Los mejores estudiantes del mundo van juntos





Los mejores estudiantes del mundo son ¬ęm√≠os¬Ľ y est√°n dentro de ¬ęnuestro¬Ľ sal√≥n de clases y muy a menudo fuera de √©l. Digo ¬ęnuestra¬Ľ habitaci√≥n, porque cualquier espacio de ense√Īanza es un lugar de experiencias compartidas de conocimiento y por esa raz√≥n no son propiedad de alguien. Mucho menos, un aula debe ser un lugar para la entronizaci√≥n de los maestros, como si fuera un mecanismo de validaci√≥n, de cualquier acto vasallo de los estudiantes hacia la soberan√≠a y el mantenimiento del orden establecido.





Los mejores estudiantes del mundo, por lo tanto, son ¬ęm√≠os¬Ľ, no porque sea su due√Īo o se√Īor, mucho menos ser√© el mejor maestro del mundo, lo m√°s probable es que no lo sea, sino porque intentar√© ser t√ļ en la vida cotidiana, tratando de cumplir tus expectativas. , motiv√°ndolos a ser cr√≠ticos con mi tarea de educar.

Al querer ser, no será por orgullo, ni como una estrategia de promoción o por vanidad, sino como un principio intrínseco a cualquier utopía, por lo que siempre debemos esforzarnos y aspirar a lograrlo, de modo que necesariamente el éxito del maestro necesariamente se traduce en éxito estudiantil y viceversa. Es decir, a través de la relación establecida entre ambos, de modo que, más que un intercambio de conocimientos, es un aprendizaje mutuo a través del intercambio de experiencias.

Un estudio reciente de la Universidad Brigham Young revela que cuanto m√°s alaba un maestro a los estudiantes, m√°s probable es que su escuela tenga √©xito. Observando que el elogio est√° relacionado con el √©xito acad√©mico, enfatizando ese fracaso, determina la (des) motivaci√≥n, relacion√°ndolo con la ¬ęfalta de voluntad para seguir las instrucciones de los maestros, que culmina en un mal comportamiento¬Ľ.

El especialista en educaci√≥n Alex Beard, en una entrevista para BBC News Mundo, celebrada en el marco del ¬ęHay Festival Cartagena¬Ľ, una reuni√≥n de escritores y pensadores, afirm√≥ que ¬ęla creatividad, la capacidad de resolver problemas y la importancia de los docentes son principales retos escolares. Y todo esto en medio de la gran inc√≥gnita de c√≥mo lidiar con las nuevas tecnolog√≠as y la inteligencia artificial ‚ÄĚ.

Inferiendo sobre las habilidades que los maestros deben ense√Īar a los estudiantes en el aula, para prepararlos para el futuro, Beard se√Īala que ¬ęla primera habilidad es aprender a pensar (…) cr√≠ticamente sobre el mundo, sobre El papel que desean desempe√Īar a partir de un profundo conocimiento de s√≠ mismos. El segundo es aprender a actuar, pero sobre todo, c√≥mo ser personas creativas. Y el tercero es aplicar esta creatividad para resolver los problemas que presenta el mundo moderno. Para cuidarse a s√≠ mismos y a las personas que los rodean ‚ÄĚ, dice.

Tambi√©n el Papa Francisco, en un seminario reciente sobre ¬ęEducaci√≥n: El Pacto Mundial¬Ľ, organizado por la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, rindi√≥ homenaje a los profesores del mundo, indicando que ¬ęsi nuestro objetivo es ofrecer a cada individuo y cada uno El nivel de conocimiento necesario para tener su propia autonom√≠a y poder cooperar con los dem√°s, es importante invertir en la formaci√≥n de educadores con los m√°s altos est√°ndares de calidad, en todos los niveles acad√©micos ¬ę. Porque, ‚Äúpara educar es necesario integrar el lenguaje de la cabeza con el lenguaje del coraz√≥n y el lenguaje de las manos. Deje que un alumno piense lo que siente y lo que hace, sienta lo que piensa y lo que hace, y haga lo que siente y piensa. Integraci√≥n completa ‚ÄĚ, agreg√≥ el Papa.





Siendo el mejor estudiante del mundo, en cada momento diario, dentro y fuera del espacio de ense√Īanza, lo m√°s probable es que no sea cuantificable en funci√≥n de las herramientas de evaluaci√≥n actuales disponibles. El verdadero aprendizaje es inconmensurable, ya que solo se notar√° en la capacidad de resolver cada problema espec√≠fico, a lo largo de la vida, es decir, intervenir en la sociedad en la que se insertan, en beneficio del bien com√ļn y el progreso de la civilizaci√≥n. Los resultados de este aprendizaje ser√°n el legado que dejar√°n para las pr√≥ximas generaciones.

