María Magdalena está en la "Última Cena"? Y la Mona Lisa mira siempre para nosotros? Las verdades y las conspiraciones en las obras de Leonardo da Vinci









Las participaciones en sociedades secretas, los errores cient√≠ficos y la escritura en espejo. ¬ŅD√≥nde reside la verdad y comienza el mito en la obra de Leonardo da Vinci: qu√© mensajes escondidos hay en sus cuadros?

La mente de Leonardo da Vinci era una pintura eternamente inacabada. "Para √©l, un genio, la infinitud del conocimiento era una condena de imperfecci√≥n inevitable", dijo el Observador el director de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa, Fernando Ant√≥nio Baptista Pereira. "Nunca iba a saber lo suficiente y eso le caus√≥ una inquietud que se traslada en el sencillo n√ļmero de cuadros que termin√≥", a√Īade.

Para los dem√°s, sin embargo, la mente de Leonardo era "demasiado laber√≠ntica" para ser completamente comprendida. Da Vinci viv√≠a cientos de a√Īos por delante de su tiempo. Proyect√≥ puentes e imagin√≥ objetos voladores que necesitaban casi 500 a√Īos para ser concretados. y "Es de la necesidad de entender una mente de las que nace el mito", interpreta el profesor universitario.

De acuerdo con esas teor√≠as, Leonardo da Vinci pertenec√≠a al Priorato de Si√≥n, una sociedad secreta que proteg√≠a la identidad de la descendencia de Jes√ļs. Sof√≠a de Complejo de Edipo, un deseo amoroso por la madre. Y lleg√≥ a entrar en los Illuminati, una sociedad secreta creada casi 300 a√Īos despu√©s de haber muerto.

Son teorías que se expanden más allá de la vida personal de Leonardo da Vinci y que tragan también las obras del italiano renacentista. Para unos, él diserta sobre el papel que tendría en esas sociedades secretas en cuadros como Última Cena. Confiesa el deseo retorcido por la madre en Mona Lisa. Y esconde mensajes oscuros en textos al revés.





¬ŅD√≥nde est√° la verdad y d√≥nde no es m√°s que una conspiraci√≥n? El Observador convers√≥ con expertos de arte e historiadores, estudi√≥ informes cient√≠ficos y busc√≥ el origen de las teor√≠as m√°s famosas de la obra de Leonardo da Vinci para apurar los contornos m√°s turbios del legado del genio del Renacimiento. y descubri√≥ m√°s mentiras que hechos.

Es Magdalena, no Juan, al lado de Jesucristo

Última Cena, c. 1495-1497. Témpera bajo estuco. 460 x 880 cm. Milán, Santa Maria delle Grazie, Comedor. Leonardo da Vinci.

La teoría

A las puertas de las celebraciones de la Pascua, cuando los judíos celebraban la liberación de la esclavitud en Egipto, Jesucristo reunió a todos los discípulos y anunció que sería muerto por traición de Judas. Este es el momento bíblico que Leonardo da Vinci retrató en "Última Cena", una pintura de temple en estuco en una de las paredes del comedor del Convento de Santa María delle Grazie, en Milán.

Hasta hace unos quince a√Īos no hab√≠a grandes dudas sobre la identidad de los disc√≠pulos retratados en la obra. Leonardo da Vinci parec√≠a haber agrupado a las doce figuras en cuatro grupos de tres personas, dos grupos a la izquierda de Jesucristo y otros dos grupos a la derecha. Ser√≠a ellos Bartolom√©, Santiago Menor y Andr√©s; Judas Iscariote, San Pedro y Juan; Tom√°s, Tiago Mayor y Felipe; y Mateo, Judas Tadeo y Sim√≥n Cananeo.

Sin embargo, tras la publicaci√≥n de la novela "El C√≥digo da Vinci" del escritor Dan Brown en 2003, una especulaci√≥n naci√≥ alrededor de La √ļltima cena. Seg√ļn este libro, la figura inmediatamente a la izquierda de Cristo-en la perspectiva de quien observa la obra- no ser√≠a Juan Evangelista, sino antes Mar√≠a Magdalena.

Sin embargo, tras la publicaci√≥n de la novela "El C√≥digo da Vinci" por el escritor Dan Brown en 2003, una especulaci√≥n naci√≥ alrededor de √öltima Cena. Seg√ļn ese libro, la figura inmediatamente a la izquierda de Cristo-en la perspectiva de quien observa la obra- no ser√≠a Juan Evangelista, sino antes Mar√≠a Magdalena.

El libro, que m√°s tarde fue transformado en una pel√≠cula hom√≥nima por la mano del realizador Ron Howard, hasta presenta argumentos para sostener esa conspiraci√≥n. La teor√≠a sugiere que la figura de Juan parece f√≠sicamente m√°s femenina que los dem√°s disc√≠pulos por representar efectivamente a una mujer. Esta mujer ser√≠a Magdalena, con quien Jes√ļs mantendr√≠a una relaci√≥n amorosa. Por eso es que las vestiduras son opuestas: mientras Jes√ļs viste rojo con un manto azul, Magdalena se vest√≠a azul con un manto rojo – que en la √©poca ser√≠a un signo de uni√≥n por el matrimonio.

Pero la teor√≠a va a√ļn m√°s lejos. Dan Brown especula tambi√©n que la forma triangular en el espacio vac√≠o entre Jes√ļs y la figura a su izquierda da sustento a la conspiraci√≥n porque el tri√°ngulo es un s√≠mbolo del sexo femenino, que representa el √ļtero. Y que si las posiciones de los dos fueron alteradas, de tal forma que la figura pase a estar a la derecha y recostada a Jes√ļs, los dos parecen abrazarse.

Esta parte triangular podía ser también el significado del clal, el Santo Grial que nunca aparece en el cuadro, sólo vasos normales.

Y hay m√°s. Felipe, uno de los disc√≠pulos que aparece en la pintura pero cuyo evangelio no consta en la Biblia, ha descrito a Magdalena como "compa√Īera" de Jes√ļs: "Y la compa√Īera del Salvador era Mar√≠a Magdalena. Cristo am√≥ a Mar√≠a m√°s que todos los disc√≠pulos, y sol√≠a besarla a menudo en la boca. Los dem√°s disc√≠pulos se ofend√≠an con eso y expresaron su descontento. Ellos dijeron: "¬ŅPor qu√© la amas m√°s que a nosotros?". El Salvador les respondi√≥: "Por qu√© no te amo como la amo"".

Adem√°s de esta teor√≠a principal, hay todav√≠a otras. El cuchillo en la mano de Pedro es uno de los puntos m√°s controvertidos: despu√©s de todo, parece sin sentido en la obra. Javier Sierra, autor del libro "La Cena Secreta", afirma que esa ser√≠a una cr√≠tica directa al papa Alejandro VI, enemigo pol√≠tico del duque de Mil√°n. En esa visi√≥n, Pedro, que fue el primer papa, sosten√≠a el cuchillo, representando la traici√≥n del trazado el Papa Alejandro VI contra los valores cat√≥licos. La postura de Pedro todav√≠a tiene otro punto pol√©mico. La mano apunta a Jes√ļs con el dedo en riste amenazador, lo que indicar√≠a la voluntad de cortar el cuello del ap√≥stol Juan o el de Mar√≠a Magdalena. La presencia de la mujer en el grupo incomodar√≠a a los dem√°s seguidores, o podr√≠a ser un ataque a Juan, el ap√≥stol m√°s cercano a Jes√ļs.

La verdad

Todo indica que era incluso Juan Evangelista que estaba a la mesa de la Última Cena y que las teorías levantadas por el "El Código da Vinci" no pasan de una ficción romántica. Uno de los argumentos que sostienen la identidad de esa figura al lado de Jesucristo a la mesa es que hay varios pasajes bíblicos que hacen referencia a la presencia de Juan en ese momento, pero ninguna que sugiera la presencia de María Magdalena.

En Lucas, cap√≠tulo 22, vers√≠culos siete a 14, por ejemplo, se puede leer lo siguiente: "Jes√ļs envi√≥ a Pedro y Juan diciendo: "Van a preparar la comida de la Pascua". "¬ŅD√≥nde quieres que la preparemos?", le preguntaron. √Čl responde: "Al entrar en la ciudad, encontrar√°n a un hombre cargando un bote de agua. Siganlo hasta la casa en que √©l entra y diga al due√Īo de la casa: . √Čl les mostrar√° una amplia sala en el piso superior, todo amueblado. "Haced all√≠ los preparativos". Ellos salieron y encontraron todo como Jes√ļs les hab√≠a dicho. Entonces, prepararon la Pascua. Cuando lleg√≥ la hora, Jes√ļs y sus ap√≥stoles se reclinaron a la mesa.

El evangelio del propio Juan hace referencia a la cena que Jes√ļs prepar√≥ con los ap√≥stoles. En el cap√≠tulo 13, vers√≠culos 21 a 30, dice la Biblia: "Despu√©s de decir esto, Jes√ļs se turb√≥ en esp√≠ritu y declar√≥: "Digo que ciertamente uno de ustedes me traicionar√°". Sus disc√≠pulos se miraron unos a otros, sin saber a qui√©n se refer√≠a. Uno de ellos, el disc√≠pulo a quien Jes√ļs amaba, estaba reclinado al lado de √©l. Sim√≥n Pedro hizo se√Īales para ese disc√≠pulo, como a decir: "Preg√ļntele a qui√©n se refiere".. Cuando se inclin√≥ ese disc√≠pulo a Jes√ļs, le pregunt√≥: 'Se√Īor, ¬Ņqui√©n es?'. Jes√ļs respondi√≥: 'Aquel a quien yo d√© este pedazo de pan mojado en el plato'. Entonces, mojando el pedazo de pan, lo dio a Judas Iscariote, hijo de Sim√≥n. Tan pronto Judas comi√≥ el pan, Satan√°s entr√≥ en √©l. "Lo que est√°s haciendo, hazlo r√°pido", le dijo Jes√ļs.

Ahora bien, la expresi√≥n "el disc√≠pulo a quien Jes√ļs amaba" s√≥lo aparece en el evangelio de Juan. En el momento de la √öltima Cena, pero tambi√©n en los relatos sobre la crucifixi√≥n: "Y junto a la cruz de Jes√ļs estaba su madre, y la hermana de su madre, Mar√≠a mujer de Clopas, y Mar√≠a Magdalena. Jes√ļs, viendo all√≠ a su madre, y que el disc√≠pulo al que amaba estaba presente, le dijo a su madre: "Mujer, he ah√≠ tu hijo". Despu√©s dijo al disc√≠pulo:"Aqu√≠ est√° tu madre". Y desde aquella hora el disc√≠pulo la recibi√≥ en su casa.

En principio, se admite que Juan se refiere a √©l mismo en estos pasajes. Hay quien argumenta que, teniendo en cuenta las palabras de Felipe en el evangelio que no entra en la Biblia, "el disc√≠pulo a quien Jes√ļs amaba" tambi√©n pod√≠a ser Mar√≠a Magdalena.

