Los investigadores desarrollan una máscara que emite una señal fluorescente cuando detecta COVID-19









Con el desprendimiento y un mayor número de personas en la calle, el uso de una máscara es un acto fundamental para no volver al estado de cuarentena. Además, dado que el virus no ha desaparecido, se necesitarán más medios, más formas de evaluar si las personas están sanas. Una máscara que detecta si la persona está enferma con COVID-19 podría ser una solución … de inmediato.

Entonces, con el fin de identificar un portador del nuevo cornavirus, los investigadores de Harvard y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) están desarrollando una máscara facial que produce una señal fluorescente cuando una persona con el nuevo coronavirus estornuda y tose, o incluso cuando respiras.

Imagen de máscara para detectar el nuevo coronavirus

La máscara puede ser una alternativa para detectar el nuevo coronavirus

En un momento en que se necesitan la efectividad y la velocidad de las pruebas de infección, el equipo pensó en desarrollar, junto con otros proyectos antiguos, una máscara facial diferente. Esto puede ayudar a los médicos a diagnosticar pacientes rápidamente, sin tener que enviar muestras al laboratorio.

James Collins, profesor de Ingeniería Biológica en el MIT, admite que el proyecto aún es muy embrionario, pero que los resultados han sido prometedores. En las últimas semanas, su equipo ha estado probando los sensores de máscara para detectar COVID-19 en una muestra de saliva.

A medida que abrimos nuestro sistema de tránsito, podemos imaginar su uso en los aeropuertos, cuando pasamos por la seguridad, mientras esperamos subir al avión.

Los hospitales podrían usarlo para los pacientes, cuando ingresan a la sala de espera, como una prueba previa de las personas infectadas.

Collins le dijo a Business Insider.





Práctico, relevante y estéticamente atractivo.

El equipo todavía está experimentando con el diseño. Por ahora, está decidiendo si incorporar sensores dentro de una máscara o desarrollar un modelo de cubierta para incorporar a cualquier máscara normal.

La tecnología de identificación de virus, en general, ya está aprobada. En 2018, los sensores de laboratorio ya detectaron virus que causan SARS, sarampión, influenza, hepatitis C, entre otras enfermedades.

Entonces, ¿cómo detecta una máscara COVID-19 y aún se ilumina?

Los sensores producidos por el equipo de Collins consisten en material genético, ADN y ARN, que se adhiere a un virus. Este material se liofiliza en el tejido, utilizando una máquina llamada liofilizador, que aspira la humedad del material genético sin destruirlo. Como se mantiene estable a temperatura ambiente, le da a las máscaras una vida útil relativamente larga.

Los sensores necesitan dos cosas para activarse: primero, la humedad, que es emitida por nuestro cuerpo, a través de partículas respiratorias como el moco y la saliva, y segundo, la detección de la secuencia genética de un virus.

Un laboratorio en Shanghai secuenciado un genoma de coronavirus en enero. Collins dijo que sus sensores solo necesitaban identificar un pequeño segmento de esa secuencia para detectar el virus. Una vez que lo hacen, están diseñados para emitir una señal fluorescente en una o tres horas.

Aunque esta señal no es visible a simple vista, el laboratorio utiliza un dispositivo llamado fluorómetro para medir la luz fluorescente. Collins sugirió que fuera del laboratorio, los funcionarios públicos podrían usar un fluorómetro portátil para rastrear las máscaras de las personas.

Además de todos estos parámetros, el equipo también desarrolló sensores que cambian de amarillo a púrpura, cuando el virus está presente. Por lo tanto, los sensores de cambio de color son la última posibilidad y atributo. Collins, dice Collins, puede trabajar en plástico, cuarzo y tela.

Una opción más rápida y económica.

Las pruebas con COVID-19 tardan aproximadamente 24 horas en realizarse y, muchas veces, los pacientes esperan el resultado durante varios días. Por lo tanto, los sensores pueden ofrecer una forma de detección más barata, más rápida y más delicada que las pruebas tradicionales.

Los sensores de laboratorio para el zika, por ejemplo, pueden diagnosticar pacientes en dos o tres horas.

En el caso de los escáneres de aeropuerto, esta sería una opción mucho más viable, ya que el control de temperatura no detecta el virus en pacientes asintomáticos, pre-sintomáticos o aquellos que tienen síntomas distintos a la fiebre.

Por lo tanto, Collins propone una alternativa, que busca la raíz del problema, detecta el virus y no sus síntomas.

Imagen de máscara que detectará COVID-19

El equipo espera demostrar la efectividad del concepto en las próximas semanas, ya que el objetivo es comenzar la distribución al público a fines del verano. El precio estimado, en 2016, era de 20 dólares por sensor y 1 dólar para fabricar cada uno.

Aún así, todavía no hay estimaciones recientes de precios o ventas en Portugal.

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Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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