noche. Aromatismo ya tenía arpas ocasionales y ritmos digitales, pero era esencialmente un disco del alma de los 70, comparable al de Al Green, solo con autorreflexión en lugar de insinuaciones sexuales y placer carnal. Los órganos antiguos se apilaron, las guitarras picadas adelantaron el ritmo, y luego hubo esa voz de ángel en lo que, en términos clásicos, se diría que es un álbum inmaculado.

[ou√ßa a primeira parte de ‚Äúgrae‚ÄĚ atrav√©s do Spotify:]

Aromatismo no fue un registro del siglo 20; era una voz que usaba materiales conocidos para hacerse o√≠r, y esa voz, s√≠, era del siglo XXI, viv√≠a las contradicciones de g√©nero y piel; pero musicalmente fue un disco c√≥modo, todo genial no lo es, especialmente en su primera parte da√Īada, en la que una canci√≥n tan simple como parec√≠a haber sido escrita por el tierno hermano de Tom Waits, con sus percusiones temblorosas y su despreocupado metal y viento con melod√≠as perfectas.

Sumney comenz√≥ a aparecer cuando apareci√≥ como invitado en Un asiento en la mesa, el √°lbum de 2016 de Solange, la talentosa hermana de Beyonc√©; en ese momento solo hab√≠a editado dos EPs, Isla Mid-City (desde 2014) y Lamentaciones (2016), pero de repente estaba abriendo conciertos para estrellas de la cepa Sufjan Stevens o Dirty Projectors y comparti√≥ el escenario con San Vicente o Erykah Badu: fue adoptado casi de inmediato por la comunidad musical debido a su voz √ļnica y capaz ir a cualquier nota, sonar angelical en un falsete pero tambi√©n dolorido en la inmensa contenci√≥n y profundidad de una de sus baladas. Era una voz que pod√≠a hacer y cantar todo.

√Čl mismo sab√≠a lo que le estaba sucediendo en ese momento: ‚ÄúDicen que tenemos toda una vida para hacer el primer disco. Es muy extra√Īo, porque es como tratar de que sea el trabajo de nuestra vida sin haber vivido el resto de esa vida. Entonces tengo mi reloj interno constantemente en marcha. Es como ‘Tengo que hacer esto, tengo que hacer esto, tengo que terminar esto’ ¬ę.

Cuando termin√≥, era una estrella, y todo el mundo conoc√≠a su historia: criado en San Bernardino en medio de padres ghaneses, tanto religiosos como extremadamente conservadores, regres√≥ a Ghana con sus padres cuando ten√≠a 10 a√Īos. Su vida, y lo que sus padres esperaban de √©l, estaba destinada a todo menos a las artes; Mois√©s odiaba cada minuto all√≠: odiaba la escuela ghanesa, sobre todo porque a menudo era el blanco del bullying y el bullying constante.

[‚ÄúConveyor/boxes‚ÄĚ:]

Pero el aislamiento que sinti√≥ el ni√Īo en Ghana termin√≥ desencadenando un proceso creativo: ¬ęNo sab√≠a tocar ning√ļn instrumento, as√≠ que termin√© componiendo unas 150 canciones de capella mientras estaba all√≠¬Ľ, dijo cuando estaba grabando el primer disco ¬ęEra solo yo y una melod√≠a, eso es todo¬Ľ. Hab√≠a sido as√≠ durante alg√ļn tiempo: Sumney dice que sab√≠a que quer√≠a ser m√ļsico a los siete a√Īos y que comenz√≥ a componer a los 12 a√Īos, simplemente no mostr√≥ nada a nadie.

De vuelta en los Estados Unidos, Sumney estudi√≥ Escritura Creativa en UCLA, form√≥ parte de bandas, oscilando entre grupos de rock y combos de jazz. Pero nunca se sinti√≥ como en casa en ninguno de los ambientes (rock o jazz), antes de saltar entre ellos o mezclarlos. En realidad, quiz√°s Sumney nunca se sinti√≥ como en casa en ning√ļn lado: Aromatismo fue un registro sobre la soledad, sobre la imposibilidad de hacer que una relaci√≥n de amor funcione (y tal vez eso ser√≠a mejor).

¬ęLa gente habla mucho sobre no poder encontrar el amor o sentirse alienado¬Ľ, dijo. Aromatismo¬ęPero nos dicen de una manera aspiracional: en el fondo es como decir ‘Todav√≠a no puedo encontrar el amor, pero alg√ļn d√≠a lo encontrar√©’. Y quer√≠a preguntar: ¬ę¬ŅQu√© pasa si hay¬Ľ un d√≠a ¬ę?¬Ľ ¬ŅQu√© pasa si no hay una persona por cada persona? ¬ŅPuedes manejarlo? ‚ÄĚ.

Hab√≠a mucha gente, no para Sumney, sino para su m√ļsica desde el momento en que, a los 20 y 21 a√Īos, comenz√≥ a mostrarla, primero en peque√Īos conciertos acompa√Īados solo por una guitarra y pedales: Sumney cre√≥ bucles de la guitarra y el su voz, a la que introdujo efectos, hasta que cre√≥ una canci√≥n all√≠ frente a todos.

Le siguieron las amistades con m√ļsicos conocidos. Aromatismo, el √©xito global y una cierta vida estelar en Los √Āngeles, y luego el aislamiento nuevamente, en la forma de un retiro a un peque√Īo pueblo, Asheville, Carolina del Norte, que le permiti√≥ reflexionar y ejecutar el giro hacia un sonido m√°s extra√Īo y complejo. genial no es realmente un registro, es m√°s bien un bosque encantado, que viajamos a aquellos sin saber d√≥nde nos detendremos; y, ocasionalmente, tomamos vuelo y cruzamos el cosmos.

[‚ÄúColouour‚ÄĚ:]

Siendo musicalmente un √°lbum m√°s ambicioso y exploratorio (que, para discos extra√Īos, tiene una capacidad extraordinaria para alcanzar la √©pica, como al final de ¬ęBend√≠ceme¬Ľ, el s√©ptimo tema de gr√¶ Parte IIy 19 genial tout court, que comienza con una guitarra casi inaudible en el fondo, muy hermosa para terminar con coros monumentales), genial Tambi√©n es l√≠ricamente m√°s complejo, aborda los temas de la piel y la identidad nuevamente, sin encontrar una resoluci√≥n.

gr√¶ Parte II es un poco m√°s tranquilo y menos salvaje que su contraparte inicial, m√°s hermoso, por as√≠ decirlo (como se verifica f√°cilmente en ‚ÄúBystanders‚ÄĚ, que comienza solo con la voz y se convierte en una balada atmosf√©rica con sintetizadores, cuerdas y coros ); Entre las dos partes, Moses Sumney pas√≥ de ser un club cl√°sico a pertenecer al mismo universo de personas extra√Īas que Arca o Angel Olsen o el violonchelista Kelsey Lu, con quien encuentro notables similitudes.

¬ęEstoy bastante confundido con la gente¬Ľ, le confes√≥ Sumney a Pitchfork a principios de este a√Īo. ‚ÄúVen a un hombre alto y negro que puede ser vendido, pero sonoramente no saben d√≥nde ponerme. No creo que deba ser puesto por nadie en ning√ļn lado. Yo decido por m√≠ mismo d√≥nde ponerme ‚ÄĚ. Nadie gobierna la extra√Īa belleza de Moses Sumney.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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