Las barreras fiscales de un futuro sostenible





La lucha contra el cambio climático es una de las principales preocupaciones a nivel global en la actualidad. La necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el aumento de la temperatura media del planeta es urgente y requiere la implementación de medidas coordinadas a nivel internacional.





En este sentido, el Acuerdo de París, firmado en 2015, estableció objetivos ambiciosos para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales, lo que supondría reducir la temperatura media en aproximadamente 1,3°C.

Además, la Unión Europea también se ha comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% de aquí a 2030 y a alcanzar cero emisiones netas de CO2 de aquí a 2050. Sin embargo, alcanzar estos objetivos requiere importantes inversiones, lo que ejerce presión sobre las finanzas públicas de los países de la Unión. , por ejemplo, planea gastar alrededor de 40 mil millones de euros, aproximadamente el 1,5% del PIB, en medidas para combatir el cambio climático en 2024.

Como es habitual, cualquier esfuerzo fiscal significativo pone sobre la mesa la cuestión de la sostenibilidad de la deuda pública. También por esta razón, Francia espera recaudar 26 mil millones de euros, alrededor del 1% del PIB, en ingresos (gracias a los impuestos al carbono y otros impuestos), lo que resultaría en un aumento neto del gasto del 0,5% del PIB.

Hay, entonces, dos pesos (objetivos) y una balanza (sostenibilidad de las medidas). Si, por un lado, es necesario aumentar las inversiones en políticas ambientales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar los impactos del cambio climático, por otro, es importante mantener bajo control la deuda pública (que aumentó significativamente después de la crisis global). crisis financiera de 2007-2010 y la pandemia de Covid-19) para garantizar la estabilidad y evitar futuras crisis financieras y económicas.

Una manera de conciliar estos objetivos es establecer una estrategia fiscal que tenga en cuenta tanto la necesidad de inversiones ambientales como la sostenibilidad de la deuda pública. Esto debería implicar la implementación de políticas fiscales que fomenten la transición a una economía más verde, como impuestos al carbono y la implementación de incentivos para la energía renovable. Al mismo tiempo, es importante garantizar que estas políticas sean financieramente sostenibles y no impongan una carga excesiva a las finanzas públicas.

Luego, también es fundamental realizar un análisis cuidadoso de los costos y beneficios de las políticas ambientales, para garantizar que las inversiones promuevan una sociedad más justa y equitativa. Para lograrlo, es necesario evaluar el impacto de las políticas ambientales en el crecimiento económico, el empleo y la distribución del ingreso.





Las limitaciones de la política fiscal en la lucha contra el cambio climático son significativas, pero no insuperables. Con un enfoque prudente y equilibrado, es posible conciliar los objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y control de la deuda pública, garantizando la estabilidad del equilibrio, es decir, la sostenibilidad económica y ambiental a largo plazo.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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