Los servicios secretos de Mozambique no pudieron anticipar el ataque a Palma





Los insurgentes que han jurado lealtad al Estado Isl√°mico y luchan por la implementaci√≥n de un gobierno religioso basado en la sharia, la ley isl√°mica en el norte de Mozambique, atacaron varias sedes distritales en la provincia de Cabo Delgado el a√Īo pasado. Moc√≠mboa da Praia dos veces, y todav√≠a hoy bajo el control de los yihadistas. En todos ellos hab√≠a un denominador com√ļn, los administradores del distrito escaparon antes, advertidos por los servicios secretos de Mozambique (Sise).





En Palma, en el atentado del pasado miércoles (24), el administrador Agostinho Ntauali fue uno de los que buscó refugio en el Hotel Amarula, ubicado en las afueras del pueblo, y se encontró rodeado por los yihadistas. Esta vez, los servicios secretos no emitieron ninguna advertencia sobre el inminente ataque.

El Centro Mozambique√Īo para la Democracia y el Desarrollo dijo el martes (30), en su bolet√≠n, que la empresa de seguridad privada sudafricana DAG (Dyck Advisory Group), cuyo contrato con el Ministerio del Interior para ayudar a la polic√≠a expira el 6 de abril, incluso advirti√≥ de un ataque inminente, pero las advertencias fueron ignoradas.

Con esto, los insurgentes, en gran n√ļmero, bien coordinados y equipados con armas modernas, que lograron ingresar al pueblo sin que nadie diera la alarma, casi lograron sus objetivos.

Casi, porque si es cierto que destruyeron, mataron, pusieron en fuga a la poblaci√≥n y debilitaron a√ļn m√°s la imagen del gobierno mozambique√Īo, el d√≠a que Total Oil anunci√≥ la reanudaci√≥n de la actividad en su proyecto de gas natural licuado, luego de las garant√≠as. de seguridad brindada por el Ejecutivo de Filipe Nyusi, los militares lograron evitar que los extranjeros fueran tomados como rehenes.

No hubo trofeos extranjeros para el llamado mozambique√Īo al-Shabaab, y los siete extranjeros que fueron asesinados (seis de ellos sudafricanos) solo fueron asesinados, dice una fuente cercana al Ministerio de Defensa, porque entraron en p√°nico y decidieron abandonar. el hotel contra el consejo militar que les dijo que esperaran y sus veh√≠culos fueron emboscados.

Ntauali, el administrador, junto con otras 130 personas (uno de ellos, un portugués que resultó herido en la pierna por un disparo y que estará en Sudáfrica recibiendo tratamiento) que se encontraban en el Hotel Amarula, fueron capturados por los soldados por de la playa a Afungi, zona donde se están construyendo las instalaciones de GNL de Total Mozambique. En total, los militares lograron llevar a Pemba a 1.313 personas que huyeron del pueblo en barco.





Pemba es ahora un pueblo sin gente. El Ej√©rcito, para demostrar que hab√≠a recuperado el control, llev√≥ equipos de televisi√≥n en helic√≥ptero a Palma. Desde el aire, todav√≠a se puede ver el humo de los edificios incendiados por los yihadistas, quienes normalmente aplican una pol√≠tica de destrucci√≥n de la infraestructura p√ļblica y hasta donde se puede ver, desde el cielo, las calles parecen desiertas.

Como explica a P√ļblico el periodista e investigador Joseph Hanlon, hay que tener cuidado al escribir la palabra ‚Äúcontrol‚ÄĚ, porque como se vio en los ataques de los insurgentes a otras capitales de distrito en el pasado, ‚Äúno intentan quedarse con las ciudades despu√©s el primer ataque. Destruyen todo lo que pueden y matan a funcionarios p√ļblicos ya otros, y luego, cuando empiezan a estar bajo presi√≥n, regresan lentamente al monte (o al bosque, en este caso) ‚ÄĚ.

Alg√ļn tiempo despu√©s, los soldados y la polic√≠a regresan al pueblo destruido, ¬ępero no lo retoman, porque habr√° sido abandonado¬Ľ. Pr√°ctica habitual de la guerrilla, concluye Hanlon, profundo conocedor de un pa√≠s que ha cubierto y estudiado durante tres d√©cadas.

Falta de control

El peque√Īo consuelo de los militares no esconde una situaci√≥n que muestra las debilidades de la lucha contra la insurgencia y afecta la imagen que el gobierno mozambique√Īo pretend√≠a transmitir: la de estar en el camino correcto para debilitar a los yihadistas y garantizar la seguridad de los naturales. proyectos de exploraci√≥n de gas en la cuenca Rovuma.

Un ataque con este grado de coordinaci√≥n, con armas modernas y combatientes de alta moral, al menos a juzgar por el video de la preparaci√≥n del ataque difundido por la agencia de noticias Amaq, vinculada al Estado Isl√°mico, es una se√Īal de que los insurgentes est√°n m√°s sofisticados, han ganado entrenamiento, log√≠stica y parecen estar muy lejos del debilitamiento que podr√≠a imaginarse en su lucha contra polic√≠as, militares y mercenarios extranjeros.

Las fuerzas gubernamentales han faltado coordinaci√≥n, ‚Äúquien est√° en las reuniones no est√° en el teatro de operaciones‚ÄĚ, dice a P√ļblico una fuente mozambique√Īa.

El sitio web de noticias Carta de Moçambique dijo el martes que una de las razones por las que el pueblo de Palma, a pesar de ser estratégico por estar dentro del perímetro de la zona especial de seguridad del proyecto de gas natural de Total, Mozambique LNG, fue conquistado tan fácilmente por los insurgentes es relacionado con tener menos hombres de lo habitual.

Seg√ļn fuentes militares no identificadas, hombres de las Fuerzas de Defensa y Seguridad fueron enviados d√≠as antes del ataque al distrito de Montepuez, a m√°s de 400 km al suroeste de Palma, en el interior de la provincia de Cabo Delgado, con el fin de reforzar la seguridad por parte del presidente Filipe Nyusi. , que concluy√≥ el d√≠a 23 el curso de educaci√≥n b√°sica para proveedores de servicios p√ļblicos en Mozambique, la v√≠spera de lo ocurrido en Palma.

Se estima que hab√≠a 60.000 personas en Palma, muchas de las cuales huyeron a Tanzania o Nangade, un municipio al norte de Mueda, cerca de la frontera. Se dice que Pemba lleg√≥ por decenas de miles, dice P√ļblico Carlos Almeida, coordinador en Mozambique de la ONG portuguesa Helpo, que ha estado presente en Cabo Delgado durante 12 a√Īos. Pero es demasiado pronto para saber cu√°ntos llegaron para sumar al ya elevado n√ļmero de desplazados recibidos en la capital provincial desde el inicio del conflicto en octubre de 2017.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *