La separación entre Brasil y Argentina puede ser & # 039; suave & # 039; o & # 039; duro & # 039;





El polvo entre la administración de Jair Bolsonaro y el equipo de Alberto Fernández ha disminuido, pero el escenario de la relación entre Brasil y Argentina sigue siendo sombrío. Buenos Aires y Brasilia tendrán posiciones opuestas en varias áreas, comenzando con el Mercosur. Desde su regreso a la democracia, los dos vecinos nunca han estado tan separados. La pregunta ahora es si la partida estratégica será, en lenguaje brexit, 'blanda' o 'dura'.





Del lado brasile√Īo, el gobierno finalmente silenci√≥ su ametralladora insultante. Bolsonaro llam√≥ a los ganadores de las elecciones argentinas "chicos malos" y profetiz√≥ una "nueva Venezuela" en el Cono Sur. La semana pasada, dio marcha atr√°s y prometi√≥ "pragmatismo".

La reacción de Fernández fue inmediata. Al día siguiente, el argentino advirtió que recibió "con alegría" el mensaje de Bolsonaro. También quiere "pragmatismo", dijo.

Y, como en muchas otras √°reas, le correspond√≠a al alcalde, Rodrigo Maia, impulsar la posici√≥n de Brasil hacia el sentido com√ļn. Maia se reuni√≥ el jueves (5) con Fern√°ndez y el nuevo presidente del Congreso, Sergio Massa.

Cuando Bolsonaro se negó a felicitar al peronista por la victoria en las urnas, Maia lo hizo en nombre de Brasil. En un reciente viaje a Nueva York, el congresista defendió a los inversores la vitalidad de la democracia argentina y rechazó la idea de que los vecinos son parte de la ola de inestabilidad que azota a Ecuador, Bolivia, Chile y Colombia.

Junto a Maia esta semana, Fernández anunció dos nombramientos clave: Felipe Solá será canciller y Daniel Scioli, embajador en Brasil. Ambos son cardenales del peronismo más leve, ex gobernadores de la Provincia de Buenos Aires: Scioli perdió las elecciones ante Mauricio Macri en 2015.

La política de bilis e insultos parece anticuada (al menos por ahora). Pero objetivamente, las posiciones de los vecinos son antagónicas a los temas centrales, y el shock es inevitable.





El epicentro de la divergencia ser√° el Mercosur y sus dos cuestiones clave: el futuro del Arancel Externo Com√ļn (AEC) y los acuerdos de libre comercio extrarregional.

El gobierno de Macri ya tenía una postura mucho más cautelosa que Brasil sobre los recortes de TEC. En lugar de una reducción rápida e integral, los argentinos querían un corte gradual y sectorial. La discusión avanzó lentamente y se detuvo cuando quedó claro que Macri perdería su reelección.

Con Fernández, cuyo equipo económico está estudiando la recuperación de los impuestos a la exportación y la ampliación de las barreras a la importación, la negociación TEC gana contornos surrealistas.

Y personas importantes en el nuevo gobierno argentino rechazan el acuerdo Mercosur-UE. En junio, Paula Espa√Īol, quien ser√° una de las principales voces en pol√≠tica comercial, escribi√≥ que el pacto "solo exacerbar√° los problemas estructurales" de Argentina. El futuro canciller Sol√° ocupa una posici√≥n m√°s ambigua, pero dice que el Congreso nunca aprobar√° el acuerdo.

Argentina no har√° que Brasil cambie su opini√≥n sobre el comercio, la √ļnica √°rea de la pol√≠tica exterior de Bolsonaro que encuentra apoyo real fuera de los c√≠rculos de bolsillo. El plan comercial actual proviene de la era de Michel Temer y es la cara externa de la agenda de reformas. Con la victoria del centro derecha en Uruguay, Argentina ser√° el √ļnico socio del Mercosur contra un giro.

Fernández también tiene pocos incentivos para desacelerar su posición. Fue elegido precisamente porque propuso una ruptura con la agenda económica del macrismo. Políticamente, la oposición a los bolsillos es conveniente para él.

Una encuesta realizada por la consultora con sede en Washington Poliarqu√≠a y Wilson Center encontr√≥ que con Bolsonaro, el n√ļmero de argentinos con una imagen positiva de Brasil cay√≥ del 66% al 57%. Entre los votantes que desaprueban a Macri, la base que eligi√≥ a Fern√°ndez, la cifra es del 45 por ciento (incluso detr√°s del Reino Unido, el antiguo enemigo de las Malvinas con el 48 por ciento).

El pragmatismo será una condición previa para evitar una crisis bilateral. Incluso una remoción "blanda" requerirá una habilidad diplomática tremenda, un rasgo que recientemente se perdió en Brasil.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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