La tr√°gica historia de Rosemary Kennedy, hermana de J.F.K. lobotomizada por orden del padre





Usted ya debe haber oído hablar de la llamada "maldición de los Kennedy", una secuencia de acontecimientos trágicos que alcanzaron a uno de los clanes políticos más conocidos de Estados Unidos a lo largo del siglo XX.





Joseph P. Kennedy fue un millonario y político estadounidense descendiente de irlandeses que nació en una familia de políticos de Nueva Inglaterra e hizo fortuna en las industrias de películas, whisky y acero.

En 1914, se casó con Rose Elizabeth Fitzgerald, representante de la aristocracia católica de Boston, con quien tuvo nueve hijos, muchos de los cuales tendrían un fin prematuro.

El hijo mayor, Joe Jr., preparado desde la infancia por su padre para ser el futuro presidente de Estados Unidos, murió en combate en 1944 mientras servía como piloto durante la Segunda Guerra Mundial.

Un accidente de avi√≥n mat√≥ a la cuarta hija, Kathleen. Ella estaba acompa√Īada de su novio durante un vuelo de Gran Breta√Īa hacia el sur de Francia, en 1948.

El segundo hijo, John F, que hered√≥ el cetro pol√≠tico de Joe Jr., fue elegido el 35¬ļ presidente de Estados Unidos en 1960, y asesinado en Dallas, Texas, en noviembre de 1963.

En 1968, el s√©ptimo hijo de la pareja, Robert 'Bobby', fue disparado durante la campa√Īa electoral para convertirse en presidente.





Un a√Īo despu√©s, en 1969, el hijo menor, Edward 'Ted', se involucr√≥ en un accidente de coche en Chappaquiddick Island, en Nueva Inglaterra, que result√≥ en la muerte de una mujer, Mary Jo Kopechne.

Muchos de estos incidentes, entre otros, fueron descritos y analizados innumerables veces desde mediados del siglo pasado.

Pero poca gente conoce el destino de Rosemary Kennedy, la hija mayor de los Kennedy.

Un parto complicado

Rosemary Kennedy nació el viernes 13 de septiembre de 1918.

En la √©poca de su nacimiento, la ciudad de Brookline, en Massachusetts, sufr√≠a con la epidemia de gripe espa√Īola que matar√≠a entre 20 y 50 millones de personas en todo el mundo ese a√Īo.

Por eso, el médico encargado del parto se retrasó cuidando de otros pacientes.

Aunque la cabeza del bebé ya estaba coronando, la partera pidió a Rose Kennedy para mantener las piernas cerradas y apretadas para evitar dar a luz antes de la llegada del obstetra.

De acuerdo con un relato de Luella Hennessey-Donovan, la dedicada ni√Īera y ama de llaves de la familia, Rose sigui√≥ las instrucciones por dos horas de agon√≠a.

"Accidente uterino"

Cuando Rosemary creció, quedó claro que tenía dificultades de aprendizaje.

Más tarde, expertos dijeron a los Kennedy que era una consecuencia de la falta de oxígeno provocada por un "accidente uterino".

Las deficiencias de ella eran a menudo ocultas o disfrazadas por la familia para evitar el estigma de estar asociada a "genes defectuosos".

A pesar de haber asistido a varias escuelas especiales en Estados Unidos y el Reino Unido, Rosemary tuvo problemas para leer y escribir hasta la edad adulta.

Rosemary en el Reino Unido

Al parecer, el per√≠odo m√°s feliz de la vida de Rosemary fue en Inglaterra, en los a√Īos que precedieron a la Segunda Guerra Mundial, donde la familia se mud√≥ despu√©s de que el presidente Franklin D. Roosevelt nombr√≥ a su padre como embajador en el Reino Unido en 1938.

La belleza y el encanto de la adolescente Rosemary y su hermana menor, Kathleen, atrajeron la atención de la prensa británica, lo que ayudó mucho al nuevo embajador a "entrar directamente en el círculo de los intereses británicos", como escribió un periódico de la época.

