Los votos de Marcelo para el gobierno en 2019: "Buen sentido en lo que es esencial, no asumir compromisos imposibles"









El tradicional mensaje de Año Nuevo ha de llegar, como habitualmente, en la noche del 1 de enero. Pero Marcelo Rebelo de Sousa ya tiene el escenario del año que viene en la cabeza y, en declaraciones al Observador, anticipa tres deseos que pueden ser leídos como una especie de líneas rojas del Presidente de la República para lo que queda de la legislatura, en un año cargado de elecciones: "Es necesario un sentido común en lo que es esencial, hay que no desregular las cuentas públicas y no asumir compromisos imposibles".

Las advertencias vienen en línea con lo que Marcelo ha defendido públicamente en las últimas semanas, mientras que el Presidente no esconde la preocupación de ver parte del país político ya en clima de pre-campaña electoral. El día de Navidad, a la entrada para un almuerzo con familias luso-venezolanas, ya había puesto énfasis en las diferencias entre lo que es esencial y lo que es accesorio: "Esencial es la fuerza de la democracia, es haber condiciones para la estabilidad, es ser mejores condiciones económicas, sociales y culturales para los portugueses. Accesorio es todo lo que es sólo mera afirmación personal o específica, sectorial ", dijo Marcelo.

En cuanto a la preocupación con las cuentas públicas, esa ha sido un mensaje transversal a los años que ya lleva de mandato y que volvió a reforzar recientemente cuando promulgó el Presupuesto del Estado para 2019, pero dejó alertas sobre "el escenario macroeconómico subyacente al diploma ser más generoso de lo que lo señala por la generalidad de las instituciones internas e internacionales, que prevén menor crecimiento y desaceleración en la inversión y, sobre todo, en las exportaciones ".

El deterioro del entorno externo y las previsiones menos optimistas desde el punto de vista económico a Portugal son temas que se consideran con preocupación por el Presidente, que presta especial atención a las exportaciones, el comportamiento del turismo, que ya ha dado algunas señales de enfriamiento, la decisiones que se anunciaron a nivel de inversión y, por supuesto, a las cifras del crecimiento. En cuanto al valor del déficit, Marcelo cuenta con nuevo brillo del Gobierno en las cuentas finales de 2018.

Pero este cóctel de incertidumbres externas y resultados internos es también el que ha alimentado lo que el Presidente ya ha llamado "carrera contra el tiempo". La expresión fue utilizada en un mensaje de Navidad publicado en el Diario de Noticias y se refiere a la convicción de que Marcelo cree haberse instaurado en varios sectores de la sociedad de que sólo lograrán obtener ganancias de causa hasta el primer acto electoral programado para 2019, elecciones europeas. Después de eso, es la incógnita.





En Belém, se cree que la agitación social que se ha visto en las calles y que promete entrar por 2019 adentro tiene tres explicaciones: alguna frustración con el último Presupuesto de la legislatura, que habrá creado en la función pública la expectativa de que habría más ganancias que los que, de hecho, acabaron por ser conquistados; después, dada la proximidad de las elecciones, hay mano partidaria (lea, el PCP) con poder de influencia sobre los sindicatos a exigirles voz más gruesa; y finalmente, la responsabilidad del propio Gobierno que, en los últimos años, no se ha cansado de subrayar los éxitos económicos de la política del ejecutivo, en un discurso público cargado de optimismo que elevó las expectativas y alimentó el deseo de que sean satisfechas.

Como el Gobierno que saldrá de las próximas legislaciones es todavía una incógnita -y aunque se formase una solución semejante a la actual "geringonza", gobernaría probablemente en un contexto económico más adverso – las exigencias van aumentando de tono para intentar garantizar lo que sea posible antes que es tarde.

Es en este contexto que la Presidencia mira los problemas bicudos que el Gobierno tiene para resolver en 2019, por ejemplo, la reposición del tiempo de carrera de los profesores. El diploma fue devuelto a San Benito sin promulgación, a la espera de las nuevas rondas de negociaciones exigidas por el OE 2019. Y si por un lado el Presidente se ha mostrado sensible a los argumentos de la sostenibilidad de las cuentas públicas invocadas por el Gobierno para no avanzar más que los 2 los días, 9 meses y 4 días, por otro Marcelo teme que un eventual nuevo decreto-ley en los mismos términos acabe en el parlamento (como ya fue prometido por los partidos a la izquierda) y el ejecutivo sea obligado por los diputados a la izquierda ya la derecha a un compromiso insostenible financieramente.

Este sábado, el Expreso [acesso pago] que el Presidente de la República aceptará el recuento de tiempo propuesto por el Gobierno, pero quiere que Costa encuentre una solución "abierta", "genérica" ​​y "creativa", que vaya más al encuentro de lo que exigen los sindicatos y la oposición en el parlamento. Es decir, Marcelo pide un consenso en una materia que se arrastra hace cerca de un año sin resultados visibles a ese nivel. ¿Qué solución es esa? No se sabe, y ese es un problema que queda para el primer ministro resolver. Lo que el Presidente de la República quiere evitar es que el gobierno asuma "compromisos imposibles".

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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