Las debilidades y los fantasmas de David Dinis





David Dinis escribió una carta (en el ECO) a sus "amigos del Observador" donde los critica por "justificar y normalizar" a Bolsón. En un artículo más reciente, va más lejos e insinúa que esos sus amigos hicieron una "fiesta con la elección de Bolsonaro." En circunstancias normales, no perdería un minuto para responder al DD. Pero sucede que, sin citarme y sin referir mi nombre, él me incluye en esos "amigos" y en esa "derecha", haciendo un enlace a un artículo mío.





Lamento que DD no tenga el coraje de atacar directamente mis argumentos, buscando mostrar donde discrepa y donde juzga que estoy equivocado. Por el contrario, DD construye y ataca una generalización, los "amigos del Observador" o la "nueva derecha." Llegó incluso al extremo de referirse a la "Opinión del Observador" como si el Observador tuviera una sola opinión. Él que fue director del Observador sabe muy bien que no es así. Hay muchas opiniones en el Observador y muy diferentes unas de otras. Esta deshonestidad de quien tan bien conoce el Observador es inaceptable. Su carta empieza de resto con otra deshonestidad intelectual, comparando a Chávez a Bolsonaro. El truco es obvio. Colocar a sus "amigos del Observador" en el mismo plano de los radicales del Bloque de Izquierda que siempre apoyaron a Chávez. Pero hay una diferencia enorme mi querido David: sabemos lo que Chávez hizo en Venezuela, pero aún no sabemos lo que va a hacer Bolonaro. Si Bolsonaro repite en Brasil lo que Chávez hizo en Venezuela, seré el primero en atacar a Bolsonaro. Soy incapaz de asegurar que no lo hará, pero tampoco sé si lo hará. Hasta entonces guardo mi evaluación. Para crear una polémica, no vale utilizar los trucos más rastros.

La carta de DD no es sobre Brasil. Bolsonaro es sólo un pretexto para atacar al Observador. DD se dio cuenta de que actualmente hay en Portugal un mercado para atacar el "derecho del observador." Es necesario, sin embargo, para eliminar el problema de haber sido el director fundador. La narración aparece en la carta y se desarrolla en un artículo más reciente. Mientras que DD fue director, el Observador se encontraba en la derecha liberal. Desde que salió, se radicalizó a la derecha. Es lamentable que un antiguo director del Observador, de la TSF y del Público (en cerca de tres años, lo que debe ser un récord nacional) llegue al punto de sentir la necesidad de atacar de un modo deshonesto una casa donde trabajó. ¿Qué se seguirá, ataques a la TSF y al público?

Ahora vamos a la sustancia de las críticas de DD. Me acusa de "justificar y normalizar" a Bolsón. Es verdad que he intentado explicar por qué Bolsonaro fue elegido Presidente brasileño lo que, precisamente a causa de su discurso radical, exige una explicación. Si el candidato del PSDB, Geraldo Alckmin, hubiera ganado las elecciones no tendría sentido ninguna necesidad de intentar explicar lo que sería un acontecimiento normal. La elección de un político como Bolsonaro para Presidente de Brasil nos obliga a buscar explicaciones. Creo que es más útil para los lectores intentar explicar las razones de una ruptura política que me une al coro que se limita a llamar "fascista" a Bolsonaro. Sinceramente, creo que no ayuda a entender lo que pasa en Brasil. Además, no siento ninguna necesidad de probar mi "anti-fascismo", ni de agradar a las izquierdas radicales. Si DD cree que intentar explicar un político respecto al cual tenemos muchas reservas en puntos fundamentales significa justificarlo, entonces los cientos de libros escritos para tratar de comprender el nazismo alemán, el fascismo italiano o el totalitarismo soviético hacen de nuestros historiadores apologistas de esos regímenes . Esta es una opinión verdaderamente bizarra.

También traté de explicar que el punto central de la campaña y las discusiones en Brasil (en Brasil y no en Portugal), fue el antipetismo y no Bolsonaro. La mayoría de los brasileños están enojados con 14 años de PT en el poder y rechazó el intento de un político condenado por actos de corrupción intentar vencer las elecciones presentando un títere a la carrera electoral, tal como había hecho con Rousseff. La actitud de Lula constituye un acto profundamente antidemocrático que obviamente escapó a la DD, tan distraído que anda con los "amigos del Observador". Pero, mi querido David, compare el modo en que el liderazgo del PS reaccionó al caso Sócrates y el modo en que el PT reaccionó al caso Lula. El PS se portó como un partido democrático, el PT reaccionó como un movimiento revolucionario obediente al líder absoluto. Lamentable que tu perspicacia no entienda estos comportamientos antidemocráticos.

Para terminar, dejo una larga cita de Ciro Gomes, a quien nadie puede acusar de ser de derecha: "El lulopetismo se ha convertido en un caudillismo corrupto que ha creado una fuerza antagónica que es la mayor fuerza política en Brasil hoy. Y el Bolsonaro estaba en el lugar correcto, en el momento oportuno. Sólo el petismo fanático va a llamar al 60% del pueblo brasileño de fascista. Yo no. No quiero participar en esta aglutinación de izquierda. Esto siempre fue sinónimo oportunista de hegemonía petista. Quiero fundar un nuevo campo, donde para ser de izquierda no tiene que tapar la nariz con ladrón, corrupción, falta de escrúpulo, oportunismo. Esto no es de izquierda. "Mi querido David, no voy al punto de poner al lado del" petismo fanático ", creo que será sólo una cuestión de falta de lectura sobre Brasil. Si el PT hubiera apoyado a Ciro Gomes, Bolsonaro probablemente no sería hoy presidente de Brasil. Pero Lula prefirió perder las elecciones para mantener la hegemonía del PT entre las izquierdas brasileñas y para reforzar la ficción que sólo él podría derrotar a Bolsón.

Sin la fuerza retórica del Ciro Gomes, eso es lo que he intentado explicar. No tengo culpa que en vez de haber intentado percibir lo que pasa en Brasil, habéis utilizado las elecciones brasileñas como un pretexto para atacar al Observador. Lo que sólo muestra que sería una cuestión de tiempo hasta que te contraer una publicación que has ayudado a fundar. Tú tienes tus razones. No permito que, por esas razones, me trates como un radical o me coloques al lado del Bolsonaro.





Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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