Los chicos también pueden tener el "período"



Es verdad: los chicos también pueden tener el "período" (perdóname la entrada, pero es exactamente este el título de las noticias del The Telegraph). Esto es lo que comenzará a enseñar a algunos niños ingleses de Brighton & Hove, según el diario británico. El objetivo es, claro está, asegurar que también la menstruación es inclusiva y que nadie se siente discriminado en función de su género. Por eso, entre otras cosas, todos los cuartos de baño de niños pasarán a tener cajones destinados a productos de menstruación.

¿Está el lector sorprendido? No esté. Esto es sólo otro ejemplo de las muchas maravillas que los camaradas de la ideología de género han producido. Las banderas de la "inclusión", de la "no discriminación", de la "igualdad" y de la "tolerancia" han servido de pretexto para todo. Imagínese el lector que recientemente, en ese mismo país, un violador (Karen White) de declaró trans y exigió, en la sede de juicio, ser enviado a una cárcel de mujeres – solicitud a la que el juez accedió, ciertamente para no herir a aquellos nobles valores. ¿Puedes imaginar el resultado? Sorprendentemente, y contra todo lo que se podía esperar, Karen White acabó por … violar a otras mujeres.

En esta deriva de total desfase de la realidad, y siguiendo exactamente la misma lógica de los defensores de la ideología de género, comienzan ahora a surgir casos de personas que exigen el reconocimiento de que tienen menos años de edad (véase el caso de Emile Ratelband), de los que son de otro color o raza (los llamados transraciales, como Rachel Dolezal), de otra especie (Tony McGinn, por ejemplo, nació mujer, pero ahora es un hombre transgénero que se identifica como un perro) o hasta una mezcla de esto (o, Stefonknee Wolscht decidió abandonar a la mujer ya los siete hijos para comenzar una nueva vida, en calidad de una niña de 6 años). El principio es exactamente el mismo: si los factores psicológicos y culturales se superponen a los biológicos, si la voluntad prevalece sobre la realidad, entonces no hay por qué negar los derechos de estas personas (a menos que seamos "intolerantes", "misóginos", " fascistas "y afines).



En el caso de la ideología de género, hay que recordar que este desfase de la realidad no es inocente, ocultando un propósito político muy claro (que, desgraciadamente, la mayoría de sus abogados desconoce): destruir la sociedad patriarcal en la que vivimos. Suponiendo que "el primer antagonismo de clase que apareció en la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer en la monogamia y la primera opresión de clase coincide con la opresión del sexo femenino por el sexo masculino"(Engels, El Origen de la Familia, Propiedad Privada y Estado) es que "la familia patriarcal es la estructura y el sustento ideológico de todas las órdenes sociales basadas en el principio del autoritarismo"(Wilhelm Reich, La Revolución Sexual), los heraldos del progreso nos sugieren (i) sustituir la prisión del "sexo" por la autodeterminación de "género"; y (ii) instalar el caos en la sociedad mediante la multiplicación y la desnaturalización de los géneros[[(…) el lector que una persona que creara una cuenta en Facebook en 2014 ya podía elegir entre 71 géneros, entre ellos "género-fluido" (una persona cuyo género no es fijo) o "poligénero" (una persona que se identifica con varios géneros , normalmente cuatro o más)]. Si esto le huele la teoría de la conspiración, entonces mire al libroProblemas de Género: Feminismos y subversión de identidades, en el que la famosa filósofa Judith Butler se propone responder, cristalinamente: ",¿Cuál es la mejor forma de sacudir las categorías de género que soportan la jerarquía de género y la obligatoriedad de la heterosexualidad?".

Podríamos entonces definir la ideología de género, recurriendo a las palabras del argentino Agustín Laje, como "un conjunto de ideas anti-científicas que, con propósitos políticos, extirpa la sexualidad humana de su realidad natural y la explica solamente por la cultura". Es por todo esto que no debemos extrañar que los muchachos puedan tener el período, así como no debemos extrañar que, mañana, vengan a explicar que los hombres también pueden dar de mamar. Para hacer valer esta agenda perversa, todos pasan a tener derecho no sólo a la propia opinión, sino también a los propios hechos; la naturaleza, la biología y la realidad son sólo un detalle de circunstancia.


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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