Pero esta hip√≥tesis se debilita cuando volvemos a leer el evangelio de Juan, cap√≠tulo 20, vers√≠culos uno a cinco. En ese pasaje, Juan explica c√≥mo Jes√ļs fue encontrado en la √©poca de la resurrecci√≥n: "Y el primer d√≠a de la semana, Mar√≠a Magdalena fue al sepulcro de madrugada, siendo todav√≠a oscuro, y vio la piedra sacada del sepulcro. Corri√≥, pues, y fue a Sim√≥n Pedro y al otro disc√≠pulo a quien Jes√ļs amaba, y les dijo: "Llevaron al Se√Īor del sepulcro y no sabemos d√≥nde lo pusieron". Entonces Pedro sali√≥ con el otro disc√≠pulo y se fueron al sepulcro. Y los dos corr√≠an juntos, pero el otro disc√≠pulo corri√≥ m√°s apresurado que Pedro y lleg√≥ primero al sepulcro. Y, bajando, vio en el suelo las s√°banas. Pero no entr√≥ ".

Mar√≠a Magdalena no pod√≠a correr para avisar a Sim√≥n ya ella misma. Adem√°s, aunque la Biblia fuera enga√Īosa, eso no significar√≠a por s√≠ mismo que Leonardo da Vinci quisiera alinear en esa conspiraci√≥n, ya que el pintor fue contempor√°neo de la Inquisici√≥n. Colocar en causa cualquier creencia o indicaci√≥n salida del seno de la Iglesia Cat√≥lica ser√≠a considerado un crimen de herej√≠a, que pod√≠a ser castigado con la prisi√≥n perpetua o con la ejecuci√≥n p√ļblica en la hoguera o por ahorcamiento.

Tal vez eso sucediera por da Vinci ser homosexual, pero no s√≥lo. En el arte renacentista, era com√ļn pintar hombres sin barba y con rasgos femeninos para indicar que eran j√≥venes. Tanto que esa representaci√≥n de Juan no surge s√≥lo en la obra de da Vinci, sino tambi√©n en im√°genes de otras "√öltimas Cumbres" a lo largo de la historia.

Adem√°s, un an√°lisis al trabajo de Leonardo da Vinci desvela c√≥mo el artista italiano sol√≠a dibujar y pintar las figuras masculinas con rasgos m√°s asociados al sexo femenino. Tal vez eso sucediera por da Vinci ser homosexual, pero no s√≥lo. En el arte renacentista, era com√ļn pintar hombres sin barba y con rasgos femeninos para indicar que eran j√≥venes. Tanto que esa representaci√≥n de Juan no surge s√≥lo en la obra de da Vinci, sino tambi√©n en im√°genes de otras "√öltimas Cumbres" a lo largo de la historia.

Incluso la teor√≠a de que, alterando la posici√≥n de supuesta Magdalena, la figura parece abrazar a Jesucristo, no contradice la hip√≥tesis de que esta figura sea el evangelista Juan. √Čl mismo escribe, en el cap√≠tulo 13: "Ahora bien, uno de sus disc√≠pulos, a quien Jes√ļs amaba, estaba reclinado en el seno de Jes√ļs ". Asumiendo, como todo parece indicar, que Juan se autointitulaba el preferido de Jes√ļs, entonces tiene sentido que los dos parec√≠an f√≠sicamente m√°s cercanos – una cercan√≠a que inspir√≥ otras obras de arte de otros artistas.

Los ojos fijan al observador dondequiera que esté

Retrato de Lisa del Giocondo (Mona Lisa). 1503-1506 y más tarde (1510?). Aceite sobre choupo, 77 x 53 cm. París, Museo del Louvre, Inv. 799. Leonardo da Vinci

La teoría

La mirada que Leonardo da Vinci pintó en el retrato de Mona Lisa, mujer de Francesco del Giocondo, un rico comerciante florentino de seda Рpero que algunos especularon poder ser, en realidad, la madre del artista o el propio enmascarado con una peluca Рfue concebido de tal forma que, quien la vea, independientemente del ángulo en que lo haga, se siente constantemente observado por la figura en el cuadro. Es una ilusión óptica tan famosa (y desconcertante) que hasta fue bautizada en honor de esta obra con el nombre "efecto Mona Lisa".

Denis Mandarino, artista pl√°stico y profesor de Dise√Īo en las Facultades Rio Branco y de la Universidad Cruzeiro do Sul, en Brasil, public√≥ en 2011 una explicaci√≥n para esa ilusi√≥n. En el ensayo "La divisi√≥n √°urea detr√°s de la mirada de Mona Lisa", Denis Mandarino sugiere que Leonardo da Vinci "habr√≠a usado una malla geom√©trica en la estructura del cuadro, partiendo de la simetr√≠a de los ejes en comuni√≥n con la proporci√≥n √°urea".

La proporci√≥n √°urea, m√°s famosa por n√ļmero de oro, es un n√ļmero irracional cercano a 0,618. De acuerdo con una explicaci√≥n de la Facultad de Ciencias, Universidad de Lisboa, "si dibujamos un rect√°ngulo cuyos lados tienen una relaci√≥n entre s√≠ igual al n√ļmero de oro, este se puede dividir en un cuadrado y otro rect√°ngulo en el que tiene, tambi√©n, la raz√≥n entre los dos lados igual al n√ļmero de oro ". "Este proceso puede ser repetido indefinidamente manteni√©ndose la raz√≥n constante", concluye la p√°gina de la universidad.

Ahora imagina que dividimos el cuadro de Mona Lisa en medio. Si lo hiciéramos dibujando una línea vertical que atravesara la pintura de arriba hacia abajo, esa línea pasaría "por el ojo izquierdo de Mona Lisa, tangenciando el iris en el lado interno ", describe Denis Mandarino. Por otro lado, si la dividimos con una línea horizontal que atravesara el cuadro de la izquierda a la derecha, ella pasaría en el pecho de Mona Lisa.

Ahora imagina que dividimos el cuadro de Mona Lisa en medio. Si lo hiciéramos dibujando una línea vertical que atravesara la pintura de arriba abajo, esa línea pasaría "por el ojo izquierdo de Mona Lisa, tangenciando el iris en el lado interno", describe Denis Mandarino. Por otro lado, si la dividimos con una línea horizontal que atravesara el cuadro de la izquierda a la derecha, ella pasaría en el pecho de Mona Lisa.

