La urgencia de reconectarse.





Dos etimolog铆as





La historia de la religi贸n cristiana estuvo atravesada por una duda extraordinaria sobre el significado de la palabra religi贸n en s铆. Una duda que, de hecho, se expresa como una tensi贸n esencial.

La etimolog铆a de la palabra fue pol茅mica pr谩cticamente desde el principio de su uso. Fue a Cicer贸n, como fue a San Agust铆n y Santo Tom谩s de Aquino, como sigue siendo para los fil贸logos contempor谩neos. Simplemente, en la 茅poca medieval, las etimolog铆as eran mucho m谩s que una cuesti贸n de convenciones. Era como beber en el origen de la verdad. Por ejemplo, el gran precursor medieval del enciclopedismo, San Isidoro de Sevilla, llam贸 a su trabajo organizador precisamente "Etimolog铆as". Esto en el siglo s茅ptimo.

Pero 驴cu谩l es la diferencia? Se dice que el significado etimol贸gico de la palabra "religi贸n" en lat铆n religi贸nviene de Doy vuelta, Palabra latina que expresa la idea de reconectarse. A principios del siglo IV, Lactancio habr铆a arreglado esta interpretaci贸n en sus "Instituciones Divinas", a partir de una evocaci贸n de Lucrecio. San Agust铆n, que hab铆a se帽alado en "La ciudad de Dios" una etimolog铆a sugerente – religere, seg煤n el sentido de recuperaci贸n, se manifestar谩 m谩s adelante, en las "Retracciones", seg煤n la etimolog铆a de Lactancio, consagr谩ndola con su enorme influencia. Pero esto no cancel贸 ni super贸 la tensi贸n con otra etimolog铆a, consagrada mucho antes por Cicer贸n, en De Natura Deorum, en el primer siglo: el de relegar, con el sentido de releer, como se observa diligentemente y no negligentemente. Relegere Es, en este sentido, lo contrario de. negligere.

De alguna manera la tensi贸n entre las dos etimolog铆as – relegar y Doy vuelta – Captur贸 un aspecto esencial. Por un lado, el sentido normativo, que implica la observancia y la obediencia "al Se帽or", a una voluntad divina, que se cumple, y que el repetido "Padre Nuestro" no se olvida. Por otro lado, el sentido de conexi贸n que implica compartir, igualdad, un tratamiento de Dios por ti.

El sello colocado por San Agust铆n en la segunda interpretaci贸n puede haber tenido la importancia hist贸rica de trazar la diferencia entre la religi贸n de los cristianos y la de los jud铆os, pero ambos significados permanecieron y encontraron diversos equilibrios a lo largo de una historia de dos mil a帽os: la primac铆a de la observancia estipula la conexi贸n, m谩s normativamente, o la de la conexi贸n m谩s existencial, para generar un sentido de observancia. La conciliaci贸n completa entre los dos es tan imposible o misteriosa como una trascendencia en la inmanencia, en definitiva, un art铆culo de fe.

Un tiempo de credulidad y pereza.





驴Y qu茅 relevancia tiene todo esto hoy? Es sobre la base de esa doble etimolog铆a que dos tesis para nuestro d铆a pueden sostenerse sin contradicci贸n: que vivimos un tiempo imprudentemente cr茅dulo y, sin embargo, vivimos un tiempo profundamente religioso. Y eso entre los dos no solo no hay contradicci贸n ya que hay una relaci贸n.

Vivimos en un sistema de relaciones humanas globales que atomiza progresivamente a cada individuo y que lo desconecta todo, la comunidad del individuo, la econom铆a de la sociedad, la humanidad del mundo animal, vegetal y geol贸gico. M煤ltiples desconexiones que se superponen, repitiendo el mismo patr贸n: tiempo separado de eventos, verdad separada de razones, emociones separadas de la vida real, conocimiento te贸rico separado de lo que traemos incorporado. Por lo tanto, creyendo en el sentido de conexi贸n que Lactancio y San Agust铆n atribuyeron a la idea de la religi贸n, podemos decir que, tal vez como nunca antes en la historia de la humanidad, vivimos un tiempo de pereza.

