Los italianos se sienten traicionados por la UE ante el desprecio por la situación del país





Hace un a√Īo, Carlo Calenda se postul√≥ para las elecciones parlamentarias italianas bajo el lema ¬ęsomos europeos¬Ľ, un grito de guerra en defensa del lugar de su pa√≠s en la Uni√≥n Europea en un momento de creciente nacionalismo.





Hoy, incluso Calenda, de 46 a√Īos, ex ministro italiano y representante permanente ante la UE, est√° experimentando una crisis de fe en la idea por la que ha pasado toda su vida luchando.

¬ęLo que estamos experimentando es una amenaza existencial; no s√© si vamos a superarla¬Ľ, dice. ‚ÄúConsidere que mi partido es uno de los m√°s proeuropeos en Italia, pero hoy hay personas del partido que me escriben preguntando:‚Äė ¬ŅPor qu√© queremos quedarnos en la UE? Es in√ļtil ¬ę.

Italia enfrenta su crisis más grave desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 15,000 muertos por el coronavirus y su economía en el camino hacia la recesión más profunda de su historia moderna.

E incluso entre su élite proeuropea, hay una sensación creciente de que el país está siendo abandonado por sus vecinos.

¬ęSe est√° produciendo un cambio inmenso e inmenso en Italia¬Ľ, dijo Calenda, l√≠der del reci√©n formado Partido de Acci√≥n de orientaci√≥n liberal. ¬ęMiles de personas proeuropeas est√°n tomando esta posici√≥n¬Ľ.

El mes pasado, el presidente italiano Sergio Mattarela, de 78 a√Īos, el hombre en el que el establecimiento confiaba para ser el garante de su Constituci√≥n y sus alianzas internacionales, advirti√≥ que el futuro de Europa estar√≠a en juego si sus instituciones no mostraban solidaridad con su pa√≠s. .





¬ęEspero que todos comprendan completamente la gravedad de la amenaza para Europa, antes de que sea demasiado tarde¬Ľ, dijo el presidente en un discurso a la naci√≥n transmitido a millones de italianos por televisi√≥n.

Muchos en Roma hoy creen que si los países del norte de Europa no toman medidas valientes, corren el riesgo de ver a Italia darle la espalda al proyecto europeo para siempre.

Ya hay indicios de que la confianza italiana en la UE se ha da√Īado. En una encuesta realizada el mes pasado por Tecn√®, el 67% de los encuestados dijo que, para ellos, el hecho de que su pa√≠s sea parte de la Uni√≥n Europea es una desventaja. En noviembre de 2018, el 47% hab√≠a expresado la misma opini√≥n.

El ex presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo al Financial Times que la situación actual es mucho más preocupante, política y económicamente, de lo que se vio durante la crisis del euro.

Las expectativas del sur de Europa de una muestra √ļnica de solidaridad por parte del resto de la UE al comienzo de la pandemia no se han cumplido, aunque desde entonces el bloque ha aumentado su asistencia, incluida la ayuda financiera y el equipo.

¬ęEspero que todo pueda repararse, pero la p√©rdida de reputaci√≥n es tremenda¬Ľ, dice Tusk, ahora presidente de la alianza pol√≠tica de centroderecha del Partido Popular Europeo (PPE). ‚ÄúNecesitamos salvar a Italia, Espa√Īa y toda Europa y no temer medidas extraordinarias. Este es un estado de emergencia ¬ę.

Tusk dice que la asistencia de la UE a Italia y otros pa√≠ses afectados por el coronavirus es mucho m√°s sustancial que la ayuda proporcionada por China y Rusia, pero advierte que ¬ęen pol√≠tica la percepci√≥n puede ser m√°s importante que los hechos¬Ľ.

En 2018, Italia se convirti√≥ en el primer miembro fundador de la UE en elegir un gobierno hostil al bloque. Matteo Salvini, el l√≠der de la Liga, anti-inmigraci√≥n, y luego viceprimer ministro del gobierno de coalici√≥n, hizo cr√≠ticas inoportunas contra el ¬ęb√ļnker de Bruselas¬Ľ.

