Los juguetes Valongo que hablan de los últimos 100 años de Portugal









El ingenio de un calderero que en 1916 transformó las sobras de la placa en alianzas y gaitas originó un negocio en Alfena, Valongo, que cuenta a través del juego de la historia de Portugal en los últimos 100 años.

De Penela da Beira, en el distrito de Viseu, António Augusto llevó a Alfena, en el distrito de Oporto, mucho más que el arte de funerario, ya que fue de su ingenio para aprovechar "sobras de las planchas con que hacía las ollas", transformando "en las alianzas, medallas y también en una gaitinha para vender en las fiestas de San Lázaro", que surgió la empresa, contó a Lusa el bisnieto Joaquim Penela.

En el ingenio del bisabuelo que hasta 1918 creó las piezas para la venta exclusiva en la fiesta se juntó la voluntad del hijo José Augusto, que a los 10 años comenzó a hacer juguetes de candeleros y relojes y también rocas para bebés, observó el descendente.

"En 1923 comenzó la producción continua del juguete en chapa, que iba a buscar a las chatarra, así naciendo la Fábrica de Juguetes de Alfena", aunque "sólo en 1928 comenzaron a vender con carácter más intensivo", relató.

De esa historia familiar, Joaquim Penela guarda la más antigua tabla de precios de la empresa, de 1947, que muestra que comprar 12 rocas "llenadas con piedras que las empleadas iban a buscar al río Leça", por ejemplo, costaba 5,5 escudos.

"Después de entre 1928 y 1935 apostados en material de mayor calidad para concebir los juguetes, la llegada de la II Guerra Mundial y la falta de chapa, desviada para la fabricación de las armas, obligó al regreso a las chatarra", alimentando la producción a partir de "latas de aceite, conservas o de tinta", contó Joaquim Penela, recordando que la fábrica tenía entonces 40 empleados.





La viuda de José Augusto, padre de dos hijos, lo hizo "volver a casar rápidamente porque necesitaba a quien cuidara de la casa y de la descendencia", encontrando compañía en la "hija de un carpintero", naciendo así, en 1938, los primeros juguetes en madera en la nueva fábrica que abrió en la parroquia ", recordó.

"Así nació la primera rueda en madera, con rayos en alambre que los jóvenes de entonces, con la ayuda de un gancho, conducían calle fuera, siguiendo el ciclista, la paloma y el carro de bueyes", dijo.

"Acondicionado por la ausencia de transporte público de Alfena a Oporto," lo que obligaba a que los juguetes fueran transportados por mujeres, entonces llamadas carreteras, a pie, con tableros a la cabeza, y más tarde en carro de buey conducido por un hombre " , José Augusto cambió la empresa en 1946 "a la parroquia vecina de Ermesinde, instalándose cerca de la estación del tren", contó el descendente.

"La visión emprendedora de su abuelo" ya le valdrá ganar mucho dinero ", en una fase en que" empezaron a hacer las primeras motos, máquinas de coser, lavabos, lavatorios y jeeps en chapa.

La entonces Industria de Quinquilarías de Ermesinde juntó "a la producción en chapa y madera el tercer y definitivo producto, el plástico", contó.

"A la vista del detalle", en sus idas a Oporto para visitar a los clientes, José Augusto "fotografía taxis, coches de policía y eléctricos", así naciendo "las réplicas para niños", produciendo en la "década de 1950 la primera miniatura de Volkswagen con la" cubierta de plástico y base de chapa, idea que traía de una visita a una feria en Nuremberg, Alemania.

Más tarde, añadió, surgieron "las copias del Porsche, 'Boca de sapo', de Citroën, y del 'Pan de forma', de Volkswagen.

Con 110 empleados en la década de 1980 y "cientos de miles de piezas producidas por mes", destacó Joaquim Penela, "la adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea (1985), causó el primer revés" determinado por "la competencia que llegó , a través de Holanda, de China, para evitar los impuestos, trayendo juguetes a un tercio del costo de la producción nacional ".

A esto se añadió, a partir de 2001, el hecho de que la CEE obligara "al pago de 300 euros para certificar cada juguete", situación que el entonces responsable de la empresa recordó haber "fomentado el desempleo", en 2003 reducido a "30 empleados ".

Desde 2012 llamada BruPlast y funcionando en Alfena con cuatro empleados, "es la única en hacer juguetes en el país, produciendo para casas de artesanía y por encargo", explicó Joaquim Penela.

En 2007, el reto para un juguete de exposición en Alfena fue la génesis del futuro taller de juguetes Promoción tradicional portugués, sin embargo, que la Cámara de Valongo abrazó para recoger la historia y el diseño del juguete.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *