Las "bases" de la vivienda: de la comedia a la tragedia



¿Necesitamos una Ley de Bases de la Vivienda? Y si esa ley es necesaria, ¿cuáles deben ser esas "Bases"?

Aún no hemos visto estas preguntas planteadas y debatidas, ni hemos encontrado en ningún documento o proyecto de ley en discusión la identificación de esta necesidad y de estas "Bases".

Oímos hablar de derechos, derechos y más derechos. En un breve recuento a los proyectos de ley presentados, la palabra "Derechos" se repite hasta 250 veces.



Pero, desgraciadamente, la realidad nos muestra una brecha cada vez mayor entre la proclamación de estos derechos y su concreción.

Y una casa no se hace con leyes, con derechos o con papeles. ¡Necesita dinero!

Hace más de dos años que se inició este proceso legislativo. Y las peripecias son tantas que ya parecen una telenovela.

En el principio la justificación era simple: si la educación, la salud, el medio ambiente o la cultura "Leyes de bases", la vivienda también debería tener. Y en un debate parlamentario en abril de 2017, vimos al Primer Ministro apoyar la idea para "Cambiar el paradigma de la gestión del sector".

En los meses que siguieron, asistimos a un desfile de noticias con anuncios, debates y propuestas.

Volvió un año, en abril de 2018, el Partido Socialista entregó su proyecto de ley.

Un documento, donde a lo largo de 88 artículos, se produce una "Biblia" que patchwork de la legislación existente, donde parecía que todo estaba previsto. Parecía … Pero no estaba.

En primer lugar faltaba dinero. En octubre de 2018 se percibe que el presupuesto para el año siguiente es más un ejercicio de ficción dictado por las habituales cautivas y surgen las primeras desavenencias y despidos en el grupo de trabajo de vivienda en el Parlamento.

Y cuando en febrero de 2019, el gobierno anuncia la creación "Vivienda vitalicia", el caldo se entornó, porque tal idea no constaba de la "Biblia" que el Parlamento estaba produciendo.

Un mes después, en plena Comisión Parlamentaria, oímos a la Secretaria de Estado de la Vivienda explicar a los diputados que la ley que produjeron, obstaculizar el trabajo del gobierno y "Sería un fuerte retroceso " para sus políticas.

En menos de 10 meses, una ley espectacular, estaba transformada en un obstáculo.

Y en abril siguiente, el PS está obligado a entregar una nueva ley donde se suceden las alteraciones y los retrocesos con respecto a la propuesta que un año antes tenía grandes novedades y se destinaba a impulsar un área "A menudo olvidada" en las políticas públicas.

En pocos días, caían propuestas emblemáticas como la petición forzada de casas devueltas o la prohibición de desalojos en el invierno.

Antes, en abril de 2018 era un imperativo la requisición forzada de casas vacías. Un año después, el Ministro de Vivienda reconoce que esta solución "Puede traer más problemas que los que resuelve".

Al igual que en el caso del agravamiento del IMI para las segundas viviendas, en un día divulgan una cosa y al día siguiente, la desmienten. Esperemos por lo que sucederá a los beneficios fiscales aprobados para los arrendamientos comerciales a principios de este año, pues ya consta que pretenden revocarlos.

Igualmente espantoso es ahora anunciar el refuerzo de los derechos de los habitantes y "Nuevos modelos", cuando en realidad retoman el régimen de propiedad resuelta creado por Salazar en 1933 en uno de los seis diplomas corporativos que instituyeron el Estado Nuevo: el programa de construcción de Casas Económicas. Si los autores de esta ley conocieran la historia y la realidad habitacional del país, ya habrían percibido que la propiedad resuelta desapareció a partir de los años 90, con la apertura del crédito a la adquisición de vivienda a todas las instituciones bancarias. Es pura insciencia defender que el Estado retome la función de financiador de la adquisición de vivienda, como sucedió en los años 30 del siglo pasado. En esa época, al contrario de lo que hoy sucede, no teníamos un sector bancario y un régimen de crédito a la adquisición de casa propia, que llenase esta necesidad.

En los años 50 o en los proyectos de autoconstrucción de los años 60 y 70, son todavía sorprendentes las referencias a la autoconstrucción, como si retrocedemos a los tiempos del MONAC (Movimiento Nacional de Auto-Construcción) en los años 50 o los proyectos de autoconstrucción de los años 60 y 70. Las actuales exigencias de la reglamentación de la construcción, en especial las que se se relacionan con la certificación y el licenciamiento, evidencian que es una utopía defender la autoconstrucción para producir viviendas que respeten las reglas en vigor y que, después de concluidas, consigan obtener las licencias de utilización.

