La vida diaria de una madre médica frente al coronavirus





Confieso que no es fácil escribir este texto, pero siento que puedo pasar un mensaje importante para este día de la madre, en el que buena parte de la población se enfrenta a las dificultades de la cuarentena. Ser madre y médico durante el coronavirus es muy complicado. En mi caso, como estoy separado y vivo solo con Pedro, mi hijo de 5 años, el desafío es aún mayor.

Desafortunadamente, no puedo aislarlo por completo. Antes de toda esta situación, contraté a un empleado para cuidar de Pedro, pero tuve que liberarla para proteger a todos.

Mientras atiendo pacientes, mi hijo se turna entre sus abuelos y su padre. Imagine la complejidad de establecer una cuarentena en esta situación. Mi hijo tiene contacto con sus abuelos, que son ancianos, y con su padre, que también es médico (ya tomó Covid-19 y dejó la cuarentena).

Estoy constantemente preocupado por entrar y salir de los hospitales. No quiero contaminarlo ni enfermarlo. Y no quiero terminar transmitiendo la infección a mis padres.

No puedo decirle a mi hijo de 5 años que no puede abrazar y besar a su madre. Le pido que se quite los zapatos antes de entrar en la casa, que use una máscara cuando se vaya y que se lave las manos constantemente. Pero el amor y el afecto en forma de abrazos y besos no pueden dejar de dar.





Entiendo el valor del aislamiento social, pero ¿cómo aislar a los hijos de una madre? Incluso si es una madre en constante riesgo en los hospitales. Tomo todas las precauciones posibles, limitando con la neurosis. E imagino que todas las madres médicas son así. Pero supongo que hay limitaciones.

Mis padres también son médicos. Están enfrentando este momento heroicamente conmigo, quedándose con Pedro en los momentos en que estoy de servicio, asistiendo u operando. Temo mucho por ellos, pero así es.

Y recientemente, recibí la noticia de que me trasladaron a trabajar en un hospital de campaña. Como también tomé otros turnos en Covid-19 y dado que el riesgo de contaminación ahora es muy alto, tendré que dejar a mi hijo al cuidado de sus abuelos y su padre, que ya está inmunizado. Estaré sin él hasta que todo esto termine, o cuando tenga la enfermedad, sane y sea inmune.

Por esa razón, estaré aislado. Lamentablemente, el día de mi madre estará lejos de serlo.

Ser madre y médico en esta pandemia para mí es: tener miedo de llevar y pasar Covid-19 a mi hijo, pero también enfrentar todo con más disposición exactamente porque existe. Es valorar abrazos y besos en un momento en que tuvimos que prohibir abrazos y besos. Pido que todos respeten el aislamiento tanto como sea posible para dejar atrás este período lo antes posible.

* Dr. Fernanda Perrone es miembro de pleno derecho de la Sociedad Brasileña de Urología y madre de Pedro, de 5 años.


Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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