Los sin palabras





Primero los viejos se hicieron ancianos. Y un día, no se consigue ya precisar cuál, los ciegos pasaron a invidentes y el morir se volvió a partir.





El plomo o la reprobación se ha transformado en retención.

Los gordos pasaron a obesos.

Los trabajadores dieron lugar a los colaboradores. Los despedidos a dispensados.

Después del incendio en el Pinhal de Leiria, António Costa plantó simbólicamente un alcornoque en el terreno ardido de lo que había sido pino. Un año después, todos los alcornoques plantados en el Pinar de Leiria murieron. Y aunque alguno hubiera sobrevivido nunca alcanzaría una dimensión considerable pues los suelos arenosos del Pinhal de Leiria no lo permitirían. Todo no pasó de una operación a periodista ver. En el pasado esto se consideraba populismo. Ahora es designado como habilidad.

El sexo pasó a ser el género.

Los maridos y las mujeres han dado lugar al asexual cónyuge o, como recomienda la Unión Europea, el socio / socio.





Los hombres y las mujeres son ahora indistintamente personas.

Los homosexuales se convirtieron en gays.

Pero he aquí que se constató que tal ejercicio de búsqueda de sinónimos no era suficiente. Fue ahí donde llegaron las perífrases o sea ese extraño hablar por rodeos. Y así los ancianos que ya no eran viejos pasaron la tercera edad. Las prostitutas se convirtieron en trabajadoras del sexo.

Los invidentes a quienes ya no se podía llamar ciegos dieron lugar a las personas con discapacidad.

Catarina Martins dice que "un secreto bien escondido es que Portugal da el beneficio. El superávit primario del OE será de 6 mil millones de euros pero, debido al servicio de la deuda, más de 8 mil millones se destinarán al sistema financiero. "¿En serio que Catalina Martins cree que podemos dejar de pagar la deuda? ¿Y después que nos presta dinero? En el pasado una afirmación de este tenor era designada como síntoma de burla, de mala fe o de ambas cosas. Ahora se ha convertido en la expresión de una necesidad coyuntural de producción de un discurso de apoyo al gobierno mientras se mantiene una actitud crítica y combativa frente al mismo.

Las empresas dejaron de fallar y pasaron a estar en reestructuración de servicios.

Los trabajadores despedidos que entretanto habían pasado a colaboradores dispensados ​​comenzaron a ser designados como elementos cuya colaboración cesó.

Las cosas más simples pasaron a ser referidas por secuencias de palabras a menudo sin sentido. Las categorías profesionales se convirtieron en una especie de perchas en las que se acumulan palabras como las que colgaban abrigos: las anfitrionas dieron lugar a los asistentes de a bordo y las funcionarias de las escuelas se convirtieron en auxiliares de acción educativa.

Marcelo llamó en directo al programa de Cristina Ferreira. Y en el caso de que no se conozcan. Marcelo aprobó las 35 horas en la función pública pero iba a evaluar su impacto. El impacto ya llegó pero Marcelo no lo evaluó todavía. Marcelo responde a las críticas de Manuel Luís Goucha sobre su participación en el programa de Cristina Ferreira, recordando al presentador la entrevista que ya le dio … Antiguamente a esto se llamaba payasada y degradación de la función presidencial. Ahora son afectos.

En este celo de un lenguaje libre de los pecados del machismo, racismo, homofobia … las expresiones aplaudidas en un determinado momento pronto resultan inadecuadas. Y así, los viejos después de haber sido ancianos y tercera edad se tornaron mayores.

Los negros que habían pasado a los negros y luego a las personas de color se mencionan ahora como africanos. Y para no ser acusado de discriminación de género el "Ladies and gentlemen" pasó a "Hello, everyone".

Nos hemos convertido en una sociedad en la que nada se dice directamente. Hablamos por rodeos. Somos los perifrásticos. Nos aferra a expresiones neutras como señal de nuestra tolerancia; empresas a nivel nacional y organismos oficiales producen documentación recomendar que recurrir a un lenguaje neutro "promover la igualdad entre hombres y mujeres" (¿Por qué la mayoría de los hombres y mujeres por igual, si utilizamos como se recomienda en esta publicación, la expresión "pueblo portugués" en vez de "gestión" "portuguesa" en lugar de "administrador" o decimos que no tenemos "fecha de nacimiento" en lugar de "nacer" es un misterio)

Compuso frases enormes para no tener que decir lo obvio. Recurrimos al eufemismo para enmascarar la realidad. Tenemos miedo de las palabras. Las utilizamos con mil cuidados no van a revelar lo que de hecho pensamos y no la forma en que debemos ver el mundo.

¿Y qué símbolo mejor tenemos de estos tiempos de perífrasis que ese PSD como partido de "no izquierda" que tampoco "no quiere la etiqueta de la derecha"? Un partido que opta definir no por lo que es sino por lo que no es, no sólo no existe ideológicamente hablando, como abdica de tener otra propuesta para la gobernanza que no sea la de hacer, en su decir mejorcito, aquello que los demás – los dueños de las palabras – defienden sin eufemismos ni perífrases.

En política y en la vida la gramática cuenta. Y la erradicación de la perífrasis es un programa político urgente.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *