Los coyotes encuentran nuevas rutas y facilitan el pago para llevar a los brasile√Īos a los EE. UU.





Para eludir el reciente endurecimiento de las leyes de inmigraci√≥n por parte de la administraci√≥n Donald Trump y el aumento del d√≥lar, que ha hecho que sus servicios sean m√°s caros, los coyotes que llevan a los brasile√Īos indocumentados a los EE. UU. Han desencadenado nuevas rutas y t√°cticas para cruzar y facilitar el pago, aceptando con mayor frecuencia bienes inmuebles y otros bienes.





También minimizan los riesgos de viajar y les dicen a los clientes que nada ha cambiado, a pesar de las recientes deportaciones masivas y la nueva ley que permite que los inmigrantes, incluido Brasil, sean devueltos a México. Como resultado, el flujo de personas que intentan la ruta arriesgada a través de la frontera sigue siendo intenso.

Para descubrir c√≥mo se convirti√≥ la actividad de estos intermediarios en este per√≠odo de asedio a la migraci√≥n de brasile√Īos, Hoja habl√≥ con dos coyotes que trabajan en la regi√≥n de Governador Valadares (MG), una salida para emigrantes a Am√©rica del Norte.

Tambi√©n recopil√≥ informaci√≥n de residentes que vivieron en el extranjero y de otros que lo intentaron pero fueron deportados. Solo uno de los entrevistados, que regres√≥ en uno de los aviones fletados por el gobierno estadounidense para enviar a los brasile√Īos de regreso, acept√≥ que se revelara su nombre.

Seg√ļn los informes, ex polic√≠as, granjeros, empresarios y pol√≠ticos de la regi√≥n se encuentran entre los que act√ļan como coyotes. La madre de un inmigrante cit√≥ a una concejala de un pueblo cercano como la persona que lleva a los residentes all√≠.

Muchos de ellos son usureros y prestan dinero para financiar viajes. Algunos incluso falsifican documentos para que las personas traten visas legalmente.

Los taxistas en la estaci√≥n de autobuses tambi√©n indican contactos. El informe le pregunt√≥ a uno de ellos, quien r√°pidamente pas√≥ un n√ļmero de tel√©fono. ¬ęEste ha estado enviando personas durante mucho tiempo y nunca escuch√© que fuera un problema¬Ľ, dijo.





Seg√ļn √©l, ¬ęsolo aquellos que no conocen el esquema correcto son deportados¬Ľ. Es el mismo discurso de los coyotes, quienes afirman que quienes regresan son porque contradicen sus pautas de no quitarse el tobillo electr√≥nico y no perderse las audiencias de migraci√≥n en los tribunales.

Seg√ļn datos oficiales, el n√ļmero de brasile√Īos detenidos cuando intentaban cruzar la frontera de Estados Unidos aument√≥ m√°s de diez veces en un a√Īo y alcanz√≥ 18,000 casos en 2019, un r√©cord desde 2007.

Los coyotes cobran alrededor de US $ 20,000 a US $ 22,000 (R $ 96,000 a R $ 105,000), en el caso de cruce clandestino de la frontera. El bandeau (pr√°ctica de rendirse a los oficiales y pedir asilo) es m√°s barato: alrededor de US $ 10,000 (R $ 48,000). La cantidad puede variar seg√ļn el perfil de la persona: las madres con ni√Īos peque√Īos, por ejemplo, pueden obtener descuentos.

Los precios en d√≥lares no han cambiado desde hace tres a√Īos, pero la devaluaci√≥n del real encareci√≥ el viaje. Por esta raz√≥n, m√°s personas comenzaron a ofrecer sitios, casas, bueyes o tiendas como forma de pago.

Además, al menos uno de los servicios, la boda frontal con un ciudadano estadounidense, para obtener una visa para permanecer en el país, ha aumentado su precio en dólares: de US $ 20 mil a alrededor de US $ 35 mil (R $ 168 mil )

Los coyotes se adaptan tradicionalmente a las circunstancias, inventando nuevas rutas cuando una est√° cerrada. Actualmente, algunos prefieren enviar brasile√Īos a las Bahamas, donde toman un bote a Miami. El precio tambi√©n ronda los US $ 20 mil.

Cuando se le pregunt√≥ si el tramo a trav√©s de las Bahamas es m√°s seguro, uno respondi√≥ que depende de la suerte. ‚ÄúSi el tipo que lo toma ha robado una lancha r√°pida, estar√° all√≠ en 40 minutos. Pero si tiene un bote que no est√° preparado … ‚ÄĚEl otro entrevistado dijo que no le gusta esta ruta porque hay muchos naufragios. ¬ęEl otro d√≠a desaparecieron 19 personas, todas ellas de aqu√≠¬Ľ.

Para aquellos que viajan por M√©xico, la mayor√≠a de ellos, una opci√≥n considerada m√°s segura, pero costosa, es subirse al auto de la polic√≠a de la frontera, esposado, como si lo estuvieran arrestando. Una vez en territorio estadounidense, la persona se deja en el aeropuerto, libre para irse. Seg√ļn los informes, la tarifa para los agentes mexicanos y estadounidenses involucrados es de US $ 13 mil (R $ 62 mil).

