Los pasaportes de inmunidad pueden recuperar la economía, pero crear ciudadanos de segunda clase





Ansiosa por abrir sus fronteras despu√©s de un a√Īo de pandemia, la Uni√≥n Europea deber√≠a presentar este mi√©rcoles (17) un proyecto para la creaci√≥n de un certificado digital que acredite la vacunaci√≥n contra Covid-19, que ser√≠a el primer paso hacia el permiso para circular nuevamente entre los pa√≠ses miembros del bloque.





El ¬ępase verde¬Ľ, como lo llam√≥ la presidenta de la Comisi√≥n Europea, Ursula von der Leyen, proporcionar√° informaci√≥n sobre el estado de inmunizaci√≥n de cada portador, as√≠ como el historial de pruebas para la detecci√≥n del coronavirus.

El objetivo es permitir a los ciudadanos europeos ¬ęmoverse con seguridad¬Ľ a trav√©s de los 27 pa√≠ses miembros, y fuera de ellos a trav√©s de proyectos de cooperaci√≥n con organizaciones internacionales.

En el sentido de la integración global, China tomó la iniciativa y lanzó, la semana pasada, una aplicación con un propósito similar.

Las funciones de geolocalizaci√≥n del pasaporte digital chino tambi√©n permiten, por ejemplo, que el sistema identifique si un usuario ha estado en contacto con alguien que ha sido diagnosticado con Covid-19 o ha estado en una ubicaci√≥n con altas tasas de contagio. lo que podr√≠a motivar restricciones de movilidad. La prensa vinculada al r√©gimen de Xi Jinping elogi√≥ el lanzamiento chino, d√≠as despu√©s de calificar la iniciativa europea de ¬ęinviable¬Ľ.

Dejando a un lado las disputas geopolíticas, se están estudiando medidas similares, o ya se están aplicando, como en el caso de Israel, en varios países. La perspectiva de que los pasaportes de inmunidad permiten relajar las restricciones que tanto han afectado el crecimiento económico.

Asociados a las campa√Īas de vacunaci√≥n, estos certificados acelerar√≠an el ritmo de la reanudaci√≥n definitiva. La estrategia tiene sentido desde el punto de vista de la salud p√ļblica, ya que ayuda a limitar el movimiento de personas a trav√©s de criterios de seguridad, dice Fernando Aith, profesor de la Facultad de Salud P√ļblica de la USP y director del Centro de Estudios Jur√≠dicos e Investigaciones Sanitarias. en la misma universidad.





Para Aith, sin embargo, la iniciativa es muy preocupante porque puede resultar en una profundizaci√≥n de las desigualdades sociales. ¬ęQuien podr√° circular en el mundo ser√° quien tuvo acceso a la vacuna. Y como quien tuvo acceso, en general, se encuentra en los pa√≠ses m√°s ricos, esto tiende a ensanchar a√ļn m√°s la brecha que existe entre naciones desarrolladas y subdesarrolladas¬Ľ. ¬ę, √©l dice.

Seg√ļn el profesor, la adhesi√≥n a pasaportes de inmunidad deber√≠a agravar el fen√≥meno de la ¬ętitulizaci√≥n de la salud¬Ľ, en el que los pa√≠ses m√°s ricos act√ļan m√°s para preservar sus propios intereses que hacia la cooperaci√≥n internacional para promover el derecho a la salud de manera universal.

¬ęLa consecuencia de esta medida es crear ciudadanos de segunda clase en cada pa√≠s y en el mundo en su conjunto¬Ľ, dice Aith, para quien una soluci√≥n m√°s adecuada y eficaz ser√≠a una inversi√≥n conjunta y coordinada para universalizar el acceso a inmunizadores.

Esta es tambi√©n la posici√≥n de la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS). La semana pasada, Michael Ryan, director ejecutivo de la entidad, desaconsej√≥ el uso de pasaportes de inmunidad como criterio para permitir viajes internacionales debido a la baja cobertura de vacunaci√≥n en el mundo. ¬ęLa vacunaci√≥n simplemente no est√° disponible lo suficiente en todo el mundo, y ciertamente no est√° disponible de manera equitativa¬Ľ, dijo.

A√ļn no est√° claro cu√°nto tiempo los que fueron diagnosticados con Covid-19 y se recuperaron podr√≠an considerarse inmunes a la enfermedad. Los casos de reinfecci√≥n, aunque raros, existen, y crecen a medida que las variantes del virus circulan sin control en algunos pa√≠ses. ¬ŅLas recuperaciones tambi√©n ser√≠an elegibles para recibir el pasaporte de inmunidad?

