Los periodistas son esenciales en tiempos de pandemia





En la noche del 21 de marzo, agentes de la Faes (Fuerza de Acción Especial de la Policía Venezolana) ingresaron a la casa del periodista Darvinson Rojas en Caracas.





Les dijeron a sus padres que habían recibido un informe de que alguien estaba infectado con el coronavirus allí. Encapuchados, los hombres derrocaron a la pareja y se llevaron a Rojas.

El periodista había estado comparando las cifras de las autoridades regionales durante semanas con las publicadas por la dictadura de Nicolás Maduro en casos confirmados y asesinados por coronavirus.

La conclusi√≥n de Rojas fue que el r√©gimen estaba ocultando los n√ļmeros reales de la pandemia en Venezuela.

Fue encarcelado durante 12 días y ahora enfrenta un discurso de odio. Al igual que él, otros cuatro periodistas venezolanos también fueron detenidos por cuestionar datos oficiales.

En Ecuador, durante la cobertura en Guayaquil, una de las ciudades más afectadas por el virus en América Latina, se registraron las muertes de 13 profesionales de los medios.

Estaban contaminados en la cobertura de las tristes im√°genes de los cuerpos que quedaron en las calles y plazas. Otros reporteros, como Carlos Julio Gurumendi, del canal RTS, rompieron en vivo y lloraron durante las transmisiones.





Gurumendi informaba de un entierro colectivo con docenas de ata√ļdes.

En El Salvador y Nicaragua, periodistas de medios independientes como El Faro y El Confidencial informan que no pueden acceder a información oficial sobre la pandemia, luchan contra la falta de transparencia del gobierno y son constantemente intimidados por las autoridades por el trabajo que realizan.

En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro contin√ļa su campa√Īa para desacreditar a los c√≠rculos profesionales, como si la pandemia fuera una conspiraci√≥n inventada por ellos. Mientras tanto, el n√ļmero de infectados y asesinados en el pa√≠s solo est√° aumentando.

No son solo los gobiernos los que act√ļan contra la existencia de un medio libre. La econom√≠a tambi√©n amenaza la profesi√≥n.

En varios países de América Latina, los vehículos han propuesto reducir los salarios o incluso despedir a los periodistas, ya que el sector, que ya no estaba en buena forma, también sufrirá las consecuencias de la recesión que está causando la pandemia.

Las detenciones ilegales, el peligro de contaminarse en el campo o ser sacudido psicológicamente, además del riesgo de perder la fuente de ingresos, han amenazado a los periodistas en un momento en que su trabajo es fundamental.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, llamó la atención sobre el hecho de que algunos países están utilizando la pandemia para silenciar a periodistas críticos.

¬ęEste no es el momento de culpar al mensajero¬Ľ, dijo el ex presidente chileno. Y enfatiz√≥ que una prensa libre es una plataforma necesaria para el debate sobre la pandemia, adem√°s de ayudar a educar a la poblaci√≥n sobre c√≥mo actuar, reducir las noticias falsas y cuestionar las narrativas oficiales.

Estos tiempos terribles necesitan información precisa y el debate crítico que ofrece el periodismo profesional.

Para eso, es necesario garantizar la libertad y la salud física, mental y financiera de los periodistas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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