El cuadro de Mona Lisa tiene 77 cent√≠metros de altura y 53 cent√≠metros de largo. Esto significa que si esa l√≠nea horizontal existiera, la parte superior del cuadro tendr√≠a 38,5 cent√≠metros de altura. Ahora bien, seg√ļn Denis Mandarino, si multiplic√°ramos esos 38,5 cent√≠metros por el n√ļmero de oro (0,618) y dibuj√°ramos una recta a esa distancia de la l√≠nea horizontal, la recta caer√≠a incluso por encima de la boca de la modelo. Y si hici√©ramos lo mismo, pero a partir de la base superior del cuadro, la recta caer√≠a sobre la frente de Mona Lisa.

Hasta aqu√≠, ninguna de estas l√≠neas parece desvelar cualquier misterio. Sin embargo, subraya el profesor brasile√Īo, si hacemos el mismo ejercicio una tercera vez a partir de las nuevas rectas, entonces el cuadro de Mona Lisa parece esconder un secreto: "La tercera divisi√≥n √°urea envuelve los dos trazos anteriores y determina de forma muy aproximada, la altura de los ojos de Mona Lisa ", describe el profesor.

Seg√ļn Denis Mandarino, "El hecho de que el ojo izquierdo est√© sobre la l√≠nea central contribuye a que la modelo parezca estar mirando a quien la observa": "Al trazar la divisi√≥n √°urea de la base del cuadro es posible ver que la l√≠nea pasa por la esquina del ojo derecho de la figura, acomodando la mirada de la modelo entre la l√≠nea divisoria central y las divisiones √°ureas de la malla geom√©trica que fue establecida" , concluye.

Parece que hay otros mensajes secretos en el marco m√°s visto del mundo. En el ojo derecho, parece que las letras LV, iniciales del nombre de Leonardo Da Vinci, mientras que en el ojo izquierdo, hay tambi√©n s√≠mbolos, pero no tan definidos porque se desvaneci√≥ con el tiempo. Ser√°n letras o n√ļmeros, vinculados a s√≠mbolos esot√©ricos.

La verdad

Dos investigadores de la Universidad de Bielefeld, en Alemania, publicaron un estudio a principios de a√Īo que afirmaba que el "efecto Mona Lisa" es real. Esto es, se confirma que, "si la persona representada en una imagen mira directamente a la c√°mara o al pintor, el espectador interpreta esto como estando siendo observado". Y que esa "percepci√≥n de los espectadores es independiente de su posici√≥n en relaci√≥n a la imagen", tal como se afirma suceder con La Gioconda.

Sin embargo, irónicamente, el estudio publicado en la revista científica i-Perception dice que este efecto no se produce en el cuadro que le da nombre. Los dos investigadores pidieron a 24 voluntarios que se sentaran delante de un ordenador y miraran a las ampliaciones de la Mona Lisa. "Una regla simple fue colocada entre ellos y la pantalla en varias distancias. Los participantes indicaron dónde la mirada de Mona Lisa se cruzaba con la regla ", explica el resumen del informe.

Este procedimiento se repitió varias veces para determinar "si las características individuales de la cara de Mona Lisa influenciaron la percepción de la mirada de los espectadores". Los investigadores utilizaron 15 secciones diferentes del cuadro, unas más cercanas que otras, y las mostraron al azar en tres veces cada una. En medio de la experiencia, la distancia de los voluntarios a la pantalla también fue alterada.

De acuerdo con el informe, "los participantes tuvieron la impresi√≥n de que la mirada de Mona Lisa estaba orientada hacia el lado derecho": "M√°s espec√≠ficamente, el √°ngulo de la mirada era de 15,4 grados en promedio. Ella parece mirar por encima del hombro derecho del observador. Es decir, el t√©rmino 'efecto Mona Lisa' no es sino un equ√≠voco. √Čl ilustra el fuerte deseo de ser el centro de atenci√≥n de otra persona, de ser relevante para alguien ", concluyeron los investigadores.

De acuerdo con el informe, "los participantes tuvieron la impresión de que la mirada de Mona Lisa estaba orientada hacia el lado derecho": "Más específicamente, el ángulo de la mirada era de 15,4 grados en promedio. el hombro derecho del observador, es decir, el término "efecto Mona Lisa" no es sino un equívoco, que ilustra el fuerte deseo de ser el centro de atención de otra persona, de ser relevante para alguien ", concluyeron los investigadores.

Seg√ļn explicaciones Gernot Horstmann, psic√≥logo neurocognitivo que particip√≥ en el estado, es un hecho que "las personas son muy buenas a darse cuenta de que est√°n siendo vistas por los dem√°s". "Las personas pueden sentirse como si estuvieran observadas a partir de fotograf√≠as y pinturas, si la persona retratada mira hacia adelante. Con una mirada ligeramente lateral, como para la oreja, esto puede seguir sucediendo. Pero a partir de un √°ngulo de cinco grados, el efecto comienza a desaparecer. Es lo que pasa con Mona Lisa, que tiene un √°ngulo de 15 grados ", concluye.

Es decir, todo no es m√°s que un mito.

Hay un error científico en el cuadro más caro del mundo

Circa 1490-1519, oil on panel, 45.4 cm √ó 65.6 cm (25.8 in √ó 17.9 in), private collection. (Photo by VCG Wilson / Corbis via Getty Images)

La teoría

Hay una "anomalía intrigante" en Salvator Mundi, una obra de Leonardo da Vinci redescubierta en 2005 y vendida por un valor récord de 450 millones de dólares en una subasta de Christie's en noviembre de 2017. En el cuadro, que muestra a Jesucristo a hacer un símbolo de bendición con la mano derecha y la sostiene una esfera cristalina con la izquierda, Leonardo da Vinci dejó un "lapso inusual o indisposición" para aplicar principios científicos.

