La violación de la diplomacia de Estados Unidos pone fin al papel de alguacil mundial





Para un presidente que se define a sí mismo como un ultranacionalista, Donald Trump siempre ha estado muy interesado, y a veces incluso fascinado, por las tramas de la política exterior.





Su actitud de desprecio por las instituciones internacionales, tratadas como burocracias decadentes, contrasta con la forma apasionada en que manejó otras agendas diplomáticas.

A pasos agigantados, redise√Ī√≥ los juegos de poder en ciertas regiones del mundo y redefini√≥ el debate de pol√≠tica exterior en los Estados Unidos.

La forma en que estableció los términos del enfrentamiento entre Estados Unidos y China será sin duda el mayor legado de su primer mandato. Poco importa si la guerra comercial es inofensiva o incluso contraproducente.

Un logro notable, Trump dej√≥ en claro al ciudadano estadounidense promedio c√≥mo los planes de Beijing afectaron su existencia. A partir de ahora, la identidad de Estados Unidos se construir√° seg√ļn China.

Oriente Medio es otro espacio transformado por sus iniciativas. Washington puso fin al ciclo iniciado por la Primavera √Ārabe con el traspaso del poder regional desde Egipto, transformado en una prisi√≥n abierta, y desde Siria, devastada por la guerra civil, a Arabia Saud√≠ y las petromonarqu√≠as del Golfo P√©rsico.

El entusiasmo de algunos con el potencial transformador de estos nuevos líderes, más conocidos por aislar a los periodistas, perseguir a las mujeres y masacrar a poblaciones enteras, como en Yemen, es asombroso. Pero hay que reconocer que las relaciones entre Israel y sus vecinos han salido de la inercia después de décadas.





En otros casos, Trump destacó por su inconsistencia o desinterés.

La diplomacia de pantalla caliente en la pen√≠nsula de Corea trajo poco m√°s que titulares de peri√≥dicos sobre cumbres tan extra√Īas como in√ļtiles. Para desilusi√≥n de los te√≥ricos del imperialismo, Trump trat√≥ a Am√©rica Latina como una tierra insignificante. Incluso el tema de Venezuela, con alto potencial electoral, termin√≥ siendo subcontratado al senador Marco Rubio y al secretario de Estado Mike Pompeo.

El declive de la influencia estadounidense en Eurasia tuvo consecuencias inesperadas. La Uni√≥n Europea termin√≥ fortaleciendo su cohesi√≥n interna, como se vio en las negociaciones del paquete econ√≥mico para combatir la pandemia. Los charlatanes del Brexit, que han visto colapsarse su sue√Īo de una alianza importante con Estados Unidos, est√°n tratando de arregl√°rselas con Canad√° y Australia.

En el Mediterráneo, los actores regionales ya están operando en el modo post-OTAN, con Turquía emergiendo como el principal antagonista político y militar para los europeos después de Rusia.

Muchos piensan que, en la eventual derrota de Donald Trump, el orden internacional se reconstituir√° en un instante con el nuevo presidente Joe Biden. Eso ser√≠a subestimar las consecuencias de los √ļltimos cuatro a√Īos.

El colapso de la diplomacia estadounidense abri√≥ un espacio inesperado para que las potencias medias consolidaran su autoridad. La pregunta no es si Estados Unidos puede retomar su papel, sino si la figura del sheriff del mundo, creada por Washington, volver√° a existir alg√ļn d√≠a. Somos un negocio operado y de propiedad familiar.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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