Los ni√Īos: primero se divirtieron. Luego organizaron un espect√°culo ilusionista. Ahora est√°n aterrorizados.









Hay momentos como ese. Inesperado. Aparentemente simple. Y, sin embargo, terminan notific√°ndonos sobre cambios importantes. Marcan el antes y el despu√©s. Uno de esos momentos sucedi√≥ esta semana cuando el Primer Ministro abandon√≥ la reuni√≥n en Infarmed despu√©s de querer ¬ędejar en claro¬Ľ que si algo no logra combatir la pandemia, no ser√° culpa suya. No s√© qu√© es m√°s tr√°gico si, en un momento tan grave para el pa√≠s, la preocupaci√≥n del primer ministro es ¬ędejar en claro¬Ľ que si algo no puede combatir la pandemia, no ser√° su culpa (esto significa que si algo sale mal ¬ŅDe qui√©n son esos laureles?), si Ant√≥nio Costa cree que esto es posible.

De todos modos, el espectáculo ilusionista de Marcelo y Costa ha terminado. Y los protagonistas quedaron expuestos repentinamente: el encuentro con la realidad que se eludió en los incendios de 2017, en el asalto a la revista Tancos, en la degradación del SNS que ocurrió mucho antes de la llegada de Covid, en el tortuoso proceso que utilizaron para sacar a Joana Marques Vidal de PGR, esa reunión estaba ahora frente a ti, en esa reunión en Infarmed.

El primer ministro ahora se aferra a las palabras con la desesperaci√≥n detallada de aquellos que sienten que el enfoque global se le ha escapado. Habr√≠a estado irritado por el err√°tico Ministro de Salud, por as√≠ decirlo, que tuvo la mala suerte de pronunciar la palabra encierro durante su intervenci√≥n en la reuni√≥n de Infanter√≠a. Ant√≥nio Costa ahora entiende que el pa√≠s no estaba confinado porque hab√≠a sectores que siempre continuaron trabajando. Pero entonces, ¬Ņqu√© √©ramos? Y si lo hacemos como Marta Temido, aceptando el tir√≥n del primer ministro y comenzamos a decir que el pa√≠s ha estado jugando a las escondidas, ¬Ņcu√°l es la diferencia en este cambio de terminolog√≠a para el pa√≠s, adem√°s de la notoria figura de tontos que aceptamos? ¬ŅRealizar?

Obviamente, Marta Temido fue el blanco m√°s f√°cil y tambi√©n el blanco posible para la irritaci√≥n de Ant√≥nio Costa, que de hecho no pudo reaccionar de la misma manera a las intervenciones de t√©cnicos del Instituto Ricardo Jorge y DGS. Estas intervenciones no corroboraron la tesis de que Ant√≥nio Costa y el Presidente de la Rep√ļblica han transmitido que el aumento en el n√ļmero de personas infectadas se debe al hecho de que se est√°n haciendo m√°s pruebas y tambi√©n a los comportamientos de riesgo de los j√≥venes.

En opini√≥n de Ant√≥nio Costa, esos n√ļmeros y esas opiniones de expertos no son n√ļmeros u opiniones de expertos: son cr√≠ticos con usted y su gobierno. La tendencia de Costa de ver la cr√≠tica pol√≠tica como un ataque personal no es nueva. De ahora en adelante, la realidad misma ha sido vista por el Primer Ministro como un ataque contra s√≠ mismo.

De repente, todos esos trucos que funcionaron siempre se rompen frente a todos: declarar que los Campeones en Portugal es un ¬ępremio merecido para los profesionales de la salud¬Ľ fue visto como un delito. Costa no se dio cuenta de la ofensa. Y puedes ver por qu√©: hace unos meses, todos habr√≠an encontrado gracia y alabado su instinto pol√≠tico. Pero eso fue en el momento del espect√°culo ilusionista de Marcelo & Costa. Todo eran milagros y excepciones, todos los d√≠as √©ramos los mejores del mundo. El ministro de finanzas era un mago que hab√≠a arreglado la receta milagrosa para que no hubiera cortes ni austeridad. Fuera del espect√°culo, d√≠a a d√≠a se hac√≠a cada vez m√°s dif√≠cil: las cautivaciones degradaban el NHS y el transporte p√ļblico. Pero hab√≠a otra foto del Presidente en pantalones cortos y un paneg√≠rico para el animal pol√≠tico √ļnico que es Ant√≥nio Costa. El intervencionismo estatal asfixi√≥ a las empresas y el poder pol√≠tico avanz√≥ en su control del aparato estatal, pero el presidente fue a otra l√≠nea de supermercados y se lanz√≥ otro programa gubernamental que se dice que combate las desigualdades, como tantos otros que la mayor√≠a no tienen que aumentar el n√ļmero de dependientes del Estado y las milicias del activismo.





Hasta junio de 2020 lleg√≥ y la realidad los embosc√≥. ¬ŅC√≥mo quieres culpar a los j√≥venes de las fiestas en la playa cuando van a espect√°culos en Campo Pequeno? ¬ŅC√≥mo puede multar a alguien por hablar con un grupo en la calle por la noche y al d√≠a siguiente aceptando a esa misma persona que viaja en trenes, metros y autobuses llenos de gente? Es absolutamente inexplicable que el suministro en el transporte p√ļblico no se refuerce al final del confinamiento (o ese per√≠odo 2020 del que no se puede decir el nombre).

Estos a√Īos de ilusionismo crearon una gran brecha entre la realidad y el poder: est√° encantado con las teleconsultas, pero la realidad es que miles de personas viejas y enfermas no ven a sus m√©dicos. Habla con entusiasmo sobre un telescopio, pero olvida que el telescopio original ten√≠a un aula y estaba acompa√Īado por un maestro. Presenta el caso del transporte p√ļblico pero nunca lo usa …

Los tiempos que vienen ser√°n dif√≠ciles: ning√ļn pa√≠s tiene una soluci√≥n perfecta para esta crisis, ni hay milagros. Pero todo se vuelve a√ļn m√°s dif√≠cil cuando los que gobiernan rechazan la realidad. El espect√°culo ilusionista de Marcelo y Costa se derrumb√≥. O m√°s bien, sufre una interrupci√≥n. ¬ŅSigue en unos momentos? Quiz√°s pero con menos brillo. M√°s decadente. Sin embargo, lo que una vez fue la centroderecha sigue siendo pol√≠ticamente limitado. Y Chega baja por la Avenida da Liberdade.

PD. Finalmente, pero no por √ļltimo, cuando abandon√≥ prematuramente la reuni√≥n en Infarmed, Ant√≥nio Costa todav√≠a tuvo tiempo de decirle a un incr√©dulo Marcelo ante la falta de control del primer ministro: ¬ęSe√Īor Presidente, nos volveremos a ver en 15 d√≠as …¬Ľ Marcelo como Todos los que sobreestiman su inteligencia deben creer que pueden aprovechar esta situaci√≥n. Por ejemplo, reforzarte frente a un primer ministro con la cabeza perdida. Pero tanto Costa como Marcelo deben darse cuenta de que Portugal y sus instituciones todav√≠a est√°n m√°s all√° de ellos. Por lo tanto, ni el Primer Ministro puede tratar al Presidente de la Rep√ļblica de esta manera ni puede tolerar o trivializar lo que sucedi√≥ en la reuni√≥n de los Armados: el Primer Ministro no puede tratar al Presidente de la Rep√ļblica de esta manera.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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