Las personas gordas que importan: la obesidad, un problema social, no un individuo





Los metadiscursos, la forma en que los discursos est√°n dise√Īados para interactuar con los destinatarios, difundidos por los medios de comunicaci√≥n y las ¬ęredes sociales¬Ľ representan el peso corporal como consecuencia del estilo de vida. Ellos equipararon ¬ęgordura¬Ľ con ¬ęenfermedad¬Ľ y ¬ędelgadez¬Ľ con ¬ęsalud¬Ľ y, en consecuencia, las ¬ępersonas gordas¬Ľ ser√≠an personas perezosas que no siguen un estilo de vida ¬ęsaludable¬Ľ. La obesidad, asociada a la grasa, se entiende, por tanto, como una enfermedad que las personas deben controlar y evitar. En las sociedades neoliberales, en las que se valora mucho al ¬ęindividuo aut√≥nomo y autorregulado¬Ľ, la construcci√≥n social relacionada con los ¬ęgordos¬Ľ es especialmente condenatoria.





En 2015, seg√ļn Healthdata, hab√≠a 107,7 millones de ni√Īos y 603,7 millones de adultos obesos en el mundo. Y desde 1980, la obesidad se ha duplicado en m√°s de 70 pa√≠ses y ha aumentado constantemente en la mayor√≠a de los dem√°s pa√≠ses. La obesidad, sin embargo, sigue siendo un problema est√©tico y de comportamiento para las sociedades, seg√ļn el medio especializado Medwave.

Esta es una luz de advertencia para los pa√≠ses latinoamericanos que, a inicios de la tercera d√©cada del siglo XXI, muestran estad√≠sticas que reflejan un aumento significativo del problema. Los dos pa√≠ses que mejor representan la relaci√≥n entre la pol√≠tica neoliberal y el crecimiento de la poblaci√≥n en Am√©rica Latina son Chile y M√©xico. Por ejemplo, en el caso de M√©xico, uno de los pa√≠ses m√°s afectados, en 1993, el S√≠ndrome Metab√≥lico -factores de riesgo para enfermedades card√≠acas, diabetes y otros problemas de salud vinculados a la obesidad- afect√≥ al 30% de las personas mayores de 20 a√Īos, seg√ļn a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrici√≥n (Ensanut), mientras que en 2012 siete de cada diez adultos ten√≠an sobrepeso y eran obesos.

Dos d√©cadas despu√©s de la declaraci√≥n del estado de alerta ante la globesidad, t√©rmino acu√Īado por la Organizaci√≥n Mundial de la Salud para referirse a la creciente pandemia de sobrepeso, el aumento de la obesidad no ha dejado de aumentar y su propagaci√≥n es mucho m√°s compleja. Esto refleja el fracaso de las estrategias implementadas en pa√≠ses como Estados Unidos y Reino Unido, que siempre han abordado el problema desde un √°mbito individual asociado al comportamiento, en lugar de abordarlo de manera integral, proponiendo cambios en los subsistemas econ√≥mico, alimentario. Y pol√≠tico. El gran ejemplo de la d√©cada de 1990 del aumento de este problema de salud, asociado a cambios en las pol√≠ticas econ√≥micas y sociales, fue Irlanda.

OBESIDAD VERSUS ESTILO DE VIDA

La complejidad de los estudios sociales sobre obesidad se puede resumir en los resultados encontrados por el reconocido especialista en obesidad Arnaiz en 2014. Sus resultados muestran que las personas obesas, a pesar de tener sobrepeso y obesidad, consideran su estado de salud como ¬ęsaludable¬Ľ. A pesar de esto, las personas tambi√©n internalizan las concepciones predominantes sobre la ¬ęgrasa¬Ľ como una condici√≥n mala e insalubre, lo que, a su vez, establece concepciones contradictorias sobre su propio cuerpo y su estado de salud.

Dejando a un lado las diferencias, el actual enfoque reduccionista de la salud y la ¬ęguerra contra la obesidad¬Ľ global son problem√°ticos y potencialmente da√Īinos. Mientras que los riesgos ambientales, como sostienen los acad√©micos Costa-Font y Mas, se miden emp√≠ricamente en el sistema globalizado de producci√≥n y distribuci√≥n, los ¬ęriesgos del estilo de vida¬Ľ se basan en el uso voluntario a largo plazo – o mal uso – de los art√≠culos del hogar. Riesgo que se distribuye legalmente en el mercado.

En Estados Unidos y Reino Unido, el abordaje del problema no tuvo en cuenta que se trata de una condici√≥n sist√©mica que trasciende los √°mbitos psicol√≥gico (individual), econ√≥mico (social) y pol√≠tico (social). Esto ciment√≥ el debate y limit√≥ la implementaci√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas eficientes para combatir el aumento de la enfermedad.





¬ŅQUI√ČN ES CULPABLE?

La definici√≥n, importancia y consecuencias de la obesidad como enfermedad han cambiado dr√°sticamente en las √ļltimas d√©cadas. Una vez considerada una comorbilidad com√ļn de otras enfermedades cr√≥nicas, la obesidad ahora se define como una condici√≥n m√©dica espec√≠fica que merece atenci√≥n y recursos p√ļblicos.

La etiolog√≠a, la ciencia centrada en estudiar la causa de la enfermedad, de la obesidad se atribuye constantemente al triunvirato de la sobrealimentaci√≥n, la disminuci√≥n de la actividad f√≠sica y los factores del estilo de vida. Investigaciones recientes han colocado a unos 22 millones de ni√Īos menores de cinco a√Īos con sobrepeso debido a estilos de vida sedentarios y h√°bitos alimenticios occidentales. Los pa√≠ses desarrollados est√°n experimentando tasas sin precedentes de enfermedades com√≥rbidas cr√≥nicas y la aparici√≥n m√°s temprana de diabetes tipo 2 entre ni√Īos y adultos j√≥venes.

Aunque las tasas de obesidad han estabilizado su aumento, la prevalencia de la obesidad sigue siendo un problema de salud p√ļblica para las generaciones actuales y futuras. En t√©rminos de costo econ√≥mico y conciencia p√ļblica, la obesidad ha ganado una posici√≥n destacada en el contexto de los problemas sociales al generar inquietudes y controversias y estimular la acci√≥n p√ļblica en nombre de los ciudadanos afectados. Socialmente, la medicalizaci√≥n de la obesidad ha definido a las personas obesas como ¬ęenfermas¬Ľ por el riesgo para su salud personal, el costo para la sociedad y la marginaci√≥n social. La obesidad sigue siendo un asunto privado sin una soluci√≥n informada o construida socialmente.

La institucionalizaci√≥n de la obesidad como problema de salud p√ļblica a fines de la d√©cada de 1990 reforz√≥ la especializaci√≥n m√©dica en los esfuerzos de tratamiento y prevenci√≥n. La biomedicalizaci√≥n promovi√≥ la despersonalizaci√≥n y desestigmatizaci√≥n de la condici√≥n de obesidad como resultado √ļnicamente atribuible a los h√°bitos personales y la responsabilidad individual.

Por tanto, las propuestas para contener la propagación de la obesidad en América Latina deben tomar en cuenta que la representación social de la obesidad por parte de los especialistas ha pasado de ser un problema moral a una enfermedad que debe ser explicada y medida científicamente. Y, sobre todo, debe abordarse de manera integral.

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Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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