Pero el elemento más insólito se relaciona con la Estrategia Nacional de Vivienda que ahora pasa a depender de una ley del Parlamento. Hoy en día, en Portugal, hay 15 estrategias nacionales en el lugar que cubren la vivienda, entre otras cosas, la juventud, la migración, la falta de vivienda, la igualdad, la integración de las comunidades gitanas, el turismo, la seguridad vial o el mar.

Todos los diplomas que aprobaron estas estrategias son Resoluciones del Consejo de Ministros, que por lo tanto no están sujetas al examen del Parlamento oa la promulgación del Sr. Presidente de la República. Cabe preguntarse por qué la Estrategia Nacional de Vivienda pasa a constituir la excepción, en la que el Parlamento retira al Gobierno los poderes constitucionales de que dispone, al contrario de lo que sucede con las demás estrategias.

La explicación sólo puede estar en la megalomanía que se instaló en el grupo de trabajo de la vivienda existente en el Parlamento, que durante esta legislatura anduvo a hacer de cuenta que gobernaba y el gobierno, para mantener los equilibrios de la gestión, aceptó la puesta en escena.

También no se percibe por qué la Estrategia Nacional de Vivienda no puede tener un horizonte temporal superior a 6 años, cuando se sabe que los ciclos de vida de estos procesos son mucho más largos. La historia y la experiencia de las políticas públicas de vivienda de los últimos 100 años aconsejaron un horizonte de al menos 15 años.

Pero en esta ley cabe todo. Hasta cabe la creación de una dirección postal para una persona sin hogar, cuando es obvio que esa persona necesita prioritariamente un alojamiento.

Y el disparate llegó hasta el punto de que presentamos propuestas para la creación de nuevos servicios o autoridades para el sector de la vivienda. Unos pretenden un Servicio Nacional de Vivienda, otros quieren una Autoridad para las Condiciones de Arrendamiento. Ambos se olvidan que ya existe un Instituto Nacional con las competencias relativas a la política nacional de vivienda y que los municipios, desde hace mucho, detienen los poderes de licenciamiento y fiscalización de las edificaciones.

La lectura de los diversos proyectos de ley nos muestra una subasta, donde varios competidores licitan sobre todo lo que les ocurre. Ahora tratamos de derecho sucesorio, pasamos al código civil. Ahora, recorrimos los códigos tributarios, ahora entramos en el estatuto de los beneficios fiscales, saltamos a las materias del arrendamiento urbano o paseamos por el régimen del crédito a la vivienda. Ahora tratamos de hábitat y de acceso a servicios públicos, ya que tocamos en la política de suelos, en la ordenación del territorio o en la organización de los servicios y de la administración del Estado. Hasta se resucitar las viejas bolsas de vivienda creadas por Marcelo Caetano en 1973 y que nunca vengaron.

Pero cuando se llega al penúltimo artículo, que a continuación transcribo, queda evidente la confusión entre lo que debe ser una ley de bases, un documento programático y una estrategia:

"Artículo 70

Dotación presupuestaria

El Estado deberá garantizar la existencia de un parque de viviendas públicas de tamaño igual o superior a la media de los países de la Unión Europea, previendo anualmente la dotación necesaria para su aplicación progresiva.

Es decir, estamos hablando de producir más de 120.000 casas, cuyo coste supera los 9 600 millones de euros. Para que no digan que exageramos, coloquemos el valor por la mitad e imaginemos cuántos años o décadas, al paso de caracol de esta legislatura, llevaremos para alcanzar este resultado.

Al final, quien gobernará, tendrá que hacer un ejercicio de malabarismo para aplicar simultáneamente una Ley de Bases de la Vivienda, una Estrategia Nacional de Vivienda (ya que la existente, aprobada en 2015, fue metida en el cajón por este gobierno) y una Nueva Generación de Políticas de Vivienda. Todo esto, a la mezcla con las alteraciones que la dicha Ley de Bases tendrá en el resto de la legislación.

Una monumental caldera, donde todo cabe y cuyo resultado es una barba.

Para que sirven tantas "Biblias"? Una ley de Bases? Una estrategia? La Nueva Generación de Políticas de Vivienda?

Para producir más casas? Para facilitar el acceso de la vivienda portugués?

Por desgracia, la respuesta es negativa y el recorrido de esta legislatura muestra que se agravaron los indicadores de la oferta y los precios de la vivienda, degradando el acceso de las familias a una vivienda digna y que no hubo un aumento de la promoción pública de vivienda.

Por lo tanto, es importante repetir la pregunta al comienzo de este artículo: ¿cuáles deben ser las "Bases" de esta ley?

