Lisboa Una ciudad semidesierta que cuenta regresivamente para atacar









Lisboa se est√° preparando para el "mayor conflicto laboral en los √ļltimos d√≠as". La frase es de ANTRAM, los jefes de las compa√Ī√≠as de carga, peligrosas o no. Despu√©s de una huelga similar que "sec√≥" la gasolina y el diesel del pa√≠s en menos de tres d√≠as, los portugueses tuvieron semanas para tener cuidado. Certificaron, compraron jerricanes y compraron a√ļn m√°s combustible. Todo para salir para las grandes vacaciones de verano, y muchos se dirigieron al sur hacia el Algarve. Lisboa es medio gas, pero todav√≠a hay personas aqu√≠ que tienen que vivir y trabajar en agosto.

Este domingo, y pocas horas despu√©s de la huelga, el Observador rastre√≥ varias bombas de la Red de Gasolineras de Emergencia de Lisboa para verificar la "explosi√≥n de bombas" que los televisores han mostrado en los √ļltimos d√≠as. Primera conclusi√≥n: no hay carrera aqu√≠. Al menos desde el jueves no ha habido, dijeron varios de los funcionarios de la bomba. Incluso el Uber que transport√≥ al equipo de informes confirm√≥: "El jueves estuve en el Algarve y estuve en la cola durante cinco horas para llenar", dijo Jo√£o, el conductor.

‚ÄúEl viernes fue m√°s tranquilo. Ayer (s√°bado) tambi√©n. Muy poco tr√°fico. Tal vez m√°s tarde abastecer√© durante toda la semana ‚ÄĚ, agreg√≥. Solo se confirm√≥ una ronda de seis publicaciones de la Red de estaciones de servicio estrat√©gicas y una regular (sin acceso exclusivo para veh√≠culos prioritarios). Si los lisboetas han contra√≠do la fiebre del combustible, ya les ha pasado, o la han llevado a donde est√°n haciendo playa.

Y he aquí, el circuito comenzó por la Red de Emergencia de Gasolineras (REPA). Primera parada: Galp desde la avenida Engenheiro Duarte Pacheco, junto a Amoreiras, una de las estaciones más concurridas del país. Hora de llegada: 15h00. Cuando llegaron, las cuatro filas de bombas en ese puesto estaban ocupadas. Pero las líneas de automóviles, por otro lado, eran cortas: tres, cuatro automóviles como máximo, en un puesto considerado "estratégico", ya que se encuentra en el centro de Lisboa.

‚ÄúEst√° muy quieto. Esto es lo m√°s que he visto hoy ". Le dije al Observador a uno de los oficiales de la estaci√≥n, mirando una l√≠nea de solo tres autos. "Dios quiera que la huelga termine pronto", un conductor de Uber le lanz√≥ al Observador. El mismo conductor tambi√©n confes√≥ que aliment√≥ ese lugar dos veces, pagando con dos n√ļmeros de contribuyentes diferentes. Lo cual ser√≠a ilegal … si la regla ya estuviera vigente.

El estado ha impuesto varios límites que deberían entrar en vigencia a partir de las 11:59 pm de este domingo. Deberían Ya se está practicando. Este es el caso de los 15 litros para los livianos y los 100 litros para trabajos pesados: el mismo conductor que llenó dos veces el mismo lugar dijo que la manguera se detendría para los autos livianos tan pronto como alcanzara los 15 litros, varias horas a partir de ahora. inicio de huelga.

Ya dentro de la publicaci√≥n, y cuestionado por el observador, Un empleado asegur√≥ que todos los combustibles estaban disponibles. El √ļltimo suministro, dijo, fue el s√°bado. El siguiente no lo sabe. "Nadie nos dice nada, aqu√≠ en la caja somos los √ļltimos en saber", dijo.

Nueva hora, nueva parada: estación de servicio Galp al final de United States Avenue. Aquí encontramos una bomba casi desierta y varias advertencias: “Solo tenemos diesel simple. Gracias por tu comprensión.

Un empleado limpi√≥ las mismas bombas, que en varios minutos solo pasaron unos pocos autos. ‚Äú¬ŅEl pr√≥ximo suministro? No s√©, no puedo darte informaci√≥n ‚ÄĚ, le dijo al Observador. Ni siquiera podemos tomar fotos. Ni siquiera hablando por tel√©fono a este lado de la carretera. No hay discusiones aqu√≠. Es hora de cambiar las publicaciones.

