Las seis vidas de Theresa May (y la √ļltima que le queda)





La primera ministra derrotó una moción de censura interna, cuando muchos ya la declaraban muerta. Es un estándar habitual en su carrera, pero con el Brexit, los días de Theresa May están contados.





Los periódicos le llaman "Maggie May", cuando quieren compararla con Margaret Thatcher; "Maybot", cuando destacan su estilo robótico; "Theresa Maybe", cuando apuntan las frases vagas que a veces usa. En el Parlamento, los ataques se suceden a un ritmo semanal, en cada sesión de preguntas y respuestas en los Comunes. A principios de esta semana, una frase suya fue recibida con carcajadas sonoras.

En los √ļltimos a√Īos, fueron varias veces en que columnistas y reporteros escribieron su obituario pol√≠tico. El mi√©rcoles, ante un escenario en el que su acuerdo para el Brexit est√° m√°s periclitante que nunca, irrumpi√≥ por la ma√Īana el anuncio de que la supervivencia pol√≠tica de la primera ministra conservadora pod√≠a estar a√ļn m√°s en cuesti√≥n, con la votaci√≥n de una la moci√≥n de censura interna. Al final del d√≠a, se repiten las mismas ideas de siempre: el anuncio de su muerte ha sido manifiestamente exagerado. Por lo menos por hoy.

May está acostumbrada a que decreten su fin. Así fue como ministra, primera ministra y ahora, más recientemente, cada mes que pasa y un acuerdo para el Brexit teima en ser afinado. Discreta, ahorra en las palabras y prefiere la frialdad de los documentos al calor del debate, lo que ha llevado a muchos a cuestionar si tiene la energía y el carisma necesarios para llevar el Brexit a buen puerto. Pero también es una política enfocada, determinada y muy Рmuy Рresiliente.

La carrera pol√≠tica de May ha sido marcada por momentos en que la mayor√≠a le previ√≥ el final de la l√≠nea, y en todos ellos la primera ministra logr√≥ dar la vuelta por encima. El Brexit, sin embargo, es el mayor desaf√≠o pol√≠tico de su carrera. Y, a pesar de que este mi√©rcoles, May ha sobrevivido una vez m√°s, es posible o√≠r a lo lejos el toque de finados por el probable plomo de su acuerdo en los Comunes en enero. Esta puede incluso ser la √ļltima vida de Theresa May, en cuanto pol√≠tica. Despu√©s de todas las dem√°s.





En 2010, Theresa May, diputada conservadora y miembro fiel del partido, que llegó a ocupar algunos cargos como ministra sombra de carpetas menores, fue nombrada ministra del Interior del Gobierno de David Cameron, después de haber vencido la elección. La elección fue sorprendente porque sobrepasó a Chris Grayling, que tenía la cartera del Interior del Gobierno-sombra de los torios hasta entonces.

May, que hasta entonces no hab√≠a ocupado ninguna cartera gubernamental, agarr√≥ un ministerio complicado, donde pocos cumplen el mandato hasta el final. Ella misma enfrent√≥ dificultades: un a√Īo despu√©s de la llegada al poder, la BBC ya escrib√≠a "Theresa May bajo fuego a causa de la afirmaci√≥n sobre la deportaci√≥n por el gato". En cuesti√≥n estaba un mini esc√°ndalo con la ministra, cuando √©sta afirm√≥ que era necesario modificar la legislaci√≥n sobre inmigraci√≥n ilegal, dando como ejemplo la historia de un inmigrante que no pudo ser deportado por el hecho de tener un gato como animal dom√©stico en el Reino Unido . La historia vendr√≠a a ser desmentida por el propio tribunal que juzg√≥ el caso y May se qued√≥ bajo una lluvia de cr√≠ticas de la oposici√≥n y hasta de organizaciones como Amnist√≠a Internacional.