Uno de los primeros en llamar la atención sobre ese detalle fue Walter Isaacson, antiguo editor de la revista TIME y ex director ejecutivo del Instituto Aspen y de CNN. Después de haber escrito las biografías de Henry Kissinger, Benjamin Franklin, Albert Einstein y Steve Jobs, en 2007 se dedicó a la vida de Leonardo da Vinci. Y se percibió que, a pesar del perfeccionismo y rigor científico que el artista solía aplicar en sus obras, "Había fallado a pintar la distorsión que ocurrir al mirar a través de un orbe sólido y transparente en objetos que no tocan la esfera".

Seg√ļn Walter Isaacson, si la pintura estuviera de acuerdo con las leyes cient√≠ficas, la palma de la mano izquierda de Jes√ļs estar√≠a tal como aparece en el cuadro, pero la imagen dentro de la esfera ser√≠a una versi√≥n m√°s reducida e invertida de las vestiduras y del brazo de Jes√ļs. "Los cristales o vidrios s√≥lidos, que tienen forma esf√©rica o de lente, producen im√°genes aumentadas, invertidas y volteadas. En vez de eso, Leonardo pint√≥ la esfera como si fuera una burbuja hueca de vidrio que no refractar√≠a ni distorsione la luz que pasa por ella ", concreta el escritor.

"Los cristales o vidrios sólidos, que tienen forma esférica o de lente, producen imágenes aumentadas, invertidas y giradas. En vez de eso, Leonardo pintó la esfera como si fuera una burbuja hueca de vidrio que no refractaría ni distorsione la luz que pasa por ella ", concreta el escritor.

Como Leonardo da Vinci era un obcecado por el perfeccionismo y un gran estudioso de las luces, de las sombras y de la óptica, este detalle fue suficiente para poner en cuestión la autoría del cuadro Рque fue atribuido al pintor renacentista en 2011 por Luke Syson cuando era curador de la National Gallery.

Frank Zöllner, por ejemplo, un académico de la Universidad de Leipzig especializado en el trabajo de Leonardo da Vinci, sugirió en 2013 que Salvator Mundi puede no haber salido enteramente de la mano del pintor, pero antes de un seguidor. Hasta Michael Daley, un investigador de arte y director de ArtWatch UK, subrayó que "no hay pruebas suficientes para afirmar que este cuadro es un Leonardo".

La verdad

Las esferas de cristal como la que Jesucristo aparece sosteniendo en la mano izquierda se comportan como lentes convergentes, también llamas de lentes convexas. Cuando la luz incide en esas esferas, los rayos sufren un fenómeno llamado refracción Рson "doblados" y desviados porque viajan más lentamente en el cristal (así como en el agua, por ejemplo) que en el aire. En el caso de las esferas y de las lentes convergentes, los rayos convergen, se cruzan en un punto y siguen viaje.

Imag√≠nese que est√° mirando a una persona que est√° de pie delante de usted. Lo que va a suceder es que, si coloca la esfera de cristal delante de los ojos, la persona va a parecer estar boca abajo. Es as√≠ precisamente a causa de la refracci√≥n: los rayos de luz reflejados de la cabeza de la persona son desviados hacia abajo, pasan por el punto focal y siguen viaje – por eso, cuando llegan hasta s√≠, est√°n en la parte inferior de la imagen. Y los rayos reflejados de los pies de la persona se desv√≠an hacia s√≠, tambi√©n pasan por el punto focal y contin√ļan – siendo as√≠, surgen en la parte superior de la imagen.

En conclusión, hay incluso un error científico en Salvator Mundi. Las vestiduras de Jesucristo debían aparecer al revés.

Pero lo que es realmente extra√Īo es que Leonardo da Vinci no haya tenido esto en cuenta en los cuadros – √©l que sabr√≠a de todo esto, ya que dedic√≥ mucho tiempo a estudiar el comportamiento de la luz a trav√©s de una rama de la f√≠sica llamada √ďptica. Walter Isaacson, el bi√≥grafo que levant√≥ las dudas, dice que hay tres justificaciones sobre la mesa: o el pintor decidi√≥ no incluir esa informaci√≥n cient√≠fica para no ser "un factor de distracci√≥n" en la obra; o porque el error serv√≠a precisamente para retratar "un milagro en las manos de Cristo"; o Salvator Mundi ni siquiera es una pieza de Leonardo da Vinci.

"Pero yo prefiero una tercera explicaci√≥n", a√Īade: "Creo que sab√≠a c√≥mo el orbe distorsionar√≠a la imagen y que algunos de los espetadores m√°s sofisticados tambi√©n sabr√≠a, pero lo que est√° haciendo en el retrato de Cristo como salvador del mundo es tratar de transmitir la milagrosidad de su mayordom√≠a, que nada que toca es distorsionado.

Esta √ļltima teor√≠a es la defendida por Michael Daley, el mismo estudioso que subraya que no hay pruebas suficientes para decir con el 100% de certeza que Salvator Mundi fue pintado por Leonardo da Vinci: "La evoluci√≥n figurativa [do pintor renascentista] fue en direcci√≥n a un mayor naturalismo y complejidad de postura. Cabezas a moverse, hombros a girar, con vueltas y movimientos. El Salvator Mundi es un plano muerto, como un icono, sin profundidad real. Y la figura en s√≠ es cortada de forma acentuada y poco com√ļn ", apunt√≥.

Christie's, que subast√≥ el cuadro, desvaloriza esos aspectos. "Las pinturas de Leonardo son conocidas por su misterio y ambig√ľedad. √Čl estaba √≠ntimamente familiarizado con el tecnicismo y las cualidades de la √≥ptica y de la luz. Si hubiera recreado la imagen con exactitud √≥ptica, el fondo habr√≠a sido distorsionado. Es nuestra opini√≥n que √©l opt√≥ por no retratarlo de esa manera porque ser√≠a muy perturbador para el tema de la pintura ", argument√≥ la empresa.

