Los jueces, las cuestiones de género y todo lo demás





A lo largo de las cuatro d√©cadas de nuestra Democracia, de las tres ramas que organizan los poderes del Estado – legislativo, ejecutivo y judicial – el poder judicial era, hasta hace pocos a√Īos, el que ten√≠a menor presencia medi√°tica.





Pero la distancia existente hacia la mediatizaci√≥n del Gobierno y del Parlamento ha venido a desvanecerse, y no s√≥lo por la atenci√≥n dada a casos judiciales que involucran a figuras p√ļblicas. Los nombres de la magistratura judicial y de la magistratura del Ministerio P√ļblico entraron al star system medi√°tico, independientemente de la opini√≥n que podamos tener al respecto. Jueces y jueces, magistrados y magistradas se convirtieron en estrellas medios de comunicaci√≥n.

Y los temas movilizadores en torno a la magistratura no han faltado.

La √ļltima vaga comunicacional se agita en torno al juez Neto de Moura, de las sentencias que suscribi√≥ y de sus antagonismos con figuras p√ļblicas de la pol√≠tica y del humor.

No hay duda de que, en el marco de las sentencias del Tribunal de la Relación de Oporto, en los preceptos sobre las mujeres y sobre su posición en el matrimonio y sobre su situación frente a la violencia doméstica, aceptable en la sociedad contemporánea portuguesa. Y que tal situación nos debe hacer pensar, de una manera más general, sobre los patrones de formación de los magistrados y a comprobar hasta qué punto los prejuicios de género u otros, pueden estar enviando el modo en que éstos se plantean frente a decisiones que toman .

Sin embargo, si así es, al mismo tiempo, corre el riesgo, con la discusión encendida a propósito de magistrados en concreto, de empezar a tomar la parte por el todo, ya hacer generalizaciones sobre los magistrados que no son justas y cuyas consecuencias tienen largo gama. Es por eso que aquí traigo esta materia a partir de otro enfoque:

El pasado 28 de febrero, el Diario de Noticias (DN) hizo p√ļblico un informe taller maquillaje, organizado por la Direcci√≥n Regional del Sur de la Asociaci√≥n de Comercio de la Uni√≥n de Jueces portugu√©s (ASJP), para el D√≠a Internacional de la Mujer (8 de marzo). La noticia comienza por decir que "cuando el pa√≠s debate el sexismo en las decisiones judiciales y se apela a la formaci√≥n de los magistrados para la igualdad de g√©nero, los representantes sindicales de los jueces eligen para el d√≠a que celebra la lucha feminista un tutorial de Espa√Īol".





A raíz de esta noticia, el DN dice que la ASJP niega que la iniciativa transmitida por el DN se destine a conmemorar el Día de la Mujer, "a pesar de ese propósito estar referido en el correo electrónico enviado a los socios". Dice el DN que la ASJP "garantiza que el taller no se destina sólo a las mujeres y que tiene otras iniciativas preparadas para el día que celebra la lucha feminista, sin referirse a cuáles ", y que no considera que" predominen estereotipos de género en el sistema judicial. "Más dice la ASJP que" las iniciativas de esta la naturaleza que desarrollamos en las direcciones regionales tienen finalidades recreativas, culturales, deportivas, sociales y de solidaridad. Se destinan sólo a los jueces y jueces y sus familias y están dirigidas a las actividades que son sugeridas por los asociados o revisten interés. Las iniciativas con otros objetivos, que se destinan a satisfacer las preocupaciones de la sociedad, se organizan en un plano diferente, orientadas hacia el exterior.

La noticia del DN pone en evidencia un aspecto específico de la vida asociativa de titulares de los tribunales. En principio, conocer mejor los comportamientos de los titulares de órganos de soberanía fortalece la Democracia. Pero hay, eventualmente, efectos colaterales que no se debe ignorar:

Primer efecto: el tipo de enfoque medi√°tico (con alguna tendencia a la ridiculizaci√≥n y agresividad mutua) en esta materia, puede contribuir a describir a los magistrados ante la poblaci√≥n. En el caso de los medios de comunicaci√≥n, se trata de una paradoja: es deber de la comunicaci√≥n social alertar para situaciones de fragilidad de los √≥rganos de soberan√≠a (incluso en actividades all√° de su desempe√Īo institucional, como es el caso), pero, ante las din√°micas contempor√°neas de amplificaci√≥n de las noticias y su detracci√≥n o la transformaci√≥n en las redes sociales, ante el alto grado de aceptaci√≥n que lo que dice la comunicaci√≥n social tiene en la poblaci√≥n, si la confianza en los pol√≠ticos ya es baja y la confianza en los magistrados bajar, cu√°les son las instituciones p√ļblicas que servir√°n de referencia para la Democracia ? Y ya ahora, ¬Ņqui√©n va a ganar con la fragilidad creciente de los √≥rganos de soberan√≠a junto a los ciudadanos?