Theresa May (fila de arriba, al centro), con otros ministros del Interior europeos. La brit√°nica acab√≥ por r√©cord de mayor duraci√≥n en el cargo de los √ļltimos 60 a√Īos (JOHN MACDOUGALL / AFP / GettyImages)

Fue una de las pol√©micas de su mandato en el interior, y luego en uno de los temas m√°s amplios provoc√≥: la inmigraci√≥n. Adem√°s de los cortes que impuso a las fuerzas policiales y de los ataques terroristas que tuvo que enfrentar, su postura de mano pesada frente a la inmigraci√≥n fue a menudo criticada por la oposici√≥n. ¬ŅFue as√≠ cuando el ministerio coloc√≥ anuncios para los inmigrantes ilegales que dec√≠an "Est√° en el Reino Unido ilegalmente? "Vaya a casa o arriesgue prisi√≥n" (sobre los cuales May acabar√≠a por retroceder, diciendo que fueron s√≥lo "una experiencia" demasiado "incisiva"), o cuando coloc√≥ como franja m√≠nima de rendimiento para los inmigrantes a las 35 mil libras (unos 38 mil libras) euros).

(…), a pesar de todo, sobrevivi√≥ al mandato -y con tanto √©xito que se convirti√≥ en la ministra en ocupar el cargo durante m√°s tiempo en los √ļltimos 60 a√Īos (seis a√Īos y dos meses), desde que James Chuter Ede estuvo al frente del ministerio del Interior, durante exactamente el mismo tiempo.

"Theresa May, un par de manos seguras como primera ministra? No crean en eso. May era primera ministra hace sólo tres meses y la periodista Abi Wilkinson ya titulaba así su columna de opinión en el diario Guardian. Una semana después, el coro engrosaba: "No hay duda РTheresa May es débil", escribía Jay Elwes en Prospect Magazine.

En cuestión estaba una rendimiento decepcionante en el Parlamento. Los columnistas apuntaban la falta de energía de May ante Jeremy Corbyn y su fuga a las preguntas difíciles. Y comenzaban a cuestionar si la imagen de elección sólida con que May había surgido en la carrera al liderazgo de los torios no comenzaba a sacudirse.

Atrás se había quedado la dimisión de David Cameron, que dejó a su sucesor la patata caliente del Brexit. En el caso de que se conociera a cinco personas, Theresa May, Michael Gove (ministro de Justicia de Cameron), Stephen Crabb, Andrea Leadsom y Liam Fox, que había sido ganada por May gracias a la incompetencia de los adversarios: su estrategia fue simplemente la de quedarse callada, mientras los otros participantes se inmolan a la vez ".

Incluso cuando el choque se redujo a May vs. Leadsom, la adversaria acab√≥ por desistir, despu√©s de un tiro en el pie: en una entrevista con el Times, sugiri√≥ que estaba mejor calificada para lidiar con el Brexit por tener "algo que perder". "Yo tengo hijos, que tendr√°n hijos, que van a ser directamente afectados por esto", dijo, dejando impl√≠cito que May, por no tener hijos, no estar√≠a tan calificada para decidir algo tan importante como el futuro del pa√≠s. Leadsom acabar√≠a por pedir disculpas y, a √ļltima hora, se retir√≥ de la carrera, dejando el liderazgo del partido -y del pa√≠s- entregado a May. Pocos meses despu√©s, ya chocaban cr√≠ticas al estilo "rob√≥tico" de la primera ministra. Pero, en la pr√°ctica, eso no hizo mossa y May se fue manteniendo en el cargo.

En abril de 2017, la primera ministra "gélida" y "robótica" sorprendió todo y todos con una decisión arrojada: la de convocar elecciones anticipadas en el intento de reforzar su mandato y poder entrar con más fuerza en las negociaciones sobre el Brexit, el artículo 50, que inicia el proceso de salida de un país de la Unión Europea, se había activado a finales de marzo tras un referéndum en el que la mayoría de los británicos votó " Sí ".

La votaci√≥n, en junio, se revel√≥ un balde de agua fr√≠a: el Partido Conservador logr√≥ ser el m√°s votado, es cierto, pero la campa√Īa de May no convenci√≥ por entero a los brit√°nicos. la torios consiguieron s√≥lo 318 puestos en el Parlamento, es decir, perdieron 13 diputados y la mayor√≠a que ten√≠an en la C√°mara de los Comunes. la Financial Times no dud√≥ e invoc√≥ el t√≠tulo "Jugada de May hace rebote". Algunos diputados de su propio partido, como la anti-Brexit Anna Soubry, sugirieron hasta que May deber√≠a dimitir.