Walter Isaacson tambi√©n apuesta por las otras dos opciones. En un texto publicado en The Washington Post por altura de la subasta, el bi√≥grafo defendi√≥: "Otra explicaci√≥n, m√°s plausible, es que √©l [Leonardo] sab√≠a que el orbe distorsionar√≠a la imagen, pero opt√≥ por no pintar de esa manera porque cre√≠a que ser√≠a una distracci√≥n. De hecho, habr√≠a parecido extra√Īo ".

"Pero yo prefiero una tercera explicaci√≥n", a√Īade: "Creo que, que sab√≠a c√≥mo el orbe distorsionar√≠a la imagen y que algunos de los espetadores m√°s sofisticados tambi√©n sabr√≠apero lo que √©l est√° haciendo en el retrato de Cristo como salvador del mundo es intentar transmitir la milagrosidad de su mayordom√≠a. Que nada que toca es distorsionado ".

Los textos al revés esconden mensajes secretos

Las proporciones del cuerpo humano (seg√ļn Vitr√ļvio), c. 1490. Pena y tinta sobre punta met√°lica. 344 x 245 mm. Venecia, Gallerie dell'Accademia. Inv. 228. Leonardo da Vinci

La teoría

En los apuntes que hac√≠a en los dibujos anat√≥micos y estudios que anticipaban las pinturas, Leonardo da Vinci escrib√≠a de derecha a izquierda de tal manera que, para percibir el mensaje en el texto, era preciso reflejar el manuscrito en un espejo. Por ejemplo, la frase "Leonardo da Vinci muri√≥ hace 500 a√Īos" se escribir√≠a as√≠: "Sonora 005 ah uerrom icniV ad odranoeL". Hay quien especula que ese h√°bito del artista que serv√≠a para ocultar secretos para que no estuvieran al alcance de los rivales, hasta porque era habitual que los grandes descubrimientos fueran encriptados en aquel tiempo.

En el libro "Leonardo da Vinci РDibujos y Bosque", editado por Taschen: "Durante siglos, el hábito de Leonardo de practicar la escritura invertida, es decir, de escribir de derecha a izquierda, su legado una áurea de misterio, teniendo tal particularidad siempre llevado a pensar que Leonardo criptó voluntariamente sus textos para que los espíritus no autorizados no pudieran acceder a sus escritos ya sus invenciones ".

El mito fue a√ļn m√°s adensado con el lanzamiento del libro y de la pel√≠cula "El C√≥digo da Vinci", cuando los protagonistas entran en contacto con un criptex, un instrumento supuestamente inventado por Leonardo da Vinci que funciona como una caja fuerte. El que supiera la combinaci√≥n que abrir√≠a el criptex pod√≠a saber la ubicaci√≥n del Santo Grial, el c√°liz usado por Jes√ļs en la √öltima Cena y que Jos√© de Arimatea hab√≠a usado para recoger la sangre de Cristo durante la crucifixi√≥n. Quien fuerza la apertura del criptex destruir el papiro con esa informaci√≥n porque un l√≠quido avinagrado lo arruinar√≠a.

Por ejemplo, la frase "Leonardo da Vinci muri√≥ hace 500 a√Īos" ser√≠a escrita as√≠: "sona 005 ah uerrom icniV ad odranoeL". Hay quien especula que ese h√°bito del artista serv√≠a para ocultar secretos para que no estuvieran al alcance de los rivales, hasta porque era habitual que los grandes descubrimientos fueran encriptados en aquel tiempo.

En la novela de Dan Brown llevada al cine por el realizador Ron Howard, el criptex estaría guardado en una caja de palo negro con una inscripción invertida, tal como Leonardo da Vinci solía escribir en los manuscritos. El escritor teorizó que esa forma de escritura había sido adoptada por Leonardo da Vinci para "evitar que los demás le acecharan por encima de los hombros y robaran sus ideas".

Pero esa no es sólo una teoría salidas de los romances como "El Código da Vinci". Michael White, el escritor que en 2000 publicó el libro "Leonardo, el primer científico", afirmó en una biografía del artista que da Vinci "empleaba códigos y cifras regularmente para disimular mejor las ideas". "Habrá habido hasta que Leonardo da Vinci, temiendo que dos asistentes alemanes lo anduvieran a espiar, comenzó a escribir no sólo en espejo, sino de forma" altamente codificada ".

La historiadora de arte Carmen Bambach sugiere lo mismo en el libro "Leonardo Da Vinci Master Draftsman", de 2003: "En circunstancias muy espec√≠ficas, Leonardo inventaba c√≥digos de escritura, como ocurri√≥ en el llamado memorando de Ligny de 1499, que apuntaba el viaje del" artista hasta Roma ". Estos c√≥digos se basar en "rebus [usar imagens em vez de palavras] l√ļdicos y pictograf√≠as creativas.

En 1965, Iris Noble, escritora y periodista que desarrolló una biografía de Leonardo da Vinci para adolescentes, había afirmado que el tratado anatómico "De Figura Umana" que el artista había desarrollado estaba repleto de textos escritos al contrario porque "él, "sabía muy bien que los tiempos tendría que cambiar antes de que el libro fuera publicado". Era "demasiado peligroso" que la información fuera de fácil comprensión ya que todos esos conocimientos habían sido obtenidos después de que Leonardo da Vinci había disecado cadáveres.

La verdad

La teor√≠a de que Leonardo da Vinci escrib√≠a al contrario para ocultar alg√ļn tipo de secreto-algo que ser√≠a necesario si pertenec√≠a incluso a sociedades secretas como el Priorato de Si√≥n, como llega a ser sugerido en "El C√≥digo da Vinci" – puede ser m√°s rebuscada que la realidad. Lo m√°s seguro es que la "escritura en espejo" sirvi√≥ apenas para evitar que la tinta borrar el papel y los contornos. Es que Leonardo era zurdo y escribir al rev√©s le parec√≠a m√°s natural.

