Mis indignaciones no son menos que las de ellos.









Desafortunadamente, todav√≠a no he alcanzado la sofisticaci√≥n necesaria para combatir el racismo, el sexismo, el capitalismo, el fascismo, el colonialismo, el cubismo y otras calamidades a trav√©s del vandalismo de las estatuas, la destrucci√≥n de la propiedad de otros y el robo de televisores en tiendas especializadas. . Esto no significa que no soy sensible y que no estoy ofendido. Por el contrario, lo siento y me ofende mucho. Simplemente sucede que reacciono a impulsos diferentes de los que mueven a los comunistas, el perd√≥n, los pacifistas que destruyen todo lo que les precede. Y que no soy una persona para demostrar en p√ļblico, arriesg√°ndome a tener covid o sarna. Por lo tanto, vengo a informar a las autoridades competentes de las cosas que me molestan, que me gustar√≠a eliminar sin demora y, en los casos aplicables, incinerar despu√©s.

Estatuaria

Las estatuas ¬ęcl√°sicas¬Ľ y figurativas no me hacen da√Īo. Tampoco son entusiastas: nunca me acerqu√© a uno para descubrir el personaje representado. Podr√≠a haber un busto de Idi Amin en mi calle y todav√≠a no lo sabr√≠a. Tal vez lo hay. Lo que no existe es el derecho de llenar el pa√≠s con rotondas y luego llenar las rotondas con el esti√©rcol visual llamado ¬ęarte p√ļblico¬Ľ. A veces, el esti√©rcol se arroja fuera de las rotondas, como sucedi√≥, ahora mismo, cerca de mi casa con el ¬ętrabajo¬Ľ de una Cabrita Reis. Se dice que cost√≥ 300 mil euros. V√©ndete al dep√≥sito de chatarra y recupera 50 d√≥lares. Es cierto que los h√°bitos recomiendan la mera vandalismo, pero destrozar el ¬ęarte p√ļblico¬Ľ es, inevitablemente, mejorarlo.

Toponimia

En el norte, el problema es menos grave. En el sur, sin embargo, existe la posibilidad de que nos encontremos conduciendo en la Avenida √Ālvaro Cunhal, en la Rua General Vasco Gon√ßalves, en la Rua Che Guevara (lo juro: est√° en Amadora) o en la calle Vladimir Ilitch Lenine (en P√≥voa de Santa Iria, que no lo s√© y s√© ciego si alguna vez lo sabes). Aparentemente no, es aburrido soportar el homenaje a asesinos, consumados o plat√≥nicos. Intercambie los nombres en cuesti√≥n para las personas que no han colaborado, directa o indirectamente, con la opresi√≥n y la matanza. En el camino, aproveche la oportunidad para revisar la calle de Le√ßa da Palmeira que evoca a un profesor de qu√≠mica f√≠sica que era un ped√≥filo y a quien mi padre, explicando, amenaz√≥, cito, ¬ęromperle el hocico¬Ľ.

Audiovisual





HBO ha prohibido ¬ęLo que el viento se llev√≥¬Ľ. La BBC censur√≥ ¬ęFawlty Towers¬Ľ. Netflix aniquil√≥ No s√© cu√°ntas pel√≠culas como ¬ęofensivas¬Ľ. Para m√≠, pueden continuar su b√ļsqueda y desaparecer con todo. Adem√°s de ¬ęNosotros¬Ľ (con restricciones) y ¬ęBetter Call Saul¬Ľ (sin restricciones), no ha habido pel√≠culas o series de ficci√≥n que me gusten durante a√Īos. Y lo que me gusta lo tengo en DVD. Incluso los documentales, el √ļltimo g√©nero en fingir ocasionalmente las tonter√≠as actuales, se especializan en ¬ędenunciar¬Ľ, por mr. Trump, el sistema judicial estadounidense, el sistema penitenciario estadounidense, la industria alimentaria, la industria farmac√©utica, los dramas ¬ęambientales¬Ľ y similares. Odio a los denunciantes. Y odio las ¬ęcausas¬Ľ.