M煤ltiples desconexiones como si fueran fracturas m煤ltiples, sentidas en la mayor铆a de los d铆as que haces. Ya no nos apegamos a lo que comemos, a lo que leemos, a lo que escuchamos, a lo que hacemos, todos mantenidos en los t茅rminos estrictos de una relaci贸n de utilidad mercantil, instrumental, cada vez menos estableciendo relaciones entre realidades completas, nosotros mismos transformados en abstractos y – por la sociedad en l铆nea interna, empujada por la econom铆a digital – en usuarios, en cuentas, en avatares para desempe帽ar cualquier papel productivo.

Simult谩neamente, durante d茅cadas hemos estado hablando sobre la insistencia de un regreso de la religi贸n, una idea vaga y, como es t铆pico de las palabras de moda, con poco jugo. Es razonable decir que la muerte de Dios, que fue la marca del pasaje a una nueva era sin trascendencia (de una manera u otra, Comte y Marx lo creyeron) ya no es un tema. 驴Cu谩l fue el regreso entonces? Por ejemplo, el fundamentalismo isl谩mico ha sido muy violento en las 煤ltimas dos d茅cadas.

Pero hay que decir que las 72 v铆rgenes prometieron a los m谩rtires de la jihad y los placeres del para铆so prometidos si otros caen por la causa talib谩n, evidencian un retorno de la religi贸n tan separado del mundo como el "antes" de ese retorno. Adem谩s, se apagan radicalmente, burlando la inocencia y la ignorancia de casi los ni帽os con tales promesas.

Por otro lado, no es menos significativo observar que este fundamentalismo solo persigue una l贸gica de observancia sombr铆amente cr茅dula que se ha hecho laicidad en la sociedad moderna. Es la cultura del consumo, impulsada por el inter茅s del capital, pero basada en una estructura religiosa en la que la moral y el bien emanan de la publicidad (como se帽ala Emanuele Coccia en un interesante libro de 2016 titulado "Lo bueno en las cosas: la publicidad como discurso moral". "), En el sentido de que lo que se debe hacer, para estar y sentirse mejor, se comprime a lo que uno tiene que comprar.

Es la fe no cr铆tica en la tecnolog铆a y que la ciencia siempre traer谩 tiempo, como en un 茅xito de taquilla de Hollywood, una soluci贸n milagrosa, precisamente creencia m谩gica, con el elemento de irracionalidad y logro que los caracteriza. Es, y muy simple, la fe que la humanidad tiene un destino que perseguir, que la idea del fin del mundo apocal铆ptico es solo una variante. Todas estas son dimensiones de una religi贸n aut茅ntica secularizada en nuestra historia moderna, hechas de ventanas que son altares aut茅nticos, consignas que son como preceptos y todos los ritos de consumo cuya inobservancia se paga en censura y cuya observancia se convierte en estima.

Gianni Vattimo, entre otros, habl贸 de un retorno de la religi贸n, pero siempre estuvo presente, continu贸 en formas laicas. Lo que m谩s se perdi贸 fue la Doy vuelta, en la religi贸n y fuera de ella. La religi贸n secular y el fundamentalismo se establecieron en observancia y sin sentido de conexi贸n. Contrariamente a la creencia popular, hab铆a muchos modernos en Daesh. El tab煤 exacerbado por la vida, el contacto, la vista y el tacto de los cuerpos, es excesivamente sim茅trico al tab煤 exacerbado por la muerte, la opacidad de los tiempos modernos para que no est茅n en resonancia.

Pero entonces habr谩 un retorno de la Doy vuelta驴De d贸nde se puede justificar la falta en un mundo social de individuos convertidos, por el prisma del sistema socioecon贸mico, en secuencias divergentes de capas abstractas de valor, como un rayo de luz sometido a an谩lisis espectral? El problema ni siquiera es el individualismo, pero la idea de individuos desconectados, abstractos y espectrales es el individualismo de nuestro tiempo.

Neo-evang茅lico y 'mindfulness''

La nostalgia por la vinculaci贸n induce a un retorno religioso al que el sistema acoge con satisfacci贸n el antisistema neo-evang茅lico o vagamente budistas, todos ellos, curiosamente, en innumerables fuentes perfectamente integradas en una l贸gica de mercado de productos. Yendo m谩s all谩, tampoco es dif铆cil establecer un paralelo: las reuniones neovang茅licas son para el populismo como la meditaci贸n atenci贸n plena es para el neoliberalismo, como una extensi贸n espiritual del lado derrotado y del lado victorioso del sistema econ贸mico en vigor.

