Mega procesos: no, gracias.





A pesar de que existen departamentos del Ministerio P√ļblico especializados, cuyos magistrados han venido, a lo largo de los √ļltimos a√Īos, a hacer formaci√≥n en ejercicio, se constata que no siempre la estrategia investigadora ha sido la m√°s conveniente, es decir, la m√°s adecuada a la introducci√≥n los hechos en juicio, a su juicio en un plazo proporcionado y, hasta, a la obtenci√≥n de una decisi√≥n transitada en juzgado antes del agotamiento de los plazos de prescripci√≥n del procedimiento penal.





En efecto, se observa una tendencia a no definir con suficiente rigor el objeto de la investigación y para ir ampliando a medida que la investigación progresa, interpretando de forma excesivamente amplia las reglas legales de la competencia por conexión.

Se admite que los principios de la legalidad y de la oficialidad que recaen sobre el Ministerio P√ļblico obligan a la investigaci√≥n de cuestiones laterales de aparente relevancia criminal que van surgiendo a lo largo de la investigaci√≥n. Deben, sin embargo, ser objeto de investigaciones aut√≥nomas, que no compliquen ni retrasen el rumbo de la investigaci√≥n del tema principal. A menos que, a pesar de una interpretaci√≥n razonable, teleol√≥gicamente orientada, de las reglas de conexi√≥n consagradas en el C√≥digo de procedimiento penal, tal corte epistemol√≥gico no se parezca de todo posible.

Sin embargo, todavía importará aquilatar, al menos en el cierre de la investigación, si la materia que se examina en relación con estas cuestiones laterales debe incluirse en la imputación que merezca el tema principal o, antes, introducida en juicio a través de una investigación autónoma (s) y suministrados (s) con las piezas procesales pertinentes a cada tema.

A no ser as√≠, la uni√≥n de todos los temas en la misma investigaci√≥n y, sobre todo, en la misma acusaci√≥n, potenciar√° desmedidamente la dificultad de gesti√≥n del proceso, que se agravar√° a medida que se vaya progresando en la senda procesal y el elevado n√ļmero de inculpados constituidos empieza a ejercer el contradictorio, con el habitual grado de competencia t√©cnico-jur√≠dica, en relaci√≥n a un universo f√°ctico de gran dimensi√≥n y complejidad.

Tal tipo de estrategia menos sentido hace a√ļn cuando son t√≠midos los afloramientos de oportunidad constantes de nuestro sistema, o sea, cuando son inviables acuerdos de sentencia que eviten juicios que se arrastren a√Īos a fio y movilicen colectivos en dedicaci√≥n exclusiva y toda una gama de medios que acarrea costos nada compatibles con nuestras posesiones. Es que tambi√©n estamos en divergencia con la mayor√≠a de los Estados de nuestro hemisferio cultural, que desde hace tiempo han adoptado soluciones de consenso que permiten una gesti√≥n m√°s flexible de estos grandes casos y, por consiguiente, evitan la sobrecarga del sistema. No ser√° la "plea bargaining" americana el modelo que mejor nos servir√°, dadas las perversidades que tiende a generar, pero no podemos dejar de mirar, cada vez con mayor insistencia y apertura, hacia la "" de Espa√Īa, el "patteggiamiento" de Italia o la "absprachen" de Alemania, instrumentos concebidos (algunos por pr√°ctica jurisprudencial, mucho antes de obtener expresa consagraci√≥n normativa) para simplificar y acelerar los procedimientos, es decir, para aliviar el sistema y mitigar el sentimiento de impotencia de la Justicia que se se va a instalar.

Los inconvenientes de los "mega procesos" han sido resaltados por varios responsables judiciales y han sido objeto de atención tanto por parte de la ley de política criminal para el bienio 2009-2011 como en las directivas e instrucciones de la PGR para la ejecución de la ley de política criminal para el bienio 2017-2019.





Es, pues, momento de afinar la estrategia procesal, en la mira de mejores resultados en el enfrentamiento de la criminalidad de cuello blanco en general y de la corrupción y crímenes similares en especial.

En la certeza, por otra parte, de que ni siquiera es in√©dita la estrategia procesal propugnada. Hace ya m√°s de treinta a√Īos, en el caso "FP 25", se cur√≥ del crimen de asociaci√≥n criminal en un proceso y de sus cr√≠menes instrumentales en varios otros que fueron oportunamente autonomizados y vinieron a ser juzgados en tribunales diversos, seg√ļn las reglas de competencia territorial la fuerza.

Permitan la alegoría: los elefantes también se comen, rebanados.

Ex-procurador general distrital de Coimbra (jubilado)

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *