Las elecciones y los imprevistos





Escribo este artículo de opinión el domingo. Por la mañana, estoy confrontada con innumerables noticias sobre el encuentro de Trump y Kim Jong-un, me presto todavía a leer las declaraciones de Ivanka en Twitter, sonrisa amistosa y cero experiencia en lo que se refiere a la política internacional y de representación de un Estado .





Todo lo que mencionó anteriormente, a sumar a la demandante "falta de té" con que el presidente estadounidense nos ha brindado, me deja pensar en lo que pensarán todos los días los que en él votaron. ¿Todos se van habituando (incluyendo nosotros) a un cierto estado de cosas (que en este caso es muy malo)? Hay quien defiende que sí, pero creo que todos tenemos nuestros límites. Para unos se necesita mucho, para otros mucho menos, para otros todavía depende de lo que estamos hablando.

Consideraciones de carácter psicológico e individual aparte (que no es de todo mi especialidad, luego déjeme "no meter la hoz en marea ajena"), pienso que las personas, colectivamente hablando, como miembros de un determinado Estado, también tendrán los ojos sus límites. Tal vez en ese momento haya revoluciones (para los más idealistas), golpes militares, o renovación (con o sin elecciones) de quien está en el poder.

Cuando tomamos la decisión de, por ejemplo, votar en un candidato para liderar el gobierno de nuestro país, hacemos una elección. Esta elección no siempre es la mejor, pero está, por norma, envuelta en una cierta racionalidad: podemos actuar con emoción porque nos gusta mucho de un cierto candidato y racionalmente votamos en él o en ella; podemos hacerlo porque pensamos que servirá mejor al país; o porque detestamos a su oponente, pero acabamos por hacer nuestras elecciones en base a nuestras preferencias y en lo que pensamos que es el mejor.

A veces hacemos "errores de cálculo", es cierto, otras veces "estamos equivocados", pero por principio pensamos en las consecuencias de nuestras acciones cuando hacemos estas elecciones. Sin embargo, a estas elecciones se suman, no raramente, imprevistos que pueden cambiar (tienden a hacerlo cuando en grado bastante intenso) nuestras perspectivas sobre un aspecto dado.

De ahí, por norma, cambiamos de opinión, y hasta podemos cambiar el curso de nuestras acciones y tal vez pensemos que no deberíamos haber elegido a ese candidato. Creo que muchos de los votantes de Trump pensarán así, al menos si se reflejan en lo que este presidente ha hecho. Claro que lo opuesto puede suceder, manteniéndose el contentamiento y el apoyo generalizados.

Si creemos que quien "depone" políticos o provoca cambios de régimen seremos todos y no sólo algunos, esta línea de raciocinio parece funcionar. Si, sin embargo, consideramos otro punto de vista, muy liberalmente presentado e interpretado por mí, del argumento hecho por Acemoglu y Robinson en 2012, en el libro "Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity, and Poverty", las conclusiones podrán ser diferentes. Se puede concordar o no con la argumentación de los autores, pero hay allí algo de muy interesante sobre el comportamiento humano.





En el libro se asume que sólo algunos, la élite, decidir, por ejemplo, si habrá una revolución o no. Para ello la élite influenciará la redistribución de medios de forma que, si suficientemente desventajosa para la población, incitará a la revolución. Claro está, percibir los límites colectivos para la acción o no acción, es un cálculo difícil. Más ardua se vuelve esta evaluación cuando surgen imprevistos que ponen velocidades de acontecimientos difíciles de parar, qué bola de nieve. Tal vez sea por eso que me viene recurrentemente a la idea cuáles serán los límites del pueblo norteamericano …

La autora escribe de acuerdo con la antigua ortografía.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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