La respuesta corta, para Rebecca Brown, investigadora del Centro Uehiro de √Čtica Pr√°ctica de la Universidad de Oxford, es s√≠. ¬ęExiste un imperativo √©tico claro de no restringir la libertad de movimiento de las personas si no amenaza la salud de los dem√°s¬Ľ, dice.

¬ęSi las personas son inmunes, mantenerlas en prisi√≥n no ayudar√° a prevenir la propagaci√≥n de la infecci√≥n y, por lo tanto, no tenemos ninguna justificaci√≥n para restringir su libertad con base en eso¬Ľ.

Desde el a√Īo pasado, Brown ha estudiado consideraciones pr√°cticas y desaf√≠os relacionados con la introducci√≥n de pasaportes de inmunidad. En un art√≠culo publicado en la Revista de √Čtica M√©dica en agosto, dijo que esta medida debe ser evaluada con base en conceptos como justicia, cooperaci√≥n social colectiva e impactos en las libertades civiles.

El investigador tambi√©n sugiere que los pasaportes se adopten en conjunto con pol√≠ticas p√ļblicas como la ampliaci√≥n de las pruebas gratuitas e incluso la introducci√≥n de castigos adicionales para quienes incumplan las pautas.

Sin embargo, a nivel mundial, Brown advierte sobre posibles niveles diferentes de tolerancia para que los viajeros ingresen a ciertos pa√≠ses. Nueva Zelanda, por ejemplo, cuya respuesta a la pandemia se encuentra entre las m√°s exitosas, tendr√≠a, seg√ļn esta l√≥gica, un tamiz mucho m√°s fino en su pol√≠tica de permisos que los pa√≠ses europeos cuya econom√≠a est√° fuertemente ligada al turismo, como Espa√Īa y Grecia.

Pero la efectividad de los pasaportes a√ļn se enfrenta a la falta de claridad cient√≠fica o datos insuficientes sobre inmunizaci√≥n. Con la aparici√≥n de variantes de coronavirus, que son m√°s letales y m√°s contagiosas, a√ļn existen incertidumbres sobre el nivel de efectividad de las vacunas.

Esto contribuye a que aquellos que no han sido vacunados o han desarrollado alg√ļn grado de inmunidad despu√©s de contaminarse a entrar en una especie de limbo, dice Jon Rueda, investigador en el campo de la bio√©tica de la Universidad de Granada, Espa√Īa.

Defiende la adopci√≥n de pasaportes de inmunidad que, a su juicio, podr√≠an reducir el da√Īo econ√≥mico, psicol√≥gico y social causado por el encierro, pero hace algunas reservas.

¬ęNo tiene sentido otorgar este derecho solo a las personas vacunadas sin reconocer al mismo tiempo el mismo derecho a las que tienen inmunidad natural por haber sido infectadas, y sin dar alternativas seguras a las personas que no pertenecen a ninguno de los dos grupos¬Ľ, agreg√≥. √©l dice.

‚ÄúTampoco podemos perder de vista que hay que respetar los derechos fundamentales y distribuir los beneficios de forma justa, con especial consideraci√≥n por los colectivos socialmente desfavorecidos‚ÄĚ, a√Īade la investigadora.

Algunos de estos derechos fundamentales están en juego a medida que recursos como la aplicación lanzada por China se convierten en objetos de creciente demanda, dice Ronaldo Lemos, abogado, director del Instituto de Tecnología y Sociedad de Río de Janeiro y columnista de hoja.

¬ęEs como una compensaci√≥n, una compensaci√≥n, donde para ejercer un derecho fundamental, que es el derecho a la movilidad, hay que renunciar a cuestiones como la privacidad¬Ľ, explica.

Seg√ļn el experto, el tipo de tecnolog√≠a utilizada en los pasaportes de inmunidad chinos es similar a lo visto en las estrategias de respuesta ante pandemias de otros pa√≠ses asi√°ticos. Jap√≥n, Corea del Sur y Singapur, por ejemplo, utilizaron sistemas de seguimiento de contactos para identificar r√°pidamente nuevas fuentes posibles de contaminaci√≥n por coronavirus y determinar restricciones sobre cortes geogr√°ficos m√°s espec√≠ficos.

‚ÄúEstos pa√≠ses tienen una mayor tradici√≥n de control social mediante la tecnolog√≠a. Entonces, cuando este tipo de pasaporte llegue a Occidente, es claro que habr√° problemas‚ÄĚ, dice Lemos.

La amenaza a la privacidad es el principal de estos problemas, ya que siempre puede existir la sospecha de que los datos recopilados puedan ser utilizados con fines comerciales, de seguimiento e incluso de persecución política.

¬ęSolo tendr√°s privacidad si vives en una cueva¬Ľ, dice el profesor Vivaldo Jos√© Breternitz, de la Facultad de Computaci√≥n e Inform√°tica de la Universidade Presbiteriana Mackenzie. ¬ęEs necesario tener reglas que castiguen a quienes abusan de los datos de las personas¬Ľ.