Al a√Īo siguiente, el gobierno cay√≥ y Salvini fue enviado a la oposici√≥n, lo que llev√≥ a los sectores proeuropeos a esperar que la amenaza nacionalista hubiera perdido fuerza. Pero muchos creen que la amargura que se sinti√≥ debido a los eventos del mes pasado podr√≠a alterar permanentemente la pol√≠tica italiana a favor de Salvini.

¬ęHab√≠a una impresi√≥n antes de que el sistema pol√≠tico relegara a las fuerzas anti-UE a los m√°rgenes¬Ľ, dice Lorenzo Pregliasco, investigador de YouTrend. ¬ęPero hoy, si ni siquiera los activistas y pol√≠ticos pro-europeos del partido est√°n tan seguros de lo que sienten, imaginen lo que piensan los votantes¬Ľ.

En el centro de la discusión hay una amarga diferencia de opinión sobre la medida en que los países de la zona del euro deberían buscar una respuesta mucho más unificada a la crisis.

Los ministros de finanzas europeos se reunir√°n el martes para tratar de acordar un paquete de medidas dise√Īadas para reunir una mayor potencia de fuego fiscal en toda Europa.

Italia es uno de los países miembros que aboga por que la zona del euro sea mucho más decisiva, vendiendo colectivamente títulos de deuda para ayudar a financiar los esfuerzos masivos de reconstrucción económica que se avecinan.

Las discusiones son solo la repetici√≥n m√°s reciente de una larga disputa sobre la acci√≥n fiscal colectiva, algo que los economistas llaman mutualizaci√≥n de la deuda, y que muchos ven como el elemento m√°s importante que carece de la moneda √ļnica.

La Unión Europea tiene un fondo de rescate llamado Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que los países pueden usar.

Pero a pesar de las declaraciones en contrario del director gerente del MEE, Klaus Regling, muchos italianos a√ļn temen que los pr√©stamos tomados con la instituci√≥n vengan con condiciones dif√≠ciles que estigmatizar√°n al pa√≠s.

Para muchos italianos, la impresión sería que su país está siendo castigado por un desastre que está fuera de su control.

Roberto Gualtieri, el ministro de finanzas italiano, dijo que es probable que el PIB de Italia caiga un 6% este a√Īo. Para otros economistas, esta estimaci√≥n puede ser conservadora. Con el pa√≠s en crisis con una relaci√≥n deuda / PIB del 136%, existe un riesgo real de que la deuda italiana alcance un nivel que cuestione la sostenibilidad del pa√≠s.

En marzo, cuando el virus ya estaba devastando el sur de Europa, nueve miembros de la eurozona liderados por Francia, Italia y Espa√Īa firmaron una carta conjunta en la que se ped√≠a la emisi√≥n de los llamados ¬ęcoronabonos¬Ľ, t√≠tulos de deuda emitidos y garantizados conjuntamente por todos. pa√≠ses de la eurozona, incluida Alemania, con sus bolsillos profundos, para ayudar a pagar el esfuerzo de recuperaci√≥n.

La profundidad de las diferencias de opinión sobre el tema se expuso en una videoconferencia intransigente entre los líderes de la UE a fines de marzo en la que el primer ministro italiano Giuseppe Conte y sus aliados presionaron fuertemente la puerta para que se abriera a los coronabonds.

Conte dijo que los instrumentos de rescate de la eurozona se desarrollaron para la √ļltima crisis y no son adecuados para el choque sim√©trico actual que afecta a todo el continente.

¬ę¬ŅQu√© diremos a nuestros ciudadanos si Europa no es capaz de una reacci√≥n unida, cohesiva y fuerte ante un choque sim√©trico e impredecible de esta magnitud hist√≥rica?¬Ľ, Dijo Conte.

Los líderes finalmente llegaron a un acuerdo y emitieron un comunicado en un lenguaje vago que, en la práctica, delegó las deliberaciones al grupo de ministros de finanzas de la zona euro que se llevará a cabo el martes.

Pero la tregua fue de corta duración. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea y ex ministro de defensa alemán, parecía haber usado un lenguaje menor en una entrevista, describiendo los coronabonds como un eslogan y apareciendo para mostrar su apoyo a las reservas de Alemania sobre la propuesta.

El lenguaje gener√≥ cr√≠ticas inmediatas de Conte y Gualtieri, obligando a la comisi√≥n a emitir una declaraci√≥n a √ļltima hora de la tarde prometiendo dejar la puerta abierta a todas las opciones que sean compatibles con el tratado de la Uni√≥n Europea.

