Las drogas "ligeras" del Bloque de Izquierda





El Bloque de Izquierda va a proponer en el Parlamento la legalización del cannabis para fines recreativos. Esta iniciativa del BE sigue a la legalización del cannabis para los mismos fines, realizada recientemente por Canadá. La Asociación Médica de Canadá alertó sobre los peligros para la salud pública de esta experiencia legislativa que designó como "descontrolada", responsabilizando al gobierno del riesgo del aumento del consumo de esta droga. Durante el verano, varias empresas canadienses que pretendían comercializar cannabis, anticipándose a su legalización, ocurrida el pasado 17 de octubre, realizaron campañas e inversiones publicitarias entre los jóvenes, en conciertos y festivales de música.





Como resultado de creencias erróneas, se difundió la idea, junto a algunas personas menos informadas, de que existen drogas leves. El cannabis es visto como una "droga levesinha" que no hace daño a la salud. "Fumar un charro hace menos mal que fumar un cigarrillo", es una frase que se escucha con frecuencia. Y el razonamiento establecido es el siguiente: si no hace mal a la salud, ¿por qué se debe prohibir su acceso para fines recreativos?

Hay abundante literatura científica que revela los riesgos para la salud de la utilización del cannabis. Sólo voy a citar un artículo de revisión publicado en el New England Journal of Medicine (Volkow et al, 2014). La utilización del cannabis a corto plazo está asociada a alteraciones de la memoria (dificultando el aprendizaje y la retención de información), alteraciones de la coordinación motora (aumentando el riesgo para accidentes de tráfico), alteraciones del juicio crítico (aumentando los comportamientos sexuales de riesgo) , y un aumento de riesgo para el desarrollo de psicosis.

Pero la lista de efectos nefastos se extiende, en el caso del consumo a largo plazo. Si el consumo diario se inicia durante la adolescencia, existe un potencial de adición que alcanza entre el 25-50% de los individuos. Estos adolescentes presentan alteraciones del normal desarrollo del cerebro, con perjuicio de los resultados académicos y un mayor riesgo de abandono escolar. Se observa un evidente compromiso de la función cognitiva (el CI se alcanza) y una disminución de la satisfacción con la vida. Finalmente, se observa un mayor riesgo de aparición de psicosis, especialmente esquizofrenia, para aquellos que son susceptibles a desarrollar esta enfermedad.

Esta lista de consecuencias sería suficiente para aconsejar prudencia y preocupación en el legislador. Recuerdo que no estamos hablando del cannabis para fines medicinales-cuya utilización se controla médicamente en situaciones clínicas muy específicas-, en este caso estamos hablando de permitir el uso indiscriminado de cannabis que contiene una sustancia psicoactiva potente (tetrahidrocanabinol – THC), efecto en el cerebro, como hemos visto, puede ser extremadamente perjudicial y nocivo.

Sería pedagógico invitar a algunos de los diputados, que ahora proponen la legalización del cannabis, para pasar algún tiempo en los servicios de urgencia de psiquiatría y pediatría para verificar in loco los innumerables casos de adolescentes y jóvenes que dan entrada regulada con cuadros psicóticos gravísimos, derivados del consumo de esta sustancia. Algunos de ellos desarrollan psicosis breves, mientras que otros, más susceptibles, desarrollan esquizofrenia o perturbaciones delirantes persistentes.

No es posible predecir anticipadamente quién será afectado por estos cuadros psiquiátricos más graves, que tanto daño y sufrimiento traen para los propios y para sus familiares. Pero es posible saber que el consumo de cannabis de forma recreativa aumenta el riesgo de estas enfermedades psiquiátricas. Por lo tanto, diría que no hay "drogas levesinhas", sino más bien drogas que pueden destruir la vida de las personas más deprisa y drogas que pueden destruir la vida de las personas más lentamente.





Si la Asamblea de la República legalizara el consumo recreativo de cannabis, daría una señal equivocada a los niños y adolescentes sobre los peligros asociados al consumo de drogas. Además, frente a los datos científicos disponibles, la AR al legalizar el consumo de cannabis no está defendiendo el bien común, ni tampoco a salvaguardar la salud de los ciudadanos. Los padres y los profesores se colocan en una posición difícil. ¿De qué forma podrían enseñar a los niños y adolescentes a evitar el consumo de drogas, si el Estado da un signo contrario, legalizándolas?

Como psiquiatra, y por la experiencia clínica de haber observado muchos casos de enfermedades psiquiátricas asociadas al consumo de cannabis, estoy en contra de su legalización. Espero que haya buen sentido y responsabilidad política, en un asunto tan delicado como éste.

Médico Psiquiatra

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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