Esta es la primera publicaci√≥n donde la huelga, y la participaci√≥n masiva en las estaciones de servicio del jueves, parece haber tenido consecuencias. En un BP cerca de Moscavide, Las mangueras de gas lisas 95 est√°n aseguradas con abrazaderas de pl√°stico. En una peque√Īa publicaci√≥n, al lado de los accesos al Parque das Na√ß√Ķes, la media docena de clientes all√≠ no llenaban el estacionamiento. Pare por varios minutos en el sitio. Ni un auto se detiene para llenarse. Sigue la ruta.

Unos kil√≥metros m√°s adelante, un nuevo BP. Pero aqu√≠ la situaci√≥n es diferente: la estaci√≥n es m√°s grande y en cada fila de bombas hay varios autos para llenar. A√ļn as√≠, las l√≠neas no llegan a los tres autos. El observador aprovech√≥ la parada para obtener gasolina, despu√©s de varios kil√≥metros recorridos. Cambiamos a Uber por un scooter. Con cinco o seis litros y ya lo atestiguamos. En el momento del pago, El cajero no parece preocupado. "S√≠, tenemos suficiente combustible", bosteza. Pero lo desconocido contin√ļa y comienza a formarse un patr√≥n: ning√ļn empleado tiene idea de cu√°ndo ser√° el pr√≥ximo suministro. Obtenga gasolina, pague e incluso intercambie impresiones con el empleado: todo el proceso no llev√≥ m√°s de diez minutos.

El circuito contin√ļa. Pr√≥ximo destino: Galp da Gare do Oriente. Llegamos a las 18h00. Desierto total: bombas vac√≠as y sin autos a la vista. Solo un cliente. Y est√°s lavando el auto en el lavado autom√°tico. El personal est√° en la puerta: "Todo tranquilo. Tenemos combustible, as√≠ que cuando comienza a agotarse ponemos algunos papeles sobre las bombas, pero hasta ahora todav√≠a tenemosle dijeron al observador. En la caja, un colega corrobora: ‚ÄúEl jueves tuvimos varias l√≠neas. Ahora todo ha estado tranquilo ".

Los trabajos en el camino de acceso posterior ayudan a explicar una participación menor. Y el hecho de que también están "un poco escondidos", confiesan.

Antes de terminar, vayamos a una ubicación estratégica en Lisboa: el aeropuerto. Un BP justo al lado de las terminales de llegada. En estas bombas, todos los combustibles estaban disponibles, pero el escenario era similar a los sitios anteriores. Colas, sí, pero sin exceder los tres autos.

Los conductores pudieron llenar y pagar en cuestión de minutos, a pesar de que todas las bombas estaban ocupadas. Es hora de seguir corriendo las bombas por el aeropuerto.

‚Äú¬ŅHay alguna raz√≥n para esto? Los conductores piden 900 euros, que es un salario normal. ¬ŅPor qu√© no se los das? Despu√©s de todo, tienen una bomba detr√°s de ellos ". coment√≥ un empleado de otra bomba, esta de Repsol. Est√° al lado del otro, BP. Y los √ļltimos d√≠as, ¬Ņc√≥mo te fue? El domingo fue uno de los d√≠as m√°s tranquilos, dice uno de los empleados, riendo: ‚ÄúCon la huelga, las publicaciones ya han hecho millones. Y el gobierno tambi√©n se beneficia de esto debido a los impuestos ‚ÄĚ. Se refiere a un titular del Saturday Morning Post. En cuanto a la pr√≥xima oferta, por supuesto: ‚ÄúSolo los grandes (estado y empresas) lo saben. Y tal vez ni siquiera ellos.

En esta bomba, todos los combustibles estaban disponibles y nunca hubo m√°s de cinco autos que se reabastecieran al mismo tiempo. En cuanto a los l√≠mites m√≠nimos impuestos por la ley, el mismo funcionario explic√≥: "Tenemos 3.000 litros (para ciudadanos) y 5.000 litros para polic√≠as o bomberos". Esta publicaci√≥n, dice, a√ļn estar√° lejos de alcanzar estos l√≠mites. Pero no estoy seguro.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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