Milicia avanza sobre el capital de Libia y la posibilidad de una nueva guerra civil aumenta





Un l√≠der militar que ha prometido desde hace a√Īos que asumir√° el control de Libia orden√≥ el jueves (4) que sus tropas avanzar contra la capital del pa√≠s, Tr√≠poli.





Al anochecer, estaban a 40 kilómetros de la capital y una poderosa milicia enemiga estaba corriendo para detenerlas, lo que acarrea la posibilidad de una reanudación de la guerra civil.

El avance de las fuerzas comandadas por el general Khalifa Hifter parece representar una etapa nueva y potencialmente decisiva en la disputa por el poder que viene desgarrando a Libia desde el levantamiento de la primavera √°rabe en 2011.

La ofensiva prácticamente puso fin a los planes para negociaciones de paz que se llevarían este mes entre las facciones rivales libias. Antonio Guterres, el secretario general de la ONU, llegó a Trípoli para ello el miércoles. En la quinta, él apeló por "calma y moderación".

"Estoy muy preocupado por el movimiento militar que está ocurriendo en Libia y con el riesgo de una confrontación", afirmó en un mensaje publicado en Twitter. "No hay solución militar, sólo el diálogo entre los libios podrá resolver los problemas de Libia."

En un comunicado conjunto el jueves, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y los Emiratos √Ārabes Unidos apelaron a "todas las partes que inmediatamente reduzcan las tensiones" y afirmaron que "responsabilizar√° a cualquier facci√≥n libia que venga a precipitar un nuevo conflicto civil" . El comunicado no especific√≥ qui√©n hab√≠a instigado el √ļltimo enfrentamiento.

El Consejo de Seguridad de la ONU tenía una reunión marcada para discutir la crisis el viernes.





En un v√≠deo difundido en internet, Hifter, 75, a√ļn as√≠ orden√≥ que sus tropas continuasen el avance.

"Para nuestro ejército posicionado y preparado para entrar en Trípoli, hoy, con la ayuda de Dios, concluiremos nuestro recorrido triunfante", declaró. "Respondemos al llamado de nuestro amado pueblo en nuestra amada capital."

El jueves (4), la milicia que él comanda capturó tres ciudades en las cercanías de Trípoli -Gharyan, 100 kilómetros al sur; Surman, 80 kilómetros al oeste; y Aziziya, 40 kilómetros al suroeste.

Los reportajes indican que sólo hubo incidentes menores de violencia, y no estaba claro si Hifter había cerrado acuerdos con las autoridades locales para permitir la entrada de sus tropas, o en qué medida él de hecho controlaba las ciudades en cuestión.

Libia fue lanzada al caos desde el derrocamiento del dictador Muammar Gaddafi, en 2011, con ciudades y milicias rivales disputando el poder. Los tumultos redujeron severamente la producción de petróleo, agotaron buena parte de la riqueza nacional, crearon refugios para militantes islámicos y transformaron la larga costa mediterránea del país en un punto de partida importante para emigrantes africanos y de Oriente Medio en busca de refugio en Europa.

Despu√©s de anunciar que planeaba unificar el pa√≠s bajo su control en 2014, Hifter, antiguo oficial del ej√©rcito de Gaddafi y en el pasado patrocinado por la Agencia Central de Inteligencia (Estados Unidos), combati√≥ por los tres a√Īos siguientes para capturar la ciudad de Bengasi , que estaba bajo el control de milicias isl√°micas. √Čl recibi√≥ un amplio apoyo de Egipto y de los Emiratos √Ārabes Unidos, y m√°s tarde de Francia y en alguna medida de Rusia, y por fin logr√≥ establecer su control sobre buena parte de la parte oriental del pa√≠s.

Su ofensiva de sorpresa el jueves parece haber sido una apuesta en la que él ahora será capaz de tomar el control.

Los analistas afirmaron que su avance representa una apuesta en que, al crear un aura de inevitabilidad en cuanto a su ascenso como próximo hombre fuerte de Libia, puede cerrar acuerdos con organizaciones armadas locales en el área de Trípoli, para cooptarlas, cómo logró hacer con éxito en otras regiones.

Pero hasta ahora su avance tuvo el efecto inmediato de causar la unión de muchas milicias regionales dispares de la región de Trípoli en oposición a él.

Líderes de milicias de la ciudad de Misrata -los más poderosos rivales de Hifter- dijeron el jueves estar movilizando sus fuerzas para avanzar hacia Trípoli y detenerlo.

"Estamos listos para combatir a ese tirano con todas las fuerzas que tenemos", afirmaron los líderes de las milicias en un comunicado. "Estamos listos, como siempre, a detener ese avance".

A los 75 a√Īos, dicen analistas, Hifter tal vez sienta que no le queda mucho tiempo para realizar su ambici√≥n.

"Para Hifter, es todo o nada", dijo Wolfram Lacher, que investiga sobre Libia en el Instituto de Asuntos Internacionales y de Seguridad, en Alemania. "√Čl est√° claramente buscando tomar el poder, pero si fracasar sufrir√° una derrota devastadora, no podr√° mantener sus l√≠neas de suministro.

El proceso político de transición iniciado tras el derrocamiento de Gaddafi fue abandonado en 2014, más o menos en la época en que Hifter declaró su intención de tomar el poder. Cuando el país se desató en una guerra civil, las Naciones Unidas, con el apoyo de Estados Unidos y otros gobiernos occidentales, intentaron resolver el conflicto creando un gobierno de unión con sede en Trípoli.

Sin fuerzas armadas bajo su mando, el gobierno de Trípoli dependía de su seguridad de un conjunto desunido de milicias locales, cada uno con motivos conflictivos, entre los cuales muchas de las cuales expertos de la ONU dijeron estar involucrados en contrabando de emigrantes, extorsión y otros crímenes.

Pero el gobierno de Hifter cre√≥ cierta estabilidad en su territorio, y surgi√≥ alg√ļn equilibrio entre el gobierno de Tr√≠poli, en el oeste, y el del general, en el este. El banco central de Tr√≠poli sigue pagando los salarios de los funcionarios en la regi√≥n controlada por Hifter, que incluye a sus soldados, y Hifter permiti√≥ que el gobierno de Tr√≠poli vendiera petr√≥leo embarcado en puertos que √©l controla.

Este equilibrio se deshizo hace dos meses cuando las fuerzas de Hifter avanzaron por primera vez al desierto en el sur del país, y en el proceso tomaron el control de uno de los mayores campos de petróleo de Libia, Sharara. Muchos analistas predijeron entonces que era sólo cuestión de tiempo para que él avanzara contra la capital.

Algunos de ellos argumentaron el jueves que era probable que Hifter llegara a acuerdos con algunas organizaciones armadas en torno a Trípoli y recibiera su apoyo.

Pero cuando surgieron las primeras se√Īales del avance de Hifter, el mi√©rcoles, el jefe del gobierno apoyado por la ONU en Tr√≠poli, Fayez al-Serraj, le inst√≥ a "dejar de usar el lenguaje de la amenaza". En un comunicado difundido en los medios sociales, Serraj orden√≥ que todas las fuerzas leales a su gobierno resistan cualquier intrusi√≥n, incluidas las de "grupos terroristas, criminales, foras de la ley y todos aquellos que amenazan la seguridad de todas las ciudades libias".

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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