Segundo efecto: este tipo de enfoques medi√°ticos tienen la posibilidad de crear en los jueces un complejo de persecuci√≥n, llev√°ndolos a un "cierre de filas" corporativo, por malas razones (y ya hay se√Īales de ello).

Tal vez haya estereotipos de género en la organización de un taller de maquillaje. Pero hace el maquillaje de un factor de escisión en la sociedad portuguesa entre hombres y mujeres?, Es un acto de la disminución de las mujeres?, Es necesario jueces dicen en un comunicado que el maquillaje es para todo el mundo, no se vaya al diablo las tejen? El hecho de que el Director Regional del Sur de la Asociación Sindical de jueces portugueses organizar una taller el maquillaje en el Día Internacional de la Mujer revela una mentalidad retrógrada y discriminatoria que hace que los jueces y los patrones jueces portugueses de la discriminación de género?

Tercero efecto: la ocupaci√≥n sistem√°tica del espacio medi√°tico con temas de g√©nero en detrimento de otros, tiene la posibilidad de aumentar la distancia entre partes significativas de la poblaci√≥n, las instituciones soberanas y los medios de comunicaci√≥nCreaci√≥n de un espacio intersticial de acci√≥n para aquellos que buscan para llenar los asientos vac√≠os o satisfacer infeliz – es que, tanto como las cuestiones de g√©nero son importantes (y son), hay millones de portugu√©s y que no ven las agendas de los medios para cuidar con el mismo relieve, de otras situaciones que mucho les importan. Por ejemplo: familias que viven en el interior con dif√≠cil o inexistente acceso a m√©dicos, escuelas, bancos, correos y al umbral de pobreza; familias a vivir en el Litoral con 800 euros al mes para pagar los gastos de todo el hogar; pensionistas a vivir con reformas de 300 euros mensuales; j√≥venes licenciados sin empleo; adultos de 50 a√Īos y fuera del mercado de trabajo; cat√≥licos a luchar por un modelo de familia y de vida "tradicionales", atacado en diversos frentes; inquilinos en las ciudades de Lisboa y Oporto forzados a salir de la casa por no poder pagar el alquiler; pescadores muy condicionados por las cuotas de pesca y las condiciones del ejercicio de la profesi√≥n; peque√Īos agricultores, enfrentados al cambio clim√°tico, falta de mano de obra, costos elevados frente a la competencia internacional …

Hablar de los jueces, claro. Hablar de las cuestiones de género y, en particular, de la violencia doméstica, sin duda. Pero sería importante convocar, de una forma más sistémica, todas las demás palabras que se refieren a la sociedad en que vivimos, en particular las relativas a la situación económica, social y cultural de los más desfavorecidos. Debido a que hay muchos portugueses que buscan que se les puede dar la voz.

Los excluidos de la globalizaci√≥n y de los temas pol√≠ticamente correctos, los que no se revisan en las nuevas agendas medi√°ticas, simplemente se conformar√°n con los t√≠tulos dominantes de las primeras p√°ginas medios de comunicaci√≥n como el Observador, el Expreso, el P√ļblico, el Diario de Noticias, el ECO, el Diario de Negocios, con los comentaristas pol√≠ticos en las radios y televisiones, destinados a p√ļblicos mayoritariamente urbanos y con formaci√≥n superior, o podr√°n, un d√≠a, refugiarse, se acercan a aquellas voces que les dicen comprender, por m√°s demagogas y extremistas que sean sus mensajes y valores?

El resultado de las fracturas sociales (y medi√°ticas) es visible en un n√ļmero ampliado de pa√≠ses occidentales, con un avance acelerado de fuerzas extremistas de derecha y de izquierda, que por v√≠a electoral, consolidan proyectos antidemocr√°ticos.

Portugal no es inmune a este respecto, no estamos tan especial.

Ex secretario de Estado de la Cultura

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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