Podría haber sido el fin de la primera ministra, una vez más. Pero he aquí que un día después, May surgió con una solución de Gobierno: garantizó el apoyo de los unionistas de Irlanda del Norte (DUP) y, con sus 10 diputados, alcanzó mayoría en la Cámara. Políticamente, estaba debilitada Рsobre todo dentro de su propio partido -, pero podía sobrevivir para luchar un día más Рotra vez.

"La humillaci√≥n en Salzburgo de Theresa May confirma que una crisis pol√≠tica plena est√° en camino. Tom Peck, columnista del diario Independent, no hab√≠a duda, el 20 de septiembre, de que el fracaso del plan de Chequers, gizado por May como propuesta para resolver el impasse del Brexit, dictaba el principio del fin para la primera ministra. "Cuando la primera ministra est√° a sudar, a tropezar en las palabras ya morder los labios como si estuviera perdida al regresar de la tienda de baile en Glastonbury a las cuatro de la ma√Īana … bueno, no es injusto concluir que es eso lo que viene en camino, escrib√≠a.

No era para menos: en julio, May reuni√≥ al Consejo de Ministros en su residencia de vacaciones en Chequers para presentarles una propuesta de acuerdo con la UE, que fue inmediatamente rechazada por algunos miembros clave de su Gobierno. David Davis y Boris Johnson, dos de sus ministros que defend√≠an una l√≠nea m√°s dura para el Brexit, dimitieron de inmediato en protesta. Puede respirar profundamente, se inspir√≥ en el eslogan brit√°nico Keep Calm and Carry On ("Mant√©ngase tranquilo y siga adelante"), nombr√≥ nuevos ministros y avanz√≥ con la propuesta. S√≥lo que, llegando a Bruselas, llev√≥ un "no" redondo de los europeos, que consideraron que la propuesta no respetaba los principios del mercado com√ļn. En el Instagram, Donald Tusk public√≥ una foto a servir algunos pasteles a May con la leyenda "¬ŅQuieres una rebanada de pastel, tal vez? Lo siento, no hay cerezas.

puede se sintió humillada. "Traté a la UE siempre con respeto. El Reino Unido espera lo mismo. Pero el acuerdo, ese, estaba en riesgo. Y, en casa, se afila los cuchillos. En la convención del partido, un mes después, había rumores de que Boris Johnson podría desafiar abiertamente a la primera ministra, pero éste se quedó por las palabras, pidiendo a los diputados que rechazar a Chequers. Tal no fue necesario: May dio un paso atrás, volvió a la mesa de negociaciones y compró más tiempo Рsólo que, sin embargo, gastó una de sus vidas.

En noviembre, finalmente, luz al fondo del t√ļnel para el Brexit: May anuncia haber llegado a un acuerdo en las negociaciones con la UE, presenta su propuesta al Consejo de Ministros y recibe un OK. Al d√≠a siguiente, sin embargo, se despierta con la dimisi√≥n de su ministro para el Brexit, Dominic Raab, diciendo que no puede, "en conciencia", apoyar ese acuerdo a causa de la soluci√≥n barrera en las Irlandas.

A las 10:30 de la ma√Īana, ya la periodista de Spectator Kathy Balls escrib√≠a que "La dimisi√≥n de Dominic Raab puede ser el preanuncio del fin del plan para el Brexit de May". De hecho, Raab fue s√≥lo la primera de siete despidos en ese d√≠a, incluida la de otra ministra de peso, Esther McVey, y de otros miembros menores del Ejecutivo. Pero mientras las cartas de dimisi√≥n se presentaban, May segu√≠a adelante, aparentemente inabalada. En el Parlamento, se enfrent√≥ a Corbyn y al resto de la oposici√≥n, manteni√©ndose firme al defender esa propuesta de acuerdo.