Literatura

Alfabetizando a trav√©s de la lectura de tutoriales de guerrilla urbana y empaques de tofu, las patrullas de la moral inmediatamente se apresuran a vetar a Mark Twain y George Orwell. No importa: tengo los trabajos terminados en un lugar seguro. Sin embargo, si se trata de quemar libros, reclamo la quema de: 1) ¬ęnarrativas¬Ľ dedicadas a divulgar los debates del autor al mundo con el respectivo ¬ęyo interior¬Ľ, estilo Jos√© Lu√≠s Peixoto o Gustavo Santos; 2) ¬ęnovelas hist√≥ricas¬Ľ cuyo novelista confunde la historia con la trama de ¬ęVamos Jogo ao Totobola¬Ľ, estilo Isabel Stilwell o el hijo del prof. Freitas; 3) derivaciones pac√≠ficas y ¬ęex√≥ticas¬Ľ del ¬ęrealismo m√°gico¬Ľ, estilo Jos√© Saramago o Mia Couto; 4) lirismo de ‚Äúpoetas‚ÄĚ muy interesados ‚Äč‚Äčen los resultados del baile y que riman obsesivamente ‚Äúpa√≠s‚ÄĚ con ‚Äúdice‚ÄĚ, estilo Manuel Alegre y Manuel Alegre; 5) toda la literatura que es infantil en el sentido de que los perpetradores est√°n demasiado limitados para garabatear textos legibles por un adulto normal, al estilo Isabel Al√ßada y Alice Vieira; 6) cualquier trabajo consumido en el ¬ęAvante!¬Ľ y en el BE Summer Camp (estoy bromeando: los camaradas solo pueden leer esl√≥ganes en las camisetas, y algunos abandonan a mitad de camino).

Universidad

Siempre ofendidos, los ¬ęprogresistas¬Ľ que gritan en la calle y practican la homeopat√≠a en el hogar, quieren cancelar la ense√Īanza de los hechos e intercambiarla por ense√Īar las picaz√≥n que atraviesan las meninges. ¬ŅEjemplo? El papel de Churchill en la Segunda Guerra Mundial debe estar oculto porque al viejo Winston no le gustaban los indios y era franco con las damas. Como no voy a las universidades, es mucho para m√≠. Solo reclamo el cierre, y la posterior demolici√≥n, de toda la instituci√≥n acad√©mica que acepta, o incluso considera aceptar, la ense√Īanza de Boaventura de Sousa Santos, o que permite a sus maestros mencionar el nombre de Boaventura de Sousa Santos en un tono de respaldo y no para un efecto juguet√≥n saludable.

¬ęMedios¬Ľ y ¬ęredes sociales¬Ľ

Los comunistas, lo siento, los antirracistas tienen la intención de censurar las opiniones que los hacen llorar. No pretendo censurar las opiniones que me hacen reír.

Humanidad

Como depende de ellos, los ¬ęantifascistas¬Ľ, ¬ęantirracistas¬Ľ y anti-etc. desean, leg√≠timamente, matar criaturas que no piensan como ellos o, si somos precisos, criaturas que piensan. En esta √°rea, no tengo apetito por la reciprocidad. Es cierto que cuando, tres a√Īos despu√©s de Pedr√≥g√£o y al comienzo del mayor colapso econ√≥mico de los tiempos contempor√°neos, las m√°s altas figuras del r√©gimen se unen en una pat√©tica ceremonia para celebrar la realizaci√≥n de algunos juegos de pelota en Lisboa, mi deseo inmediato era que un rayo fulminar los peces gordos y salir, fulminar las figuras en la jerarqu√≠a. Cada d√≠a, las declaraciones del Presidente de la Rep√ļblica, el Primer Ministro y las ¬ęautoridades¬Ľ en general refinan el car√°cter grotesco y el profundo desprecio por la chusma. Pero no soy fan√°tico de las soluciones dr√°sticas: es suficiente para m√≠ deportar los peces gordos y las pegatinas a un desierto a miles de kil√≥metros de distancia. El problema es que, debido a la codicia, casi ning√ļn pa√≠s acepta m√°s portugu√©s. Y estos portugueses en particular no ser√≠an tolerados incluso sin codiciosos. Volvamos, entonces, a la hip√≥tesis del rayo.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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