Las fuerzas rusas realizan ejercicios para un posible ataque nuclear contra los EE. UU.





En este momento, un submarino ruso est√° tratando de infiltrarse sin ser identificado por las fuerzas occidentales en los mares helados del Atl√°ntico Norte. El objetivo: lanzar un ataque nuclear contra la costa este de Estados Unidos.





O casi, dado que es un ejercicio militar, el primero de su tipo desde el final de la Guerra Fría en 1991. La simulación tiene como objetivo, desde un punto de vista ruso, descubrir cuánto tiempo pueden pasar sus buques sin ser detectados en el área llamada Violación de Giuk.

Este es el acrónimo de Groenlandia, Islandia y el Reino Unido, que indica los límites laterales de los corredores donde los barcos pasan a los Estados Unidos por el camino más corto posible.

A través de las aguas alrededor de Islandia, los submarinos de la Flota del Norte de Rusia equipados con misiles que transportan ojivas nucleares están luchando para acercarse a las áreas de Estados Unidos.

Cuanto más cerca de la costa, más improbable es la reacción a un posible ataque: Nueva York estaría en llamas en unos diez minutos, un tercio del tiempo que tomaría si fuera disparado por un mistod de misiles intercontinentales lanzado desde suelo ruso.

La fuerza de Rusia, con base cerca de Murmansk (√Ārtico), concentra 8 de los 11 submarinos del pa√≠s capaces de transportar misiles bal√≠sticos intercontinentales (en este caso, con ojivas nucleares volando sobre la atm√≥sfera), as√≠ como varios otros que lanzan misiles de crucero ( alcance m√°s corto, volando a velocidades subs√≥nicas que se desv√≠an del suelo).

Seg√ļn los informes de que la inteligencia militar noruega se filtr√≥ a la prensa local esta semana, al menos 10 submarinos participan en el ejercicio, ocho de ellos de propulsi√≥n nuclear y un n√ļmero indeterminado capaz de lanzar misiles bal√≠sticos.





Rusia solo confirma que ha enviado dos submarinos clase Sierra, que llevan misiles de crucero, para realizar pruebas de buceo en el Mar del Norte, cerca de Noruega.

Un Hoja Escuchó a dos analistas militares rusos que, al preguntar por sus nombres, confirman que la versión de la prensa noruega es la más cercana a la realidad.

Se espera que la simulaci√≥n, seg√ļn los militares del pa√≠s miembro de la OTAN, dure 60 d√≠as. Tales ejercicios fueron constantes en la Guerra Fr√≠a, cuando el Atl√°ntico Norte estaba congestionado por las fuerzas de los bloques opuestos liderados por los Estados Unidos y la Uni√≥n Sovi√©tica.

Como en el caso de las patrullas aéreas, que volvieron a niveles intensos después de que Rusia anexó Crimea de Ucrania en 2014, todo indica un regreso a este choque.

El analista estadounidense Stephen Flanagan escribió un estudio para el Instituto Finlandés de Asuntos Internacionales diseccionando esta escalada desde el punto de vista naval.

Recuerda el restablecimiento de la Segunda Flota de la Armada y el Comando de las Fuerzas Conjuntas de la OTAN, que patrullarían el Atlántico Norte en 2018.

Islandia, el centro de la brecha de Giuk, ahora alberga operaciones de la patrulla naval estadounidense P-8 Poseidon. La base de Reflavik ha recibido $ 80 millones en mejoras desde 2014, despu√©s de a√Īos de poco uso en operaciones antisubmarinas.

"Incluso con una flota m√°s peque√Īa que en la √©poca sovi√©tica, Rusia ha demostrado la capacidad de mantener una presencia naval en el Mediterr√°neo, de apoyar su presencia en Siria, adem√°s de patrullas en el B√°ltico, el √Ārtico y el Atl√°ntico Norte", escribi√≥.

Si esto suena como uno de esos relatos un tanto paranoicos de la antigua revista Selections, piénselo dos veces. Hace tres semanas, el propio presidente Vladimir Putin supervisó el mayor ejercicio conjunto de lanzamiento de misiles en el norte de Rusia.

Durante tres días, la Operación Grom (Trueno) movilizó cinco submarinos, cien aviones, 200 lanzadores de misiles y 12,000 soldados.

Seg√ļn una declaraci√≥n del Ministerio de Defensa, la funci√≥n principal del ejercicio era evaluar el tiempo de reacci√≥n de sus tropas en caso de guerra nuclear. Los misiles de crucero submarinos Kalibr, las armas t√°cticas Iskander de los lanzadores y los gigantes intercontinentales RS-24 Iars del oeste ruso volaron a Kamchatka (Extremo Oriente ruso).

Incluso hubo un informe de una falla en uno de los comunicados, que la prensa estatal rusa negó debidamente como un retiro antes de disparar por una precaución de seguridad.

Dichas manifestaciones tienen como objetivo mostrar un alto estado de alerta en Rusia el a√Īo en que Estados Unidos, al abandonar el Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias en Europa (conocido como INF), movi√≥ el equilibrio establecido desde el final de la Guerra Fr√≠a en el √°rea de los misiles. bal√≠stico

Al hacerlo, Donald Trump arroj√≥ el agua sucia de la cuenca, un asentamiento militar obsoleto, pero tambi√©n el beb√© que se ba√Īaba en ella: un instrumento confiable, previsto para el intercambio y los controles mutuos.

El INF de 1987 prohibió que los soviéticos y los estadounidenses desplegaran misiles balísticos de entre 500 y 5.000 km en Europa que se lanzaron desde el suelo. Naturalmente, ambos lados desarrollaron versiones de tiro de aviones y barcos.

Tanto Washington como Mosc√ļ est√°n acusados ‚Äč‚Äčde eludir las reglas con otros sistemas de armas.

En la pr√°ctica, ha sido un instrumento de control importante y existe una gran reticencia estadounidense a negociar un tratado m√°s amplio, el Nuevo Comienzo, que deber√° revisarse el pr√≥ximo a√Īo para continuar limitando la cantidad de ojivas nucleares disponibles para las superpotencias at√≥micas.

Después de la salida del INF, los estadounidenses han probado misiles previamente prohibidos, dejando en claro que estaban listos.

Del lado de Putin, las demostraciones de fuerza también encajan en su momento de triunfo geopolítico, con el establecimiento de Rusia como la principal potencia que define el futuro de la guerra civil en Siria.

Como el propio ruso ha dicho repetidamente, el entorno es uno de los más peligrosos desde la Guerra Fría, cuando las reglas del juego eran más claras y los actores predecibles.

Hoy, los rusos y los estadounidenses concentran el 92% de las 14.500 ojivas en el mundo, 3.350 de ellas listas para ser utilizadas por Putin y Trump. Es más que suficiente para hacer realidad las pesadillas descritas en las Selecciones o las alegorías de la "Revelación de San Juan" al gusto del lector.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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