En los corredores, sin embargo, se afinaban preparativos entre los que quer√≠an apartar a May, incluso dentro del pr√≥ximo partido. El euroesc√©ptico Jacob Rees-Mogg anunciaba a media tarde que hab√≠a entregado la primera de las 48 cartas necesarias para abrir un proceso de moci√≥n de censura interna a la primera ministra. Los que lo acompa√Īaron, sin embargo, no fueron suficientes para alcanzar el n√ļmero m√°gico de 48 – tal s√≥lo ser√≠a alcanzado este martes, despu√©s de ser anunciado por May que aplazar√≠a la votaci√≥n de su plan. A la altura, sin embargo, nadie sab√≠a cu√°nto tiempo tardar√≠a hasta los torios , que se cuestionaba el liderazgo de May, y ella respond√≠a esta noche, desafiante, compar√°ndose con el jugador de cricket Geoffrey Boycott, que "se compromet√≠a y al final consegu√≠a carreras [os pontos]".

Las 48 cartas de torios que se regocijaron en la noche del martes y se unieron a los euroescépticos los que se enojaron con la decisión de May de aplazar la votación de su plan en los Comunes, marcada inicialmente para el mismo día.

La primera ministra arranc√≥ el d√≠a del mi√©rcoles asegurando, una vez m√°s, que no disparar√≠a la toalla al suelo. "Contin√ļa de pie, lista para terminar este trabajo", declar√≥, refiri√©ndose al Brexit. A mediados de la tarde, Spectator ten√≠a en el titulo un art√≠culo con el t√≠tulo "¬ŅPor qu√© Theresa May debe partir", dejando bien claro el deseo de los Brexiteers.

Sabiendo esto, ante los diputados de su partido, May ofreció una concesión: alejarse del liderazgo a la hora de enfrentar nuevas elecciones en 2022. Pero pidió que confiar en ella para conseguir el Brexit para los británicos. Los diputados así lo hicieron y 200 de los 317 torios declararon su apoyo a la primera ministraincluso aquellos que, como Heidi Allen, ya han asegurado que no van a apoyar la propuesta de acuerdo de May en el Parlamento.

"Theresa Maybe", "Maybot", "Maggie May" o simplemente Theresa, ella enfrent√≥ todos los obst√°culos que le fueron colocados en el camino y, hasta ahora, sali√≥ siempre por encima. Pero Theresa May puede bien haber gastado su pen√ļltima vida en este combate – y la que le quedar√° ser√° la √ļltima.

Teniendo en cuenta la aritmética del Parlamento, la poca voluntad de Bruselas para negociar más y el desagrado gritado muy alto por los socios del DUP y algunos torios con este acuerdo para el Brexit, lo más probable es que los obituarios políticos de Theresa May tengan sentido en breve. Hasta el 21 de enero, May se comprometió a presentar ante los Comunes su propuesta de acuerdo para ser votada. El tiempo extra, explicó, sirve para conseguir arrancar "garantías" a los europeos de que no tienen intenciones de utilizar el tal temido barrera.

Las se√Īales, sin embargo, no le son favorables. la DUP es inflexible y los euroesc√©pticos, como Jacob Rees-Mogg, no quieren aceptar un acuerdo que consideran una "humillaci√≥n". Por otra parte, est√°n dispuestos a arriesgar una salida sin acuerdo, en su caso. Sin mayor√≠a en la C√°mara, no hay resiliencia que valga a la primera ministra: lo m√°s probable es que el acuerdo para el Brexit sea incluso plomado. Basta pensar que no fue por casualidad que la propia May decidi√≥ aplazar la votaci√≥n, que deb√≠a haber ocurrido esta semana-a ser hecha el d√≠a marcado, la derrota estaba garantizada y ser√≠a abrumadora.

Despu√©s de eso, con el tiempo cada vez m√°s apretado y sin nadie dispuesto a renegociar, Theresa May estar√° acorralada. ¬ŅQu√© sigue? Una moci√≥n de censura del Parlamento todo? Elecciones anticipadas? Un nuevo refer√©ndum? En cualquier caso, la s√©ptima vida de la primera ministra brit√°nica puede llegar a ser la m√°s corta de todas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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