Esto mismo es subrayado por Frank Z√∂llner: "Las razones del empleo de la escritura invertida ser√≠an ante todo de orden pr√°ctico. En el sentido normal de la escritura, un zurdo que escriba con pena se arriesga de hecho a macular la hoja al pasar sobre la tinta a√ļn h√ļmeda ". M√°s: "Leonardo nunca ha hecho ning√ļn misterio de las particularidades de su escritura y las fuentes antiguas indican con frecuencia que sus escritos se leen con facilidad con la ayuda de un espejo".

Algunas personas escriben de izquierda a derecha y en espejo como consecuencia de una lesi√≥n cerebral, explican Robert D. McIntosh y Sergio Della Sala, dos neurocientistas de la Sociedad Psicol√≥gica Brit√°nica: "La escritura en espejo es com√ļn entre los ni√Īos que est√°n aprendiendo a escribir . E √© observada em adultos que sofrem danos cerebrais, geralmente no hemisf√©rio esquerdo‚ÄĚ.

No entanto, esse n√£o parece ser o caso de Leonardo da Vinci. Tudo indica que ele escrevia em espelho n√£o como consequ√™ncia de um problema cerebral, mas sim deliberadamente. √Č mesmo verdade que Leonardo da Vinci escondia mensagens nos seus manuscritos, mas n√£o atrav√©s da escrita em espelho. Quando tinha algo a encriptar, o pintor inventava l√≠nguas e letras pr√≥prias ou imagens que substitu√≠ssem as frases, como confirma Carmen Bambach.

S√≥ que a escrita em espelho era mesmo mais pr√°tica para Leonardo da Vinci: ‚ÄúAs investiga√ß√Ķes cient√≠ficas, novas e antigas, parecem sugerir que, para os canhotos, a escrita em espelho pode surgir com mais facilidade do que a escrita convencional da esquerda para a direita. A m√£o mexe-se com menos esfor√ßo e, estando os dedos √† frente da escrita, a m√£o n√£o borra a tinta‚ÄĚ, concretiza a historiadora de arte num cat√°logo do Museu Metropolitano de Arte.

Além disso, há crenças de que Leonardo da Vinci sofria de dislexia. E isso pode ser parte da resposta para a peculiar forma de escrever do artista: “As escrituras fluentes e expostas de Leonardo, o sentido elegantemente estruturado, a sua quantidade copiosa, e particularmente o atrativo estilo de caligrafia nas suas primeiras notas indicam vagamente uma pessoa a sofrer de dislexia“, desvenda o catálogo.

Mas ent√£o, o que est√° escrito nos textos ao contr√°rio de Leonardo da Vinci no Homem Vitruviano?

S√≥ que a escrita em espelho era mesmo mais pr√°tica para Leonardo da Vinci: "As investiga√ß√Ķes cient√≠ficas, novas e antigas, parecem sugerir que, para os canhotos, a escrita em espelho pode surgir com mais facilidade do que a escrita convencional da esquerda para a direita. A m√£o mexe-se com menos esfor√ßo e, estando os dedos √† frente da escrita, a m√£o n√£o borra a tinta", concretiza a historiadora de arte num cat√°logo do Museu Metropolitano de¬†Arte.

A parte de cima diz: ‚ÄúVitr√ļvio, o arquiteto, diz no seu trabalho de arquitetura que as medidas do corpo humano est√£o distribu√≠das na Natureza como de seguida. Que quatro dedos perfazem um palmo e que quatro palmos perfazem um p√©, seis palmos s√£o um c√ļbito, quatro c√ļbitos s√£o a altura de um homem. E quatro c√ļbitos perfazem um passo e 24 palmos fazem um homem. E estas medidas ele usou nas suas constru√ß√Ķes. Se abrirmos as pernas tanto que diminuamos a nossa altura em 1/14 e abrirmos e levantarmos os bra√ßos at√© que o dedo do meio toque o n√≠vel do topo da cabe√ßa, fique a saber que o centro dos membros abertos v√£o estar no umbigo e que o espa√ßo entre as pernas vai ser um tri√Ęngulo equil√°tero‚ÄĚ.

A parte de baixo do texto diz: ‚ÄúO comprimento dos bra√ßos estendidos √© igual √† altura de um homem. Da linha do cabelo at√© o fundo do queixo √© um d√©cimo da altura de um homem. De baixo do queixo at√© o topo da cabe√ßa √© um oitavo da altura de um homem. De cima do peito at√© o topo da cabe√ßa √© um sexto da altura de um homem. De cima do peito at√© a linha do cabelo √© um s√©timo da altura de um homem‚ÄĚ.

E prossegue: ‚ÄúA largura m√°xima dos ombros √© um quarto da altura de um homem. Dos seios at√© o topo da cabe√ßa √© um quarto da altura de um homem. A dist√Ęncia do cotovelo at√© √† ponta da m√£o √© de um quarto da altura de um homem. A dist√Ęncia do cotovelo at√© a axila √© um oitavo da altura de um homem. O comprimento da m√£o √© um d√©cimo da altura de um homem. A base do p√©nis est√° na metade da altura de um homem. O p√© √© um s√©timo da altura de um homem. De debaixo do p√© at√© abaixo do joelho h√° um quarto da altura de um homem. De baixo do joelho at√© √† do p√©nis √© um quarto da altura de um homem. As dist√Ęncias abaixo do queixo at√© ao nariz e das sobrancelhas √† linha do cabelo s√£o iguais √†s das orelhas e a um ter√ßo do rosto‚ÄĚ.