En mayo de 1938, Rosemary y Kathleen se presentaron al rey George 6 y la futura reina Isabel en el Palacio de Buckingham, en Londres.

empobrecido

Cuando el Reino Unido declaró la guerra a Alemania en septiembre de 1939, Rose Kennedy y la mayoría de los hijos regresaron a Estados Unidos; sólo Rosemary se quedó con su padre.

Cuando comenzó el bombardeo en Londres, la enviar a Belmont House, una escuela que usa el método Montessori, concentrándose en los cinco sentidos para desarrollar el aprendizaje.

A esa altura, las fotograf√≠as ya mostraban c√≥mo su padre agarraba su brazo con fuerza durante las apariciones p√ļblicas, que a menudo acompa√Īadas de gafes y contratiempos.

Aunque su apariencia fuera la de una mujer adulta, Rosemary parecía mucho menos confiado y, muchas veces, infantil.

La escuela ofrec√≠a un refugio de la vida p√ļblica, y Rosemary sol√≠a decir que era "el lugar m√°s maravilloso" que hab√≠a estado.

Después de unas semanas, Joseph escribió entusiasmado a su esposa: "Ella está feliz, parece mejor que nunca, no está sola y le encanta recibir cartas (de los hermanos) diciendo que tiene suerte por estar aquí."

Camino a la ruina

Rosemary estaba prosperando.

Sin embargo, la conocida afinidad de Joseph con el nazismo y sus declaraciones p√ļblicas de que el Reino Unido no podr√≠a vencer la guerra hicieron inevitable su jubilaci√≥n como embajador.

En noviembre de 1940, con los Estados Unidos a punto de unirse a los aliados, recibió una orden para dejar el cargo y regresó a casa con su carrera política en ruinas.

Rosemary lo acompa√Ī√≥ y, a partir de ese momento, su vida tuvo un giro tr√°gico.

Ataques de rabia

El regreso de Rosemary a Estados Unidos fue desastroso.

Lejos del cari√Īo y de la atenci√≥n que la rodearon en Inglaterra, su condici√≥n se agrav√≥ r√°pidamente. El progreso que ella hab√≠a hecho en la Casa Belmont desapareci√≥.

Ella protagoniz√≥ episodios violentos y ataques de rabia, llegando a quien estaba a su alrededor, incluyendo a sus hermanos m√°s j√≥venes y ni√Īos bajo sus cuidados.

La familia tenía cada vez más miedo de ella.

En uno de los incidentes, Rosemary atac√≥ s√ļbitamente a Honey Fitz, su abuelo materno, golpeando y pateando hasta ser detenido por la fuerza, seg√ļn relataron Peter Collier y David Horowitz en el libro "The Kennedys: An American Drama".

inconquistable

Internada en un convento, ella se rebeló. Las monjas no eran capaces de controlarla.

"Muchas noches", recuerda la prima de Rosemary, Ann Gargan, "la escuela llamaba para advertir que ella hab√≠a desaparecido y la encontraban vagando por las calles a las dos de la ma√Īana".

Luego se supo que Rosemary hu√≠a, seg√ļn un paciente que tambi√©n estaba en confinamiento, para ir hasta los bares de la regi√≥n a encontrarse con hombres en busca de atenci√≥n, comodidad y sexo, escribi√≥ Elizabeth Koehler-Pentacoff en el libro "The Missing Kennedy".

Las monjas del convento contaron a su padre, que se horrorizó. Rosemary no sólo estaba en peligro, como, en su opinión, estaba poniendo en riesgo las ambiciones políticas que tenía para sus hijos.

Joseph Kennedy busc√≥ entonces "soluciones" quir√ļrgicas y, en noviembre de 1941, sin consultar a su esposa, autoriz√≥ a dos cirujanos, Walter Jackson Freeman y James W. Watts, a realizar una lobotom√≠a en su hija.

Rosemary ten√≠a s√≥lo 23 a√Īos.

Se crey√≥ que la lobotom√≠a, una nueva t√©cnica "psicoquir√ļrgica" que preve√≠a la separaci√≥n o eliminaci√≥n de las v√≠as de comunicaci√≥n de los l√≥bulos del cerebro, podr√≠a ser la cura para un gran n√ļmero de condiciones psicol√≥gicas, como el alcoholismo y la ninfoman√≠a.

cat√°strofe

En los Estados Unidos, se realizaron hasta cinco mil lobotom√≠as por a√Īo durante la d√©cada de 1940, la mayor√≠a en mujeres j√≥venes. Freeman fue responsable de casi tres mil de estos procedimientos.

Un art√≠culo publicado en el diario Saturday Evening Post en mayo de 1941 elogiaba el trabajo "pionero" de Freeman y presentaba la cirug√≠a como una esperanza para transformar a pacientes que eran "un problema para sus familias y una molestia para ellos mismos" en "miembros √ļtiles de la" la sociedad ".

Después de perforar el cráneo de Rosemary, Freeman tomó una lámina y comenzó a cortar los lóbulos frontales de su cerebro. Amarrada a la mesa, ella estaba despierta y aterrorizada durante el procedimiento.

De repente, se quedó en silencio y perdió la conciencia.

La operación fue un fracaso catastrófico.

Escondida y olvidada

Después de la cirugía, Rosemary ya no pudo caminar o hablar.

Incluso despu√©s de a√Īos de terapia, ella no consegu√≠a balbucear m√°s que algunas palabras y nunca recuper√≥ totalmente el uso de los miembros.

Su autonomía, que ya era limitada, desapareció para siempre.

En los 64 a√Īos siguientes, ella vivi√≥ escondida en instituciones, necesitando cuidados a tiempo completo.

soledad

Los médicos ordenaron que Rosemary Kennedy "no podía recibir visitas porque podían molestarla y confundirla", destacó la escritora Elizabeth Koehler-Pentacoff.

Y es posible que su padre también lo haya hecho con el objetivo de impedir que los adversarios políticos alegrían que había una "loca" en la familia.

Cualquiera que sean las razones, escribi√≥ Koehler-Pentacoff, "Rosemary no recibi√≥ visitas durante los a√Īos m√°s sombr√≠os de su vida".

Por fin, le ofrecieron una casa de campo particular en el terreno de la Saint Coletta's, una escuela especial en Wisconsin, donde vivió tranquila, aislada de la prensa y de miradas indiscretas.

Un secreto

En la década de 1960, una serie de accidentes cerebrovasculares (AVC) dejaron a Joseph Kennedy incapaz de moverse o hablar, y su madre sufrió un derrame en la década de 1980 -ambos necesitaban atención y cuidados constantes.

Los hermanos Kennedy que sobrevivieron -Ted, Eunice, Jean y Patricia- visitaron a Rosemary en sus √ļltimos a√Īos de vida, pero durante la mayor parte del tiempo su existencia fue un secreto.

Sin embargo, a principios de los a√Īos 1960, su hermana Eunice escribi√≥ un art√≠culo en un peri√≥dico que revel√≥ que Rosemary hab√≠a nacido con discapacidad intelectual.

En 1968, fund√≥ las Olimpiadas Especiales, que hoy es la mayor organizaci√≥n deportiva del mundo para ni√Īos y adultos con discapacidades f√≠sicas e intelectuales, pero neg√≥ que haya sido inspirada por el caso de la hermana.

Mientras tanto, Rosemary viv√≠a olvidada por el mundo, raramente acompa√Īada, a no ser por las monjas que cuidaban de ella.

De vez en cuando, mostraba ligeras se√Īales de progreso, pero que acababan desapareciendo.

En los √ļltimos a√Īos de vida, ella estaba en una silla de ruedas.

Muri√≥ en 2005, a los 86 a√Īos.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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