Las posiciones cambiantes de Von der Leyen reflejaron en parte las agudas diferencias entre sus comisionados y también en la UE en su conjunto en relación con la idea de los coronabonos.

Aunque la discusión sobre qué instrumentos financieros pueden usarse para ayudar a Italia es técnica, el tono del debate se ha cargado emocionalmente tanto en el sur de Europa como en el norte, donde los Países Bajos se pusieron del lado de Alemania, oponiéndose a la idea de los coronabonds.

La semana pasada, Calenda publicó un anuncio de página completa en el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, firmado por él y varios gobernadores y alcaldes de izquierda en las regiones más afectadas por la pandemia.

En el anuncio, atacaron la posici√≥n holandesa, describi√©ndola como ¬ęun ejemplo de falta de √©tica y solidaridad¬Ľ, describieron el pa√≠s como un para√≠so fiscal y compararon la renuencia alemana a apoyar una deuda europea conjunta con la cancelaci√≥n parcial de las deudas de guerra nazis. por pa√≠ses europeos, incluida Italia, despu√©s de la Segunda Guerra Mundial.

¬ęAlemania nunca habr√≠a podido pagar esta deuda¬Ľ, dec√≠a la carta. ‚ÄúSu lugar es con la Europa de las instituciones, los valores de libertad y solidaridad. No seguir peque√Īos ego√≠smos nacionales ¬ę.

¬ęNo deber√≠an usar argumentos emocionales como ese¬Ľ, dijo Eckhardt Rehberg, diputado alem√°n por la Uni√≥n Dem√≥crata Cristiana, partido de la canciller Angela Merkel.

‚ÄúCada pa√≠s necesita preguntarse si tiene alguna responsabilidad por la situaci√≥n en la que se encuentra. Mira el sistema de salud de Italia. No puede atribuir todas sus dificultades a Europa y Alemania. Como pol√≠tico alem√°n, creo que esto es injusto ‚ÄĚ.

Las tensiones actuales entre Alemania e Italia son parte de una disputa que va más allá, refiriéndose a las crisis de deuda soberana de los países de la eurozona entre 2010 y 2012.

Incluso entonces, muchos en el sur de Europa vieron los eurobonos (títulos de deuda europeos) como una posible solución.

Pero Angela Merkel siempre estuvo en contra de la idea, diciendo en 2012 que no habr√≠a tales instrumentos ¬ęmientras est√© vivo¬Ľ.

Para la canciller y su partido, la CDU, los tratados de la UE son sacrosantos, y expresamente prohibieron la mutualización de la deuda. La regla era clara: los países no pueden financiarse entre sí.

Pero la reputaci√≥n de Merkel en la zona euro en su conjunto ha sido da√Īada. Cada vez m√°s ciudadanos del sur llegaron a considerar al canciller alem√°n como el gran disciplinario de Europa.

En Grecia aparecieron carteles que la mostraban con el bigote de Hitler. Merkel fue retratada como una bruja, como una dominatriz o una madrastra malvada y fue acusada de intentar someter a todo el continente.

La hostilidad contra Merkel en Italia fue alimentada intencionalmente por el imperio mediático del entonces primer ministro Silvio Berlusconi. Surgieron grabaciones grabadas de teléfonos grabados en los que aludía al canciller en términos muy despectivos.

En agosto de 2012, el peri√≥dico Il Giornale, perteneciente al hermano de Berlusconi, public√≥ una foto de portada de Merkel levantando su mano en un saludo vagamente fascista, acompa√Īado de un art√≠culo que dec√≠a que Italia ¬ęya no est√° en Europa, est√° en el Cuarto Reich¬Ľ. .

La crisis ha alentado a los pol√≠ticos de la derecha italiana que perciben que la opini√≥n p√ļblica va en contra de Bruselas y se est√° volviendo m√°s anti-alemana.

¬ęLa Uni√≥n Europea ha pasado de no hacer absolutamente nada a tratar de sacar provecho de las dificultades que enfrentamos¬Ľ, dice Giorgia Meloni, l√≠der del partido de extrema derecha Hermanos en Italia, que ha realizado importantes avances en las encuestas de opini√≥n, convirti√©ndose en la segunda parte. derecha m√°s popular despu√©s de la Liga por Salvini.

‚ÄúHay personas que intentan usar el virus para especular. Hay un juego que tiene como objetivo debilitar a Italia y comprar nuestros activos estrat√©gicos ‚ÄĚ, dijo a Financial Times. ¬ęA medida que contamos nuestros muertos, son responsables del riesgo de perder inter√©s en sus t√≠tulos de deuda¬Ľ.

Claudio Borghi, un diputado de la Liga que lidera una feroz campa√Īa para evitar que Italia acepte dinero del ESM, argumentando que esto equivaldr√≠a a entregar la soberan√≠a del pa√≠s, public√≥ esta semana un p√≥ster de la era fascista italiana con un sonriente soldado alem√°n extendiendo su mano. .

El texto dice ¬ęAlemania es realmente tu amigo¬Ľ. Borghi escribi√≥: ¬ęEl tiempo pasa, pero las t√°cticas utilizadas son siempre las mismas¬Ľ.

La diputada verde alemana Franziska Brantner dice que los italianos con los que habla se ven a s√≠ mismos como ¬ęun laboratorio de la corona¬Ľ: ¬ęCreen que Alemania sigue lo que est√° sucediendo en Italia y trata de aprender de su experiencia. La atm√≥sfera entre mis amigos proeuropeos en Italia es de extrema amargura ¬ę.

¬ęPreguntan:¬Ľ ¬ŅQu√© les hicimos a los alemanes para que nos trataran as√≠? ¬ę

Los proeuropeos en Italia esperan que el choque creciente causado por la crisis de Covid-19 convenza a los pa√≠ses recalcitrantes del norte de Europa de hacer un gesto de solidaridad lo suficientemente grande como para reparar el da√Īo ya hecho.

En los √ļltimos d√≠as, los opositores a la acci√≥n tributaria colectiva han estado a la defensiva, ya que la enorme escala de la recesi√≥n econ√≥mica ha sido evidente.

En los Pa√≠ses Bajos, el gobierno del primer ministro Mark Rutte propuso el mi√©rcoles pasado la creaci√≥n de un fondo solidario de ‚ā¨ 20 mil millones, con transferencias de efectivo que se enviar√°n directamente a las arcas de Roma y Madrid para financiar gastos m√©dicos de emergencia.

Su ministro de finanzas, Wokpe Hoestra, fue criticado en el sur despu√©s de pedirle a Bruselas que investigue por qu√© algunas econom√≠as carecen de protecciones fiscales para darles garant√≠as durante una crisis. El primer ministro portugu√©s, Ant√≥nio Costa, describi√≥ la declaraci√≥n como ¬ęrepulsiva¬Ľ.

La propuesta de Rutte cubrir√≠a solo una peque√Īa parte de la brecha, en vista de los vertiginosos desaf√≠os financieros p√ļblicos que enfrentan Italia y Espa√Īa, pero el simple hecho de que un pa√≠s que tradicionalmente se opuso vehementemente a cualquier transferencia fiscal entre miembros de la zona euro lo har√≠a. La sugerencia es una indicaci√≥n del cambio en la opini√≥n p√ļblica.

El ministro de Finanzas franc√©s, Bruno le Maire, present√≥ el jueves planes para crear un fondo conjunto ¬ęexcepcional y temporal¬Ľ para ayudar a los pa√≠ses a comenzar su recuperaci√≥n.

Este fondo emitiría títulos de deuda con la garantía conjunta de todos los países miembros de la UE y sería operado por la Comisión Europea.

¬ęLa solidaridad significa ser capaces de aunar nuestros recursos para enfrentar las consecuencias de la crisis¬Ľ, dijo Le Maire. ‚ÄúEvitemos los debates ideol√≥gicos sobre eurobonos o coronabonos. La cuesti√≥n pol√≠tica es solo una: ¬Ņvamos a permanecer juntos o no?

Para Donald Tusk, hay poco tiempo para que los países más ricos de la UE propongan iniciativas positivas y audaces y eviten provocar cualquier sentimiento de humillación en los países que necesitan asistencia.

¬ęLa gente est√° sufriendo ahora¬Ľ, dijo. ‚ÄúNo es un juego pol√≠tico. En un momento como este, las personas necesitan sentir que somos una comunidad real y una familia real ¬ę.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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