Esconde o primeiro auto-retrato de Leonardo

A Adora√ß√£o dos Magos. c. 1481-1482. √ďleo sobre madeira. 246,4 √ó 243,8 cm. Galleria degli Uffizi, Floren√ßa, It√°lia. Leonardo da Vinci.

A teoria

Pouco depois de nascer, Jesus e a mãe, Virgem Maria, foram visitados pelos Reis Magos e por uma multidão de populares. Esse é o momento bíblico que inspirou A Adoração dos Magos, uma obra iniciada por Leonardo da Vinci em 1481 a pedido dos monges da Igreja de São Donato de Scopeto em Florença, mas deixada em aguadas de tinta quando o artista partiu para Milão. Neste momento, a obra, um óleo sobre madeira, está na Galleria degli Uffizi em Itália.

Ora, A Adoração dos Magos parece estar recheada de detalhes que o jovem Leonardo deixou no quadro inacabada, mas que já adivinham a preocupação do artista com os jogos de luz e de sombra, a ilusão da profundidade e perspetiva, o domínio da anatomia humana e as influências de Rogier van der Weyden. Por exemplo, as ruínas do prédio que umas figuras parecem reerguer no fundo podem ser uma referência à Basílica de Maxêncio, que embora tenha sido erguida muito depois do nascimento de Jesus, algumas lendas insistem que foi destruída no dia em que o Messias nasceu.

Embora todos esses simbolismos ainda levantem d√ļvidas, h√° uma teoria que est√° ainda mais envolta em interroga√ß√Ķes. Diz-se que Leonardo da Vinci se autorretratou no lado direito da pintura enquanto um jovem de 30 anos com longos cabelos. Angelo Paratico, escritor e investigador da vida de Leonardo, refere-se a essa teoria quando explora a hip√≥tese de Mona Lisa ser Caterina, a m√£e do¬†pintor.

A palmeira que aparece na pintura tamb√©m pode ser um simbolismo para a Virgem Maria, j√° que os¬† C√Ęnticos de Salom√£o, um dos livros do Antigo Testamento, chegam a referir-se √† m√£e de Jesus no vers√≠culo: ‚ÄúTeu porte assemelha-se ao da palmeira, de que teus dois seios s√£o os cachos‚ÄĚ. A outra √°rvore √© uma alfarrobeira, cujas sementes eram usadas como unidades de medida para j√≥ias.

Embora todos esses simbolismos ainda levantem d√ļvidas, h√° uma teoria que est√° ainda mais envolta em interroga√ß√Ķes. Diz-se que Leonardo da Vinci se autorretratou no lado direito da pintura enquanto um jovem de 30 anos com longos cabelos. Angelo Paratico, escritor e investigador da vida de Leonardo, refere-se a essa teoria quando explora a hip√≥tese de Mona Lisa ser Caterina, a m√£e do pintor.

A verdade

√Č poss√≠vel que Leonardo da Vinci esteja mesmo autorretratado neste quadro. An√≥nimo Gaddiano, um autor nunca identificado que escreveu um manuscrito com apontamentos biogr√°ficos de artistas italianos ‚ÄĒ inclusivamente de Leonardo ‚ÄĒ chega a descrev√™-lo no Codice Magliabechiano, guardado na Biblioteca Nacional Central de Flore√ßa: ‚ÄúTinha uns belos cabelos encaracolados, muito bem arranjados, que lhe davam at√© meio do peito‚ÄĚ. √Č, de facto, uma figura com essas caracter√≠sticas que surge em A Adora√ß√£o dos Magos.

A suportar esta teoria est√° o facto de este ser a primeira grande encomenda de Leonardo da Vinci, um jovem que nesta √©poca ainda dependia das cunhas do pai para ser notado. A Adora√ß√£o dos Magos foi pedida em mar√ßo de 1481 pelo mesmo convento onde o pai do pintor era intendente. O contrato entre Leonardo e o contratatador¬†dizia: ‚ÄúLeonardo, filho de Ser Piero da Vinci, inimou em mar√ßo de 1480 [o ano est√° errado no documento] a pintura de um ret√°bulo para o nosso alta-mor, que ele se compromete a completar no prazo de 24 meses, o mais tardar em 30 meses. No caso de o trabalho n√£o estar completado neste prazo, ficar√° nossa perten√ßa e poderemos dispor dele como nos aprouver‚ÄĚ.

"Tinha uns belos cabelos encaracolados, muito bem arranjados, que lhe davam at√© meio do peito". √Č, de facto, uma figura com essas caracter√≠sticas que surge em A Adora√ß√£o dos¬†Magos.

Mas o rasto que levou at√© √† ideia de que Leonardo da Vinci se desenhou neste quadro come√ßa com Sigmund Freud e outra obra: Mona Lisa. √Č que Sigmund Freud foi o primeiro a sugerir que a Mona Lisa, no Museu do Louvre, em Paris, retrata Caterina, a m√£e do pintor. Num ensaio publicado em 1911, o psicanalista argumenta que a paisagem no fundo de Mona Lisa tem um aspeto oriental e que, naquele tempo, as chinesas escravas eram descritas como tendo olhos encovados sem sobrancelhas ‚ÄĒ tal como Lisa de Giocondo foi pintada por da Vinci.

Tal como Mona Lisa, h√° um outro quadro protegido por vidro anti-balas. √Č o Ginevra de‚ÄôBenci, na Galeria Nacional de Arte em Washington: ‚ÄúA imagem √© conhecida como a Senhora de Lichtenstein,¬†mas por uma s√©rie de raz√Ķes essa sombria e sofrida senhora olhando para n√≥s n√£o pode ser a Ginevra de 18 anos, ent√£o uma reconhecida beleza em Floren√ßa. Os tra√ßos faciais dessa senhora parecem muito semelhantes aos do √ļnico autorretrato definido de Leonardo da Vinci ‚ÄĒ o da Adora√ß√£o dos Magos‚ÄĚ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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