La temporada de ba√Īo comienza en Figueira da Foz con pocos ba√Īistas pero seguro









El primer d√≠a de verano que se celebra este s√°bado tambi√©n marca el comienzo de la temporada de ba√Īo en la mayor√≠a de las playas de Figueira da Foz, con poca afluencia de ba√Īistas pero respetando las distancias de seguridad.

Si en la ma√Īana, en Buarcos, hab√≠a algo de viento y la temperatura no invitaba a la playa, con el paso de las horas se compon√≠a la arena cerca de las paredes del pueblo pesquero, con varias docenas de parabrisas y sombrillas. , mar sin olas y banderas verdes en los diversos puestos de socorristas invit√°ndote a nadar.

Tom√°s Silva, de 67 a√Īos, ¬ęnacido y criado¬Ľ en Buarcos pero residente en Coimbra, cruz√≥ las calles de las casas del pueblo y baj√≥ a la playa, un ¬ęritual¬Ľ que cumple los fines de semana ¬ęcuando hace buen tiempo¬Ľ.

¬ęComo dice la gente aqu√≠, nuestra playa es nuestro patio trasero¬Ľ, enfatiz√≥, anticipando un chapuz√≥n en la bah√≠a de Buarcos, junto al indicador de marea (el equipo atrapado en las rocas, coronado por la bandera nacional, que mide la altura de la marea) y tomar el sol antes de regresar a casa para almorzar.

Aproximadamente un kil√≥metro m√°s al norte, en la playa de Tamargueira, Jorge Dias, que lleg√≥ de las Azores para pasar diez d√≠as con su familia en Figueira da Foz, result√≥ ser la primera vez que estaba en la ciudad costera del distrito de Coimbra ¬ępara atrapar mucha vitamina D ¬ę.

‚ÄúLe est√° yendo muy bien en la playa, de manera segura y con poca gente. Lo disfruto mucho, no hay confusi√≥n y la gente es muy amigable, quer√≠amos saber d√≥nde comer algunas sardinas y ya hemos hecho amigos ‚ÄĚ, dijo Jorge Dias a un informe de la agencia Lusa.





Al lado, sentado en la pared de la avenida, Carlos Alves, de 50 a√Īos, natural y residente de Figueira da Foz y fan√°tico de la playa ¬ęincluso antes de que sepa caminar¬Ľ, deja la arena y elimina el exceso de arena acumulada en sus piernas: ¬ęHace viento aqu√≠ arriba, pero no all√° abajo, y la gente mantiene las distancias debidas entre s√≠¬Ľ, garantiza.

‚ÄúEn Figueira, la gente solo se acurruca si quiere, la playa es tan grande que se adapta a todos. Pero dejan la playa y parece que esta preocupaci√≥n ha terminado. Vas al mercado y est√° lleno, los caf√©s est√°n llenos y nadie quiere saber sobre el virus ‚ÄĚ, lamenta Carlos Alves.

Escuchado por Lusa, el alcalde de la ciudad, Carlos Monteiro, se√Īal√≥, en una ¬ęprimera impresi√≥n¬Ľ sobre el comienzo de la temporada de ba√Īo, que ¬ętodo es normal¬Ľ.

‚ÄúLa gente cumple con las reglas de distancia. Afortunadamente, Figueira da Foz tiene este espacio [o areal que se estende no molhe norte do rio Mondego at√© Buarcos, o maior urbano da Europa, com mais de dois quil√≥metros de comprimento e algumas centenas de metros de largura, possui uma capacidade estimada de cerca de 25 mil pessoas], pero el atractivo que hago es que van a las playas de Bandera Azul [h√° nove no concelho] o premio de oro porque tienen una excelente calidad del agua y playas vigiladas ‚ÄĚ, declar√≥ el alcalde.

El alcalde del municipio destacó, por otro lado, la inversión realizada en las playas vigiladas, con 70 socorristas a lo largo de 30 kilómetros de costa.

Cuando se le pregunt√≥ sobre el tama√Īo de la arena urbana y qu√© en otras situaciones, es decir, en el acceso de las personas al mar, ser√≠a una p√©rdida, Carlos Monteiro cit√≥ a Charles Darwin en la respuesta: ‚ÄúDarwin ya dijo que la importancia de sobrevivir era la capacidad de adaptaci√≥n. En el caso espec√≠fico, lo que en ciertas circunstancias fue una p√©rdida, hoy ha demostrado ser una ganancia ‚ÄĚ, argument√≥.

¬ęEstas situaciones de pandemia no terminan, repiten, ser√° una situaci√≥n para continuar y eso nos permite reforzar la capacidad y la identidad tur√≠stica de Figueira da Foz¬Ľ, agreg√≥ el alcalde.

El optimismo de Carlos Monteiro con respecto al verano y las condiciones de las arenas de Figueira da Foz, sin embargo, no parece encontrar un eco con los concesionarios de playa, para quienes el panorama, ya sea frente a la pandemia de covid-19, o el tama√Īo de la playa, parece m√°s complicado de manejar.

Pedro Vieira, propietario del bar Spasso, ubicado en el paseo marítimo de la Avenida Marginal, un negocio dirigido a una clientela media-alta, también se hace cargo de la concesión de Tamargueira, pero los costos, en algunos días, han estado por debajo de los ingresos.

‚ÄúYa es un desastre no tener el dinero de los turistas extranjeros, veamos si tendremos dinero hipot√©tico de los portugueses, los que vienen del extranjero, los emigrantes y los que est√°n aqu√≠. Si quiero hacer un balance de estos primeros 20 d√≠as de junio, los ingresos que he tenido son realmente desastrosos ‚ÄĚ, revel√≥, ubic√°ndolo en un 50% en comparaci√≥n con a√Īos anteriores.

‚ÄúEs desastroso porque tenemos responsabilidades que otros sectores de la econom√≠a no tienen, desde el principio el pago de socorristas, en mi caso es de 10.000 euros en ese momento. Para que yo pague 10 mil euros tengo que ganar 25 mil euros, esta es una corrida de dos meses y no vendo armas ni drogas, vendo caf√© ‚ÄĚ, dijo.

Por otro lado, solo el 10% de los ba√Īistas de Tamargueira son clientes del bar de Pedro Vieira.

‚ÄúY en este punto, estamos haciendo turismo en la lonchera. La gente todav√≠a est√° aqu√≠, pero otra cosa es si tienen la capacidad financiera para gastar y, si lo hacen, si quieren gastar. Hoy, debido a restricciones, no solo sanitarias sino tambi√©n econ√≥micas, las personas se protegen a s√≠ mismas, no gastan. Un cliente que gast√≥ 20 euros en dos ginebras, hoy bebe dos caf√©s o dos excelentes bebidas ‚ÄĚ, ilustr√≥.

En la playa de Praia do Rel√≥gio, el comerciante, Bruno Ribeiro, observa su apoyo a la playa, el bar Bote, ubicado a ¬ę400 metros de la avenida y 500 de la l√≠nea de flotaci√≥n¬Ľ y observa la disminuci√≥n de los ba√Īistas, a√Īo tras a√Īo. En vista del aumento de la arena, que contin√ļa creciendo en anchura, debido a la acumulaci√≥n de arenas junto al muelle norte del r√≠o.

‚ÄúLa gente se aleja gradualmente, todav√≠a hay algunos resistentes, familias que insisten en venir. Pero en realidad, las personas que logran venir deben tener la capacidad y la voluntad de recorrer casi dos kil√≥metros. [ida e volta] solo para mojarte los pies ‚ÄĚ, se lament√≥.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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