Nacidos en una civilización, morimos en una tribu?





París, 24 de octubre. Dos adolescentes mueren en los enfrentamientos que se oponen a grupos de diferentes barrios. La noche anterior un joven de 17 años no sobrevivió a las agresiones sufridas en una risa que las autoridades parisinas, ciertamente para descansar a sus conciudadanos, explicaron haber ocurrido en un conflicto en "très petit comité" y no en una de esas batallas campesinas que cada vez más suceden barrios franceses.





Créteil. 18 de octubre. Contrariado con el marcado de una falta de presencia un joven apunta un arma a la cabeza de una profesora en el Liceo Edouard-Branly. La situación fue filmada y llevó a que otros profesores de otros liceos revelaran haber pasado días antes por situaciones idénticas.

París, 14 de octubre. Un adolescente (o si se prefiere un niño de 12 años) murió en medio de una riña. Fue agredido con una de las muchas barras de hierro empuñadas en una riña entre jóvenes, en Seine-Saint-Denis.

Val-d'Oise, Garges-lès-Gonesse 29 de septiembre. Un chico de 17 años es linchado por un grupo que las autoridades dicen rival. Una vez más los testigos filmaron, gritaron y no hicieron nada.

Angoulême, 27 de septiembre. Un grupo de 30 jóvenes toma de asalto un autobús. Estaban armados de sables y palos de béisbol.





París, 18 de septiembre. Un adolescente muere en medio de un intercambio de disparos entre grupos.

Esta lista que ya se dice incompleta de las agresiones recientes entre jóvenes en Francia (pero que también podría ser de los apuñalados en Londres) plantea varias cuestiones, cada una de ellas más perturbadora: ¿qué jóvenes son éstos? ¿Qué pasó para que las calles de varias ciudades europeas parecieran salidas de una película de guerrilla? ¿Por qué no se habla de esto?

Comencemos por el "porque no se habla de esto?": No se habla porque se tiene miedo. No de ser físicamente agredido como sucedió y sucede con las personas que en Garges-lès-Gonesse filmaron el ataque a aquel joven de 17 años pero sí el miedo de ser clasificado reaccionario. Fascista. Racista. Populista … En esta fase del texto se supone que para que el observador no se considere una especie de pasquín de la reacción de la derecha rufia, de la derecha que era culta y liberal y ahora es reaccionaria e ignorante, yo trata de explicar que o el centro comienza a abordar estos asuntos o la extrema derecha los tratará. No lo haré. En primer lugar porque no vale la pena: la derecha es lo que la izquierda quiere. Luego es un ejercicio inútil tratar de explicar el disparate y la mala fe de esas clasificaciones. Y en segundo lugar y para mí mucho más importante, porque lo que estamos viviendo se sitúa en otro nivel: más precisamente en el plano inclinado que nos está llevando de la civilización a la sociedad tribal. En esta regresión ha desempeñado un papel crucial el activismo de las causas identitarias. Las agendas identitarias fraccionaron a las sociedades: donde antes teníamos proyectos para países tenemos ahora agendas antagónicas y particulares de comunidades que se subdividen en comunidades más específicas que a su vez se segmentan en otras aún más minoritarias … Y así sucesivamente en una especie de recurrente pulsión divisoria que nos acantona en grupos.

Las características que antes eran una circunstancia se convirtieron ahora en una especie de segunda piel: es el barrio donde se ha nacido, la tierra / continente de donde vinieron los padres o los abuelos, el color de la piel, las opciones sexuales … En estas sociedades descompuestas en tribus a la libertad individual disminuye (como se cambia de comunidad?); la responsabilidad de cada uno es transferida al grupo y evaluada en función de la valorización o devaluación de ese grupo (son jóvenes migrantes, los gays, los hetero, la basura blanca …) y tornada obligatoria la censura por omisión de lo que pueda dar una imagen negativa de cada una de las tribus: eso no se dice porque da una mala imagen de los musulmanes; que no se escribe porque puede ser interpretado como homofóbico …

En la práctica la histeria alrededor de las falsas news, de la prensa de derecha, de las noticias reaccionarias … busca legitimar la censura y diabolizar cualquier análisis a la tribalización de las sociedades occidentales. El resto es la agit-prop de la costumbre.

PS. El señor José Magalhães, consciente de su campaña, no sólo para detectar fake news, sino también para suprimirlas y por fin penalizar a sus difusores, le daré cuenta de un caso gritante de mentira: dicen los sectores populistas que la señora ministra de La cultura colocó a Évora al sur del Sado. Usando una técnica típicamente reaccionaria los autores de este informe falso, por credibilizarem, para indicar un lugar y una fecha en la Graça Fonseca habría hecho esta declaración como cualquier titular de una cartera ministerial es obvio para la mayoría absoluta de la Cultura en Portugal. Así la reacción puso en marcha en las redes sociales que el 6 de noviembre, en la audiencia de la Comisión de Presupuesto, Finanzas y Modernización Administrativa sobre el Presupuesto de Estado de 2019, la ministra de Cultura anunció que el Museo Regional de Évora instalado en el antiguo, Paço Episcopal, frente al Templo Romano, se convertirá en el primer Museo Nacional del Sur del Sado. No es necesario explicar que esto sólo puede ser mentira. ¿Cómo puede una ministra, para más ministra de Cultura en un gobierno de izquierda que es incluso decir una persona cultísima, colocar Évora al sur del Sado? Obviamente, si por un desafortunado acaso la señora ministra hubiera pronunciado tal enormidad el hecho habría sido ampliamente destacado, al menos habría sido tan destacado como lo fueron las revelaciones que, en el tiempo en que era secretaria de Estado, la ahora ministra de Cultura hizo sobre su vida privada y que tantas noticias, alabanzas y elogios le han valido. Así propongo que se identifique quién puso esta noticia a circular en particular si su difusión no está asociada al activismo de grupos de incivilizados aficionados del toro a caballo. ¿Por qué a caballo? Siga el Sado, señor, siga el Sado …

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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