Otro canal, que involucra a agentes diplomáticos, es usar pasaportes portugueses originales, con una foto intercambiada, para ingresar legalmente a los EE. UU. Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan una visa para visitar el país. Después de ingresar, la persona devuelve el documento por correo, que se envía al propietario real.

Una pr√°ctica muy com√ļn en los √ļltimos a√Īos, el bandeau ha sido obstaculizado por Trump. Los inmigrantes permanecen en refugios por m√°s tiempo que en el pasado. Adem√°s, muchos est√°n siendo devueltos a M√©xico y ya no pueden esperar a que su caso sea juzgado en territorio estadounidense, gracias a una nueva ley llamada MPP (Stay in Mexico, en portugu√©s).

Los coyotes dicen que cuando una persona se rinde dentro de una ciudad estadounidense, y no en el puente fronterizo, no puede regresar a México. Abogados consultados por Hojasin embargo, dicen que desconocen la determinación del tipo.

Otra costumbre que se ha visto obstaculizada es alquilar o prestar ni√Īos a vecinos o incluso extra√Īos para que crucen como si fueran sus hijos, benefici√°ndose de los programas de protecci√≥n familiar. Desde 2019, la polic√≠a ha estado realizando pruebas r√°pidas de ADN en algunas familias, una pr√°ctica que el gobierno quiere expandir, a pesar de la controversia por las violaciones del derecho a la privacidad.

Hay toda una red involucrada en el viaje. En un extremo, est√°n los ¬ęcorredores¬Ľ, que capturan al cliente y ganan alrededor de US $ 1,000 (R $ 4,800) por la referencia. A partir de ese momento, el coyote se hace cargo, quien organiza toda la ruta, paga sobornos a las autoridades y contrata los servicios de los coyotes mexicanos, que pasan inmigrantes a trav√©s de la frontera.

En los Estados Unidos, un brasile√Īo generalmente recibe al reci√©n llegado y cobra el monto acordado. En algunos casos, el inmigrante solo paga despu√©s de cruzar la frontera, dejando algunos activos como garant√≠a en Brasil o como garante. ¬ęMe gusta cuando es la madre, porque a la madre no le gusta ver sufrir a su hijo¬Ľ, dice uno de los coyotes, que informa casos de tortura a inmigrantes que no pagan.

Para los clientes con buenas referencias, pueden dividir el pago, de modo que la persona liquide la deuda con el salario en dólares estadounidenses. Otros cobran un anticipo y luego desaparecen cuando algo sale mal.

¬ęLa persona se pone en contacto con el agente, pero en una semana ya no usa ese tel√©fono celular¬Ľ, dice Sueli Siqueira, profesora de Univale y especialista en migraciones en la regi√≥n minera.

Seg√ļn los informes de los inmigrantes, dice que una vez en M√©xico, la persona permanece en manos del coyote local. ‚ÄúEl trato no siempre se cumple. Algunos pagan m√°s para cruzar en autom√≥vil, pero llegan all√≠ y necesitan ir por el r√≠o. Hay informes de mujeres violadas, de personas que vieron personas muriendo por mordeduras de serpientes ¬ę.

Un residente de Ipanema (MG), Danilo Dias, de 25 a√Īos, se encontr√≥ en esta situaci√≥n. Despu√©s de que arrestaron a su hermano por saltar el muro fronterizo, acord√≥ que pasar√≠a de otra manera.

‚ÄúDijeron que caminar√≠a durante unas tres horas, sin desgaste. Cuando llegaron all√≠ dijeron que era una pared de 2 m, que me caer√≠a en un campo de golf. Pero era una pared de 7 a 8 m, luego otras cinco paredes. Me ca√≠ en la ciudad ¬ę, dice √©l, quien fue arrestado y deportado.

‚ÄúOfrec√≠ un valor extra para cruzar de una manera m√°s segura. Ped√≠ rendirme. Pero ellos no. Despu√©s de caer en manos de estas personas, te conviertes en un reh√©n ¬ę.

√Čl dice que hab√≠a visto noticias sobre las recientes deportaciones masivas. ‚ÄúUsted cree que la persona fue arrestada por dudar, piense: soy m√°s inteligente, puedo correr. Usted desempleado, con ese sue√Īo, se enga√Īa a s√≠ mismo que tendr√° √©xito. Pero no podemos imaginar el infierno que hay dentro. Simplemente pasando por esto para averiguarlo.

La abogada Hannah Krispin, que vive en Massachusetts y sirve a la comunidad brasile√Īa all√≠, tambi√©n recuerda que incluso aquellos que ingresan al pa√≠s enfrentan dificultades para vivir sin documentos. ¬ęCada vez llegan m√°s personas simples, que comprometen todo lo que tienen y llegan pensando que entrar√°n y que todo se resolver√°¬Ľ, dice.

‚ÄúMe duele porque siento que soy la persona que est√° arruinando su ilusi√≥n cuando digo que el proceso no ha terminado, que no tienen derecho a varios documentos, que se enfrentar√°n a la Corte. Estas personas que traen [os imigrantes] vende un disfraz ¬ę.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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