Los mejores estudiantes del mundo son probablemente aquellos que, adem√°s de sus habilidades creativas, reciben un aprendizaje de valores, que a menudo tienen que suceder, necesariamente fuera del aula. La uni√≥n, la tolerancia, el respeto por la diferencia y la ayuda mutua proporcionan la falta com√ļn de aptitud en el ejercicio, de coraje, en estos d√≠as, de compartir experiencias y errores. S√≠, porque mucho m√°s aprendemos de nuestros propios errores y de los errores de los dem√°s, que con todo lo que damos por sentado.

Gilles Lipovetsky, en su ensayo sobre la sociedad de la seducci√≥n ¬ęAgradable y conmovedor¬Ľ, enfatiza que ¬ęapostar por la educaci√≥n es, desde el principio, promover una escuela ambiciosa capaz de elevar los recursos intelectuales, las habilidades anal√≠ticas de reflexi√≥n de todos, incluyendo el hijos del pueblo ¬ę. Eso no excluye a nadie, especialmente a los m√°s desfavorecidos y desfavorecidos. Y agrega que, debemos implementar una ¬ępedagog√≠a de la ambici√≥n¬Ľ que se oponga a las corrientes de la escuela atractiva, en lugar de las seducciones del mundo en el que vivimos, sin que esto signifique que para complacer a los estudiantes, el requisito se reduce. ¬°Eval√ļe el esfuerzo requerido de ellos, m√°s que los resultados logrados! Porque, quiz√°s m√°s importante que cualquier punto de llegada, es el camino tomado, y las elecciones que se han hecho, porque realmente demuestran las lecciones aprendidas.

Lipovetsky agrega que ¬ęla educaci√≥n debe afirmarse como una fuerza de oposici√≥n al r√©gimen invasivo de seducci√≥n f√°cil¬Ľ. Que sea en un sentido universal, incluidas las humanidades y la transmisi√≥n de valores, que, si bien no son absolutos, pueden ser universales.

La escuela de la ¬ędemanda intelectual¬Ľ, por lo tanto, no es antag√≥nica a la escuela del ¬ęamor¬Ľ. Los maestros y los alumnos quieren una escuela participante, con toda la comunidad y trabajando en ella.

Probablemente la ¬ęhegemon√≠a de la cultura del placer¬Ľ no terminar√° pronto, pero ciertamente, para apuntar a una escuela de mayor demanda intelectual, la soluci√≥n no ser√° implementar una escuela de vigilancia y control, tan caracter√≠stica de un estado policial, donde La disciplina, la autoridad, el rigor y la repetici√≥n como metodolog√≠a, son los mejores instrumentos para ‚Äúenmarcar a las masas‚ÄĚ, en contra de la promoci√≥n de un esp√≠ritu cr√≠tico, en una sociedad que queremos verdaderamente libre y democr√°tica.

El profesor Sampaio da N√≥voa, embajador de Portugal ante la UNESCO, en una conferencia reciente, record√≥ que ser maestro es ¬ętomar una posici√≥n, p√ļblicamente, sobre temas educativos importantes y participar en la construcci√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas¬Ľ. ‚ÄúSignifica aprender a intervenir como maestro‚ÄĚ y, por lo tanto, se requiere que el maestro tenga una conciencia cr√≠tica.

En un contexto en el que la violencia entre los j√≥venes prolifera en el espacio p√ļblico y medi√°tico y un retorno a los fen√≥menos de racismo y xenofobia, tanto en el deporte como en el campo pol√≠tico, puede ser importante reflejar que no solo fueron los protagonistas del regreso a la cultura de la violencia, aquellos exclusivamente responsables de los actos de barbarie f√≠sica y moral que han sido operados consecutivamente en el espacio p√ļblico. Todos somos responsables de este fracaso. Todos los educadores son responsables de este fracaso: familiares, amigos, maestros, tomadores de decisiones p√ļblicas, el propio Estado y probablemente tambi√©n los medios de comunicaci√≥n, por no haber contribuido o transmitido las respuestas apropiadas a los problemas sociales de los m√°s j√≥venes, La formaci√≥n de personas capaces de vivir en comunidad y, por esta raz√≥n, aspirar a construir una sociedad mejor, m√°s justa, tolerante, inclusiva y solidaria.

Por esta raz√≥n, todos debemos so√Īar, con una ¬ęEducaci√≥n de valores¬Ľ, que se opone a cualquier ¬ęTriunfo de la imagen¬Ľ seductor. Parafraseando a Nelson Mandela ¬ęla educaci√≥n es el arma m√°s poderosa que podemos usar para cambiar el mundo¬Ľ.

No s√© a d√≥nde vamos. La √ļnica certeza que tengo es que mis alumnos son los mejores del mundo y conf√≠o y deposito mi esperanza en ellos. Caminamos juntos, parafraseando a Saramago, lentamente, porque tenemos prisa.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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