Las respuestas son simples:

  • Debe quedar claro que corresponde al Estado el papel de garante de los derechos del acceso de los ciudadanos a un alojamiento digno, terminando definitivamente con los equívocos que colocan a los propietarios y propietarios en el papel de quien tiene que sustituirse al Estado;
  • Definitivamente deben aclarar que la administración central queda alejada del papel de promotor de vivienda, correspondiendo esta función a los municipios. Y los municipios que no lo asuman serán penalizados. Un portugués no puede ser tratado como un ciudadano de segunda porque vive en Seixal o en Loures y estos municipios renunciar a resolver los problemas de vivienda de sus ciudadanos;
  • Al igual que en muchos países europeos, con las Housing Associations y los HLM, es necesario crear las condiciones para que el tercer sector participe en el proceso de aumento de la oferta de vivienda. Ahora las experiencias hasta ahora probado en Portugal fueron destruidos por los prejuicios ideológicos de la izquierda como ocurrió con D. Pedro IV en la Fundación Lisboa o las cooperativas PROMOCASA en Vila Franca da Xira o NHC en Loures que terminaron en quiebra;
  • No es posible desarrollar el mercado de arrendamiento, manteniendo los actuales estándares, reglas y lógicas de los pequeños propietarios. Nuestro país necesita un sector empresarial e institucional en el alquiler, que tenga dimensión y escala y realice una oferta cuantitativa a través de la iniciativa privada como sucede en toda Europa. Lo que pasó con la Fidelidad es la evidencia de que no conseguiremos romper el círculo vicioso del aplastamiento del arrendamiento urbano;
  • Es esencial crear un mecanismo de apoyo al alojamiento de las familias en situación de precariedad de la vivienda o en riesgo de desalojo. Lo que este Gobierno hizo al aplazar la aplicación del subsidio de renta creado en 2015 fue criminal y tenía como objetivo objetivamente usar la desgracia de muchas familias para alimentar a su familia "Campaña de desalojos" cuando tenía en las manos la solución del problema;
  • Finalmente, es necesario asumir que una Ley de Bases debe definir los mecanismos para la promoción, la financiación y el acceso a la vivienda por parte de aquellos a quienes el Estado tiene la obligación de apoyar, atendiendo a su condición física o socioeconómica.

Ahora bien, los proyectos de Ley de Bases en discusión, pasan al lado de estas cuestiones.

¿Cómo vamos a responsabilizar los diversos niveles de la administración del Estado en la promoción pública de vivienda?

¿Cómo vamos a arreglar dinero para satisfacer las carencias habitacionales existentes?

¿Cómo vamos a responder a la creciente demanda de casas para alquilar?

¿Cómo vamos a tratar con las nuevas formas y necesidades de alojamiento de las generaciones más nuevas y de los problemas resultantes del proceso de envejecimiento de nuestra sociedad?

A lo largo de más de dos años asistimos a una comedia legislativa en la que esta Ley de Bases sirvió de escenificación para encubrir la incapacidad del gobierno para enfrentar los problemas crecientes en el arrendamiento urbano, la reducción de la oferta, el aumento de los precios, el estrangulamiento presupuestario y en el estancamiento de la promoción pública de vivienda.

Entre las varias piezas de esta comedia son verdaderos absurdos como los anuncios de viviendas vitalicias, requisiciones forzadas de inmuebles, agravamientos increíbles del IMI o la prohibición de desalojos en invierno. Entre unas y otras, ya percibimos que el tiempo y sus autores se encargan de hacerlas desaparecer.

Pero hay una nueva tragedia al acecho en esta ley.

Después de haber arruinado en pocos meses lo que se había ganado con las sucesivas reformas del arrendamiento urbano realizadas en las últimas décadas, ahora se preparan para hacer lo mismo al crédito a la adquisición de vivienda. Si avanzan las medidas que anunciaron, el resultado será simple. Al igual que en el arrendamiento urbano, quien necesita un préstamo para comprar una casa, pagará más caro por ese préstamo. En nombre de la protección de quien no puede pagar la prestación del préstamo, acaban promoviendo la generalización del casquete. Las víctimas, serán aquellos que cumplen a tiempo con sus obligaciones.

Esta Ley de Bases no trata de las "Bases", sirvió para alimentar durante más de dos años una comedia legislativa, va a terminar en una subasta que puede ser trágica para el crédito a la vivienda y al final, quien esté gobernando tendrá que someterse a un permanente malabarismo para aplicar los diversos diplomas y estrategias aprobadas .

Arquitecto, presidente del Instituto de Vivienda y Rehabilitación Urbana de 2012 a 2017


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *