Los reclamos electorales amenazan la paz entre rivales en la gestión de la pandemia argentina





Los tres se sientan uno al lado del otro cada vez que el gobierno argentino hace anuncios sobre la lucha contra la pandemia. Desde los partidos opositores, vieron que la emergencia los un√≠a en lo que, al principio, parec√≠a una inmensa demostraci√≥n de civilidad seg√ļn los est√°ndares argentinos.





Sin embargo, setenta d√≠as despu√©s de la cuarentena y con el aumento actual en el n√ļmero de casos de coronavirus, comienzan a surgir diferencias pol√≠ticas, as√≠ como fricciones preelectorales.

Los tres son: en el centro, siempre, el presidente Alberto Fernández, un peronista moderado. A su izquierda, Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires y el discípulo más acérrimo de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Finalmente, a la derecha del presidente argentino, Horacio Rodríguez Larreta, jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, sobreviviente del gobierno de Mauricio Macri y figura principal del PRO (Propuesta Republicana) hoy.

Tanto Kicillof como Larreta tienen pretensiones en las elecciones presidenciales de 2023. Para esto, sus imágenes ya están funcionando, lo que se pondrá a prueba en las próximas elecciones legislativas, en 2021.

Fern√°ndez dice que no piensa en la reelecci√≥n, pero necesita registrar candidatos el pr√≥ximo a√Īo para tener un Congreso que lo ayude durante el resto de su mandato, un per√≠odo que promete ser a√ļn m√°s dif√≠cil para el pa√≠s.

¬ęCooperan entre s√≠ porque se necesitan en este momento. Pero ya no es posible ocultar que piensan c√≥mo van a salir de esto en t√©rminos de imagen¬Ľ, dice el polit√≥logo Marcos Novaro.





¬ęAlberto eligi√≥ la salud y espera que los argentinos entiendan la crisis econ√≥mica. Larreta es conciliador, porque pretende ser visto como un Macri que puede trabajar, que no polariza pero tiene personalidad, mientras que Kicillof es m√°s radical a la izquierda¬Ľ. Parece m√°s autoritario, como Cristina, tratando de atraer a sus votantes ¬ę.

En la práctica, las diferencias entre ellos se hicieron más explícitas porque la ciudad y la provincia de Buenos Aires (que incluye distritos pobres alrededor de la capital) ahora representan el 87% de los casos en todo el país.

Para Larreta, ya no es posible mantener todo el comercio cerrado. Así que comenzó una reapertura parcial hace dos semanas, pero debido al aumento de casos, el presidente lo convenció de cerrarlos nuevamente.

El retiro llevó a partidarios y comerciantes a celebrar macetas y manifestaciones en la Plaza de Mayo y el Obelisco.

Kicillof, alineado con Fernández, adopta el discurso de priorizar la salud, pero lo lleva a los extremos. Después de detectar 92 casos en la favela de Villa Azul, en el departamento de Quilmes, ordenó que la comunidad fuera rodeada y puso a la policía a cargo de vigilar si los residentes permanecen en sus hogares.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires justifica la medida diciendo que ¬ętodos deben estar protegidos por el estado¬Ľ. Como muchos de los habitantes de Villa Azul son trabajadores informales, reciben alimentos y medicamentos tomados por los agentes, mientras que los m√©dicos realizan pruebas en la mayor√≠a de los residentes.

La oposición se queja, califica la medida de inconstitucional y las personas contrarias a las reglas hacen fogatas y ollas en protesta.

Mientras que la provincia de Buenos Aires tiene 1.800 barrios marginales, la ciudad tiene 800, y el desafío de Larreta y Kicillof, dice el ex ministro de Salud Adolfo Rubinstein, ahora está aumentando a medida que la pandemia ha llegado a las comunidades que carecen de agua, aguas residuales y alimentos.

Uno de los enfrentamientos entre los dos pol√≠ticos se debi√≥ a la movilidad p√ļblica. Larreta quer√≠a poner barreras para que la poblaci√≥n de la provincia no fuera a la capital, un movimiento complejo, dado que muchos trabajan all√≠.

Kicillof, por otro lado, culpó a Larreta por no contener la pandemia en los barrios marginales de la ciudad, que son más verticales que los de la provincia y, por lo tanto, concentran más personas.

¬ęAmbos est√°n bajo la presi√≥n de sus jefes, Macri y Cristina, que est√°n m√°s polarizados¬Ľ, dice Novaro. ¬ęMacri ha estado presionando a Larreta para que no apoye tanto las medidas de Alberto y no se tome fotos con √©l, ya que eso ser√≠a una humillaci√≥n. Kicillof juega el juego de Cristina, mostrando una mano dura¬Ľ.

Para el polit√≥logo, la cuarentena est√° desgastando la paciencia de la sociedad. ¬ęYa existe la percepci√≥n de que, despu√©s de la pandemia, vendr√° el desastre econ√≥mico. Como los tres tienen intenciones pol√≠ticas, calculan c√≥mo mejorar sus im√°genes. Una se√Īal de que tenemos una pol√≠tica que todav√≠a es muy insignificante¬Ľ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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