Los primeros quieren abolir la autonom铆a de los pol铆ticos, arrastrando la democracia, aumentando los riesgos de ser reemplazados por autocracias electorales o "democracias" complacientes con el surgimiento de poderes clericales comprometidos en la subalternizaci贸n de la esfera p煤blica. Por otro lado, la atenci贸n plena, en lugar de una cr铆tica de c贸mo este sistema econ贸mico nos desconecta y nos aliena, promete hacernos m谩s capaces de sobrevivir y tener 茅xito en 茅l. Y luego vienen esas palabras de esperanza que llenan como un globo con aire:feliz tendido','meditador feliz','mente empoderadora', Entrenamiento de la felicidad, foco en el presente, indiferencia, resiliencia. Incluso pueden ser palabras de motivaci贸n, capaces de asegurar que el norte o el enfoque no se pierda. Pero eso es todo lo que hay, no hay ninguna cr铆tica en cuanto a lo que produce de manera sist茅mica las necesidades a las que uno busca dirigirse.

Si las iglesias neo-evang茅licas hambrientas de poder enfrentan la separaci贸n entre lo p煤blico y lo privado, la atenci贸n plena, En la modestia de la psicolog铆a individual, persuade a las conciencias de que no hay nada m谩s que hacer sino lo privado. Bajo los poderes prometidos, lo que se percibe es el conformismo, e incluso algo de oportunismo, con todo el da帽o que esto conlleva al activismo, es lo que denuncia, por ejemplo, esto. larga lectura del Guardi谩n, firmado por Ronald Purser, autor del reciente libro con el t铆tulo evocador "McMindfulness: How Mindfulness se convirti贸 en la nueva espiritualidad capitalista".

En definitiva, aunque muy diferente, atenci贸n plena y los neo-evang茅licos intentan adaptarse a un tiempo de religi贸n sin religiosidad, que erige trascendencias, art铆culos de fe, enmarcados o no en una narrativa religiosa. Y, en este sentido, limitarse a proponer c贸mo sobrevivir, sigue siendo una expresi贸n de un tiempo de desapego, del mundo y de los dem谩s.

Cuando Gianni Vattimo habl贸 de regresar de las religiones, tal vez no piense en nada de esto. Pero suponiendo que hay m谩s religiones que religi贸n, y que en realidad hay m谩s religiones que religi贸n, ser铆a menos un retorno de las religiones, y m谩s Doy vuelta que propuso Lactancio como su sentido etimol贸gico.

En una 茅poca de neopentecostales cada vez m谩s inescrupulosos para diferenciar entre p煤blico y privado; de iglesias tradicionales en la encrucijada de varios fantasmas con siglos de historia y secretos; formas m谩s difusas, tales como atenci贸n plena, cada vez menos preocupados por la relevancia de la diferencia entre las esferas psicol贸gicas y espirituales; en un tiempo, a煤n, de la patolog铆a del fundamentalismo contempor谩neo, lo que se perdi贸 y a煤n se perdi贸 no fue la religi贸n, sino la Doy vuelta. Por lo tanto, despu茅s de separar la religi贸n de tantas maneras que nos hayamos convertido en cr茅dulos hasta el punto de la incapacidad para la acci贸n, lo importante ser铆a hacer otro retorno, desde el Doy vuelta, sobre todo si era de forma secularizada.

Re-secularismo es producir un discurso y una acci贸n en la cual la econom铆a no se separa de la sociedad, reiterando un viejo eslogan que la econom铆a debe servir a las personas, no al rev茅s, y el mundo social no se separa del mundo entero, dando voz a lo nuevo eslogan del cual no existe el planeta B. Pero, adem谩s, tiene que ser un discurso positivo de reconexi贸n y comprensi贸n de lo que significa estar en el mundo de esa manera.

El autor escribe seg煤n la ortograf铆a antigua.

Ana Gomez

Ana G贸mez. Naci贸 en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a帽os. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi茅n me considero una Geek, amante de la tecnolog铆a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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