Manía de grandeza





Portugal es, en el contexto europeo, un pa√≠s pobre. Sin embargo, cuando uno pensar√≠a que esta situaci√≥n har√≠a que nuestros responsables pol√≠ticos fueran m√°s juiciosos en las elecciones que hacen a nivel de finanzas p√ļblicas, sucede exactamente lo contrario. El Estado es gordo y tiene sobrepeso, y quiere extender sus tent√°culos a pr√°cticamente todas las √°reas de actividad, estando, a veces, presente donde no deber√≠a estar y teniendo una presencia excesiva en sectores de actividad en los que deber√≠a estar, pero no en un nivel casi absoluto. abrumador.





Por lo tanto, los gobiernos nacionales, m√°s a la izquierda que a la derecha, en realidad, ambos, han mostrado una enorme incapacidad para reducir las llamadas ¬ęgrasas estatales¬Ľ, especialmente debido a la dificultad de enfrentar los intereses instalados. As√≠, el pa√≠s pierde y, lo que es peor, los portugueses pierden, especialmente los m√°s necesitados, que ven los recursos que podr√≠an destinarse a ir a otros lugares.

Nuestro pa√≠s tiene el lujo de tener una radio y televisi√≥n p√ļblicas, con m√°s de una docena de canales, una compa√Ī√≠a a√©rea predominantemente p√ļblica, trenes p√ļblicos, un banco p√ļblico, una agencia de noticias p√ļblica, una gran cantidad de hospitales p√ļblicos. , m√°s de 30 instituciones p√ļblicas de educaci√≥n superior, por nombrar algunos ejemplos.

Pero, ¬Ņdeber√≠a el Estado abandonar todos estos sectores de actividad, dej√°ndolos solo al sector privado? No creemos que esta actitud sea la m√°s correcta en relaci√≥n con algunos de los ejemplos mencionados. Creemos que los sectores de la salud y la educaci√≥n, a modo de ejemplo, dif√≠cilmente deber√≠an entregarse por completo al sector privado, bajo pena de poder ver una visi√≥n excesivamente mercantilista de estos sectores donde el servicio p√ļblico es claramente esencial. Sin embargo, creemos que, incluso aqu√≠, hay situaciones y superposiciones que son dif√≠ciles de justificar. Vea, como un simple ejemplo, en el contexto de la educaci√≥n superior, lo que sucede en el Distrito de Lisboa, donde hay cuatro instituciones de naturaleza universitaria (Universidade de Lisboa, Universidade Nova de Lisboa, ISCTE y Universidade Aberta), muchas de ellas compitiendo , un Instituto Polit√©cnico y tres Escuelas Polit√©cnicas No Integradas (Escola Superior Enfermagem de Lisboa, Escola Superior de Hotelaria e Turismo do Estoril y Escola Superior N√°utica Infante D. Henrique).

Pero ¬Ņqu√© pasa, por ejemplo, con la existencia de una televisi√≥n p√ļblica, una radio p√ļblica, un banco p√ļblico (Caixa Geral de Dep√≥sitos) y una compa√Ī√≠a a√©rea casi p√ļblica. ¬ŅTiene el pa√≠s mucho que ganar con la existencia de algunos de estos ¬ęelefantes blancos¬Ľ en manos del Estado, muchos de ellos chupando dinero de los contribuyentes a√Īo tras a√Īo, sin ver las ganancias reales que derivamos de ellos?

Por lo tanto, Portugal estar√≠a tan enfermo si, como algunos de sus hom√≥logos europeos, no tuviera tantos canales p√ļblicos de radio y televisi√≥n (o ninguno), si no tuviera una Caixa Geral de Dep√≥sitos o si no hubiera un operador aerol√≠nea nacional.

Ya no estar√≠amos totalmente informados, no habr√≠a producci√≥n art√≠stica nacional, no habr√≠a servicio p√ļblico de televisi√≥n y radio si no hubiera todos los canales p√ļblicos (RTP1, RPT2, RTP3, RTP Mem√≥ria, RTP Madeira, RTP A√ßores, RTP Internacional, RTP √Āfrica, Antena 1, Antena 2, Antena 3, Antena 1 Azores, Antena 1 Madeira, Antena 3 Madeira, RDP Internacional, RDP √Āfrica, etc.)? Y si pensamos que deber√≠amos tener televisi√≥n y radio p√ļblicas, pagadas anualmente por los portugueses con sus impuestos, ¬Ņdeber√≠a haber tantos canales?





¬ŅNos quedar√≠a con menos apoyo financiero, con menos capacidad de inversi√≥n, con una mayor vulnerabilidad en t√©rminos de ahorro y apoyo para las PYME si no tuvi√©ramos Caixa Geral de Dep√≥sitos? ¬ŅC√≥mo difiere esto, en la pr√°ctica, del resto de la banca comercial? ¬ŅY por qu√© nos llamaron, en los √ļltimos a√Īos, a contribuir a la recapitalizaci√≥n del banco p√ļblico?

¬ŅDejar√≠a nuestro pa√≠s de recibir turistas que contribuyen tanto al saldo de nuestras cuentas si tuvieran que viajar a nuestro pa√≠s utilizando otras aerol√≠neas que no sean TAP? Alguien cree, como el ministro Pedro Nuno Santos quiere que creamos, que m√°s del 50% de los turistas que demandan a nuestro pa√≠s cada a√Īo optar√≠an por otras paradas solo porque TAP definitivamente pasar√≠a a manos de los privados o, en el peor de los casos, ser√≠a declarado insolvente, terminando sus operaciones?

La presencia excesiva del Estado en los sectores m√°s diferentes de la actividad econ√≥mica resulta, principalmente, de una opci√≥n ideol√≥gica y de la dificultad para enfrentar los intereses establecidos. Nada de esto nos preocupar√≠a si Portugal fuera un pa√≠s rico, capaz de responder a las solicitudes m√°s diversas. Pero, no ser, y tener que tomar decisiones muy dif√≠ciles, a√Īo tras a√Īo, dejando fuera de sus prioridades muchas situaciones que, s√≠, estas deber√≠an ser prioridades, tenemos que ser capaces de poner nuestro dedo sobre la herida y decir que no un intento, que ha ido creciendo en los √ļltimos a√Īos, de regresar a un pasado relativamente reciente en el que el estado quer√≠a nacionalizar todo, quer√≠a poner todo bajo su capa protectora.

Nos dirigiremos a la √©poca posterior a la revoluci√≥n, cuando el Estado estaba directamente presente en toda la econom√≠a, con nacionalizaciones que abarcaban los sectores bancario y de seguros, las industrias petroqu√≠mica, de fertilizantes, cemento y celulosa, la industria sider√ļrgica y portuguesa, grandes cervecer√≠as, grandes l√≠neas navieras, la mayor√≠a del transporte p√ļblico, dos de los tres principales astilleros, redes de radio y televisi√≥n y las principales empresas de vidrio, miner√≠a, pesca y agricultura.

No piensen que somos liberales feroces, incapaces de reconocer un papel extraordinariamente importante para el Estado en varios sectores de actividad. Lo que rechazamos es contribuir sin crítica al engorde del Monstruo, sin siquiera discutir las opciones que se toman como si no hubiera otras formas. Es hora de que Portugal deje de tener la locura por la grandeza.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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