En Europa, existen estas reglas. La legislaci√≥n sobre el uso de datos del bloque europeo se encuentra entre las m√°s s√≥lidas del mundo, seg√ļn Lemos, y sirvi√≥ de inspiraci√≥n para la Ley General de Protecci√≥n de Datos en Brasil. En el caso de China, queda por ver qu√© tipo de contrapeso se opondr√° a la tesis de que el fin, el control de la pandemia, justifica los medios.

En Israel, que tiene el programa de inmunización acelerado más rápido contra Covid-19 en el mundo, el sistema de pase verde adoptado hace tres semanas está ganando contornos políticos y causando disconformidad en la sociedad. Grupos de personas que no quieren vacunarse dicen que quienes usan el certificado están fomentando un ambiente de discriminación.

Las sedes de Tel Aviv y Jerusal√©n han reanudado sus horarios, solo para quienes tengan pasaporte verde, y a√ļn con restricciones de capacidad. Los gimnasios, restaurantes y hoteles tambi√©n est√°n en funcionamiento, pero solo para los inmunizados.

Sin embargo, no todos los establecimientos pueden solicitar la presentación del certificado de vacunación. Las tiendas de artículos de primera necesidad, los centros comerciales y los supermercados no pueden demandarlo.

Ilian Marshak, fotógrafo y youtuber, dice que no tiene la intención de vacunarse porque cree que la implementación de pasaportes presiona a quienes tienen miedo a ser vacunados y alimenta el sentimiento de rivalidad entre ellos y quienes ya recibieron sus dosis.

Encuestas recientes publicadas por la prensa israel√≠ dicen que el 25% de los poco m√°s de 4 millones que a√ļn no han recibido la vacuna no tienen la intenci√≥n de hacerlo. De este grupo, el 41% teme los efectos secundarios del inmunizador y el 30% no cree en su eficacia.

¬ęAunque no hay ninguna ley que nos obligue a vacunarnos, estar√°s atrapado, porque ya no tienes los mismos derechos que tienen otros israel√≠es, el acceso a los servicios¬Ľ, argumenta Marshak, quien dice estar en contra de la vacunaci√≥n obligatoria, no en contra el inmunizador en s√≠.

‚ÄúEs importante que pueda elegir si quiero que se introduzca algo en mi cuerpo con una aguja. Y cuando el Estado empiece a dar certificados a quienes han sido vacunados para que esa persona pueda ejercer actividades sociales, yo, que no quiero sentirme excluida y menoscabada en mis derechos ‚ÄĚ.

El uso de pases verdes tambi√©n ha provocado desencuentros entre grupos de amigos, familiares y, sobre todo, en las redes sociales. ¬ęTengo una amiga de la infancia que trabaja en contra de la vacuna en Facebook. Es maestra y dice que tiene miedo de no poder ense√Īar m√°s porque no quiere vacunarse¬Ľ, dice el chef Temar Shany Gal, quien ya ha recibido sus dosis. Seg√ļn ella, la amiga considera absurdo que la poblaci√≥n deba vacunarse ¬ęcomo ganado¬Ľ.


Preguntas y respuestas

¬ŅC√≥mo funciona el pasaporte de inmunidad? En la pr√°ctica, es un certificado de inmunizaci√≥n otorgado a quienes ya han recibido dosis de la vacuna contra Covid-19. Hay discusiones sobre la concesi√≥n a quienes ya han sido infectados por el coronavirus y se han recuperado, pero a√ļn falta claridad cient√≠fica sobre cu√°nto tiempo puede durar esta inmunidad.

Tiene conexi√≥n con el chip de pasaporte. ¬Ņf√≠sico? Todavia no. En pa√≠ses donde ya se ha lanzado, como China e Israel, se accede al pasaporte a trav√©s de una aplicaci√≥n para smartphones.

¬ŅQu√© pasaportes de datos ¬Ņmantener? El certificado almacena principalmente informaci√≥n sobre la vacunaci√≥n contra el coronavirus, as√≠ como el historial de las pruebas de detecci√≥n. El pasaporte chino tambi√©n incluye funciones de geolocalizaci√≥n que pueden ayudar a rastrear posibles brotes de contaminaci√≥n.

El sistema es unificado? Las iniciativas existentes a√ļn no est√°n conectadas entre s√≠. La propuesta presentada por la Uni√≥n Europea, sin embargo, debe incluir un sistema √ļnico para los 27 pa√≠ses del bloque. China est√° estudiando la integraci√≥n a nivel mundial a trav√©s de asociaciones de cooperaci√≥n internacional.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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