Lucha bolsonarista contra campa√Īa anti-brasile√Īa & # 039; es d√©j√† vu de los 70





Hay una campa√Īa internacional para destruir la imagen de Brasil. Est√° dirigido por brasile√Īos antipatri√≥ticos, aliados con ONG controladas por los comunistas y agencias multilaterales, peri√≥dicos de izquierda, ya sea The New York Times o Le Monde, y gobiernos hip√≥critas.





Frente a este cerco, es necesario movilizar la Cancillería y otras tropas gubernamentales. La misión: difundir la verdad oficial, en nombre de la defensa de la soberanía.

Los embajadores en las capitales de todo el mundo deben escribir notas de desaprobación a las críticas del gobierno, o cartas furiosas a los periódicos que se atreven a publicar acusaciones contra Brasil.

Si las embajadas brasile√Īas en Europa amanecen grafitis, si las celebridades estadounidenses critican al gobierno, es necesario subir a√ļn m√°s el tono. Los especialistas en marketing de Planalto deben dise√Īar una estrategia agresiva de contraataque para mostrar el Brasil real, de gente trabajadora y patriota.

La mentalidad descrita anteriormente incluye la llamada ‚Äúnueva diplomacia‚ÄĚ de la era Bolsonaro frente al desastre ambiental. Pero tambi√©n se aplica, por completo, a Brasil en la d√©cada de 1970, cuando la dictadura lanz√≥ un esfuerzo mundial contra las denuncias de tortura y otras violaciones.

Pas√© los √ļltimos siete a√Īos investigando archivos brasile√Īos, latinoamericanos y estadounidenses para un libro sobre la pol√≠tica internacional de la dictadura. A veces, parece que estoy viendo una recreaci√≥n mal adaptada de la tragedia narrada en esos documentos amarillentos.

Por supuesto, hay grandes diferencias: nada es igual a tortura y desaparición forzada, y Brasil 2020 es (todavía) una democracia.





Algunas escenas y roles han cambiado. Los datos sobre la ruina en el Amazonas y el Pantanal provienen del Inpe o Nasa, obtenidos por sat√©lite. Quienes revelaron los cr√≠menes de la dictadura en el exterior fueron organizaciones como el Frente Brasile√Īo de Informaci√≥n (FBI), un mosaico de exiliados de diversos matices ideol√≥gicos, esparcidos desde Santiago a Argel, de Par√≠s a Nueva York.

En lugar de Greenpeace, la ONG del fantasma era Amnist√≠a Internacional. En lugar de Leonadro DiCaprio, el famoso villano fue Joan Baez. En lugar de conferencias sobre el clima, Brasil fue un paria en la Corte Bertrand Russell, la ‚Äúcorte ciudadana‚ÄĚ creada por grandes intelectuales de la √©poca.

Sin embargo, el chasis de los modelos 1970 y 2020 es pr√°cticamente id√©ntico. Primero, una pol√≠tica de estado est√° hecha de mentiras. Una vez, el embajador de la dictadura en Santiago, Antonio C√Ęndido da C√Ęmara Canto, protest√≥ por la ‚Äúcampa√Īa anti-brasile√Īa‚ÄĚ mostrando a dos ministros chilenos una foto de los 40 presos pol√≠ticos intercambiados por el embajador alem√°n.

¬ę¬ŅParece que han sido torturados?¬Ľ En la esquina de la foto aparec√≠a Vera S√≠lvia Magalh√£es, que con 37 kilos no pudo pararse por las torturas que hab√≠a sufrido. La mayor parte de la imagen ten√≠a un palo de guacamayo y marcas de electroshock debajo de la ropa. Pero la tortura no exist√≠a en Brasil, as√≠ como no hay fuego, porque el bosque h√ļmedo no arde.

Segundo punto: inmersos en una fantasía conspirativa, los mandarines del gobierno realmente creen que el problema de la imagen de Brasil se combate con propaganda. En 2019, el aumento anual de las fuentes de calor en la Amazonía fue del 30%, dice Inpe. En 2020, el fuego ya ha consumido el 22% del bioma del Pantanal, dice UFRJ.

Pero la prioridad debe ser el tuit de DiCaprio o el √ļltimo informe del gobierno franc√©s. Como si las discusiones sobre el problema fueran el problema en s√≠.

Evidentemente, no lo son. El r√©gimen c√≠vico-militar solo consigui√≥ lo que quiso, bajar la campa√Īa para denunciar la tortura, cuando dej√≥ de torturar a sus enemigos. No gan√≥ en el grito.

Ahora, los socios comerciales, los inversores y la sociedad civil solo cambiarán de posición cuando los hechos demuestren que tenemos una política ambiental seria.

Pero, ¬Ņqu√© quiere realmente el bolsonarismo? Quiz√°s el objetivo en 2020 no sea realmente detener la ‚Äúcampa√Īa anti-brasile√Īa‚ÄĚ, que te ofrece enemigos externos y una narrativa para movilizar tu base. La imagen de Brasil que queda para despu√©s.

*

Debido a nuevas aventuras profesionales, esta es mi √ļltima columna en el hoja. Fue un inmenso honor y placer tener un espacio en esta plataforma tan importante para la democracia brasile√Īa, en medio de tiempos tan dif√≠ciles. Al peri√≥dico y a los lectores, muchas gracias.

Las opiniones expresadas anteriormente no reflejan necesariamente la posición del Consejo de las Américas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *