Libro rebota el cliché de que Portugal es inmune a los radicalismos del resto de Europa





Bernardo Pires de Lima escribi√≥ ‚ÄúPortugal en la era de los hombres fuertes – Democracia y autoritarismo en tiempos de Covid‚ÄĚ desde una posici√≥n privilegiada: a mediados de 2020, Portugal todav√≠a se estudiaba como un caso de √©xito en la lucha contra la pandemia y la extrema derecha. se redujo a la actuaci√≥n s√≥lida pero minoritaria de Andr√© Ventura, el diputado elegido por Chega en 2019.





Pero el autor, uno de los analistas de pol√≠tica y relaciones internacionales m√°s reconocidos del pa√≠s, ya se sent√≠a inc√≥modo con el clich√© de que Portugal es una tierra de costumbres blandas, parcialmente inmune a los radicalismos del resto de Europa. Su estudio sobre Donald Trump, Vladimir Putin y todos los ¬ęhombres fuertes¬Ľ que dominaron la pol√≠tica y aplastaron las instituciones se lee como una advertencia y un llamado a Portugal para que abandone la zona de confort mientras haya tiempo.

Un globalista ac√©rrimo, Pires de Lima reconoce que la crisis financiera de 2008 oblig√≥ a Portugal a estar ¬ęmenos avergonzado¬Ľ. Remando contra corriente en una Europa cada vez m√°s sospechosa de los extranjeros, el pa√≠s se ha modernizado de abajo hacia arriba, impulsado por una nueva generaci√≥n que es ciertamente europea y poco condicionada por los fantasmas salazaristas del pasado.

El autor, de manera realista, reconoce los límites de este proceso, destacando la paradoja de un país que coloca a los suyos en la cima del mundo, comenzando por António Guterres en la secretaría general de la ONU, pero parece incapaz de posicionarse en temas universales como el calentamiento. global.

A imagen de muchos portugueses, Pires de Lima mira con asombro la figura antiilustrada de Jair Bolsonaro, una afrenta al ideal civilizador que Portugal y Brasil estaban decididos a perseguir en la era democr√°tica.

Para el lector brasile√Īo, el libro resulta de especial importancia, no solo porque es urgente repensar las relaciones bilaterales, sino tambi√©n porque Portugal asumir√°, durante seis meses, la presidencia del Consejo de la Uni√≥n Europea a partir de enero. Lisboa es una de las pocas puertas abiertas para que Brasil intente reconstruir su relaci√≥n con Bruselas.

En un mundo dominado por peces gordos y marcado por el vaciamiento de instituciones, Portugal, que defiende a Pires de Lima, debe seguir una estrategia maximalista, buscando actuar en todos los frentes simult√°neamente.





Es imposible no ver un paralelo entre su an√°lisis y la obra del fallecido Eduardo Louren√ßo, uno de los m√°s grandes pensadores portugueses del siglo XX y uno de los creadores de la ‚Äúhiperidentidad‚ÄĚ portuguesa: la combinaci√≥n de ra√≠ces hist√≥ricas fuertes e inquebrantables con m√°xima adaptabilidad a nuevos contextos.

El libro está lleno de sugerencias prácticas, como la creación de un instituto de evaluación de programas de partidos independiente para mejorar la credibilidad del proceso electoral, o la institución de un puesto de Embajador para Asuntos Climáticos.

Pero no es fácil establecer una hoja de ruta para Portugal. El verano pasado, el primer ministro António Costa encomendó a Antonio Costa e Silva, un prestigioso ejecutivo petrolero, la misión de pensar en el país en la era post-Covid.

Los detalles del plan terminaron perdidos en medio de las noticias sobre el resurgimiento de la pandemia y los retrasos en el plan para salvar las finanzas de Europa. Desde el lanzamiento de la eurozona a principios de siglo, Portugal se ha enfrentado a sucesivas crisis como un barco a la deriva sorprendido por el impacto de las olas.

Después de media década de tormentas causadas por la crisis financiera de 2008, el barco parecía haber llegado a un punto crítico cuando una combinación de especulación inmobiliaria, terremotos geopolíticos y un mayor interés de los plutócratas de habla portuguesa elevaron al país a la categoría de patrón oro del turismo mundial.

Pero el sol, como el oro o el petr√≥leo, es un recurso natural que enriquece y arruina. Hoy, los due√Īos de los restaurantes que han engordado a los turistas est√°n en huelga de hambre frente a las puertas del Parlamento, pidiendo audiencia con el primer ministro.

Una vez citada como modelo de gobernanza, e incluso como laboratorio para el centro-izquierda tropical, Portugal está experimentando un momento sin precedentes de fragmentación partidaria. El lío generalizado puede llevar a André Ventura a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de enero.

Bernardo Pires de Lima vio la urgente necesidad de buscar ‚Äúhombres fuertes‚ÄĚ porque sab√≠a que m√°s temprano que tarde, uno de ellos aterrizar√≠a en Portugal.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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