Los talibanes mataron a mi padre porque yo estaba en el ejército, dice refugiado afgano en SP





Mujer, soldado, de etnia hazara: la afgana Setara Joya, de 25 a√Īos, re√ļne varios atributos que la convirtieron en objetivo preferente de los talibanes.





Como resultado, perdió a su padre, asesinado por no revelar el paradero de su hija a los combatientes del grupo fundamentalista que lo acosaron cuando viajaba desde la capital, Kabul, a Jaghori, uno de los bastiones del pueblo hazara, históricamente perseguido por los talibanes.

También por eso, Setara terminó saliendo del país para vivir en São Paulo con sus tíos y tres primos. Antes de irse, quemó su uniforme, botas, fotos y documentos y borró todas las redes sociales.

Hoy, la exmilitar ayuda en el restaurante familiar, Koh i Baba, probablemente el √ļnico en Brasil especializado en comida afgana. La peque√Īa propiedad en el barrio Liberdade, con algunas mesas en la planta baja, tambi√©n sirve como hogar para los seis adultos de la familia en el segundo piso.

El espacio es reducido y la vida es una lucha, pero ella no se queja. El t√≠o, Sorab Kokhan, de 65 a√Īos, que vive en S√£o Paulo desde 2011 y se desempe√Ī√≥ como int√©rprete en la entrevista, dice que Brasil es ¬ęun para√≠so¬Ľ en comparaci√≥n con lo que se ha convertido Afganist√°n para los hazaras.

Setara define la fase actual con la frase que us√≥ para describir el alivio al bajar del avi√≥n en el aeropuerto de Guarulhos: ¬ęToda la oscuridad est√° detr√°s de nosotros¬Ľ.

Setara es el segundo de una serie de tres entrevistados que contaron sus historias a S√°bana un a√Īo despu√©s de que los talibanes volvieran a gobernar el pa√≠s. Son afganos que han vivido la mayor parte de su vida con acceso a algunos derechos b√°sicos ‚ÄĒir a la escuela, caminar por la calle y trabajar‚ÄĒ y que han visto desaparecer todo eso de la noche a la ma√Īana.

No esper√°bamos que el ej√©rcito afgano fuera derrotado tan r√°pido. Estaba tan triste, tan decepcionada. Fui respetado, serv√≠ en el ej√©rcito. ¬ŅAd√≥nde se fue todo esto? Mi pa√≠s fue destruido.

A los talibanes no les gustan las mujeres en el ej√©rcito. Mi padre regresaba de Kabul a nuestra regi√≥n, Jaghori, y lo detuvieron: ¬ę¬ŅD√≥nde est√° tu hija? ¬ŅPor qu√© la dejaste ingresar al servicio militar? Es un sacrilegio¬Ľ. Y luego lo mataron.

Tuve que esconderme, tenía demasiado miedo de que me mataran a mí también. Pasé tres meses en el interior con otras mujeres. Solo salía a comprar, con burka. Quemé mis uniformes militares, mis documentos, mis botas. Sabía que podían venir y registrarlo todo en cualquier momento.

Entonces mi tío me llamó y me dijo que deberíamos huir a Pakistán. Salí con mis primas en un viaje de tres días, con una bufanda bien cerrada. Pasamos de contrabando por la frontera, pero mi primo y yo fuimos capturados y devueltos al otro lado. Nos escabullimos de nuevo, de noche, debajo de una cerca, y lo logramos. A mi primo también lo atraparon. Pasó diez días en prisión.

La parte de la frontera fue el momento más difícil, porque sabíamos que estábamos entre la vida y la muerte y no estábamos seguros de nada: si cruzaríamos para el otro lado, si llegaríamos a la embajada de Brasil, si obtendría una visa. Fue muy angustioso.

Y tampoco nos sentíamos seguros en Pakistán, porque cuando la policía encuentra afganos que están allí ilegalmente, los devuelve a Afganistán. Y te pueden golpear, extorsionar, matar. Siempre estás tenso.

Los paquistaníes nos molestaron lo suficiente como para dejar Islamabad. Siempre buscan una excusa de que no tienes esto, no tienes aquello [documentos]. La embajada de Brasil interfirió y pudimos abordar.

Cuando sub√≠ al avi√≥n, por fin pude respirar tranquila, porque sab√≠a que todo ese sufrimiento hab√≠a terminado. √ćbamos a un buen lugar. Atr√°s qued√≥ la oscuridad.

Ahora soy libre, trabajo con mi t√≠o, aprendo. Aqu√≠ la gente tiene respeto por las mujeres. No, las mujeres siempre est√°n en el fondo, no puedes hacer nada porque no te dejan salir, trabajar. Extra√Īo a mi madre, pero no todo el sufrimiento de Afganist√°n. Cuando recuerdo todo lo que pas√© me pongo triste, pero al mismo tiempo s√© que tengo que olvidar el pasado porque la vida sigue.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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