La pr√°ctica de la ‘puerta giratoria’, encarnada en Rumsfeld, es un desaf√≠o dif√≠cil de borrar en EE. UU.





Antes de hacerse cargo del Departamento de Defensa de Estados Unidos por segunda vez, en enero de 2001, Donald Rumsfeld hizo una controvertida revelaci√≥n. Admiti√≥ que ten√≠a ¬ęuna gran cantidad de inversiones y actividades¬Ľ que se definir√≠an como conflictos de intereses si se mantuvieran mientras trabajaba para la Casa Blanca.





Durante más de dos décadas, Rumsfeld se sumergió en el negocio de la empresa privada en áreas sensibles para el gobierno de los Estados Unidos, poco después de ocupar el cargo de jefe del Pentágono de Gerald Ford de 1975 a 1977.

En v√≠speras de retomar el cargo de George W. Bush, Rumsfeld hab√≠a amasado una fortuna valorada en 210 millones de d√≥lares (el salario de un secretario superior ahora alcanza los 221.400 d√≥lares al a√Īo) y se vio obligado a renunciar a una cartera de fondos y asociaciones para volver a el sector p√ļblico.

Fallecido la semana pasada, a los 88 a√Īos, a causa de un mieloma m√ļltiple, Rumsfeld es un reflejo del fen√≥meno conocido como la puerta giratoria, cuando las personas alternan puestos en el sector p√ļblico y privado. Hist√≥ricamente com√ļn en los EE. UU., La pr√°ctica no se considera ilegal, pero ha comprometido el gobierno estadounidense al superponer los intereses personales y corporativos a los desaf√≠os nacionales, tanto en las administraciones dem√≥cratas como republicanas.

Como todos los funcionarios sometidos a la Casa Blanca, Rumsfeld tuvo que acatar las reglas del Comit√© de √Čtica del Gobierno y, antes de su segunda toma de posesi√≥n como secretario, firm√≥ un acuerdo con el directorio, en el que se fij√≥ un cronograma para que √©l se desvincule de la empresa. inversiones relacionadas que podr√≠an hacer negocios con el gobierno. Casi la mitad del dinero que hab√≠a acumulado mientras trabajaba en el sector privado estaba vinculado a empresas que invierten en salud, energ√≠a, internet y biotecnolog√≠a.

Rumsfeld fue responsable de dirigir las estrategias estadounidenses durante la Guerra Fría y, décadas más tarde, los conflictos en Afganistán e Irak. En su segunda etapa en el cargo, se rodeó de personas que, como él, habían trabajado en el sector privado y vio cómo su gestión ganaba protagonismo también por uno de los casos más emblemáticos de puerta giratoria en Estados Unidos.

El protagonista de la √©poca fue Dick Cheney, ahijado pol√≠tico de Rumsfeld y luego diputado de Bush. Arquitecto jefe de la guerra de Irak, Cheney fue presidente y director ejecutivo de Halliburton de 1995 a 2000, menos de un a√Īo antes de convertirse en vicepresidente.





La compa√Ī√≠a petrolera Halliburton ten√≠a intereses obvios en el Medio Oriente, y una de sus subsidiarias, KBR (Kellog Brown y Root), obtuvo ganancias por aproximadamente $ 40 mil millones en contratos del gobierno de Estados Unidos durante el conflicto en Irak, que cost√≥ los $ 700 mil millones y 4.400 vidas.

Antes de servir como diputado y uno de los mayores defensores de la guerra, Cheney fue diputado y trabaj√≥ en la Casa Blanca con Ford y Richard Nixon. Al contratar personas que han pasado por las altas esferas del establishment estadounidense, las empresas quieren experiencia en la formulaci√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas y, m√°s que eso, aprovechar los contactos que tienen y la capacidad de estar siempre atendidos en el gobierno.

El movimiento de la puerta giratoria gan√≥ fuerza con la administraci√≥n de Ronald Reagan (1981-1989) y con la cultura instituida por los republicanos de que lo que es bueno para las empresas es bueno para el pa√≠s. Este pensamiento ha llevado a muchos servidores p√ļblicos a actuar guiados por las demandas del sector privado y ha impulsado la creaci√≥n de proyectos como el RDP (Proyecto Puerta Giratoria) en Washington, que acompa√Īa a los nominados al Ejecutivo para asegurar que utilicen el cargo para servir a la inter√©s p√ļblico.

El director de investigaci√≥n de RDP, Max Moran, dice que la puerta giratoria convierte al gobierno en ¬ęuna especie de club gigante¬Ľ. ‚ÄúO est√°s en el club, benefici√°ndote inmensamente de las reglas dise√Īadas para tu beneficio, o est√°s fuera de √©l, y en este caso, bajo un gobierno que, en el mejor de los casos, no responde a tus necesidades o, en el peor de los casos, , te hace da√Īo. Es fatal para un pa√≠s que quiere autodenominarse democracia ‚ÄĚ.

Moran explica que una de las razones que le da cierta legitimidad a la puerta giratoria es la idea caprichosa de que contratar emprendedores como reguladores o para otros puestos clave es algo positivo. De hecho, la experiencia muestra que la mayor√≠a de ellos simplemente crean reglas para favorecer a los sectores para los que alguna vez trabajaron. Por eso, en un pa√≠s donde el cabildeo es legal y la cultura de la guerra y el complejo militar-industrial son tan prominentes, el sector de seguridad y defensa ‚ÄĒque incluye el Pent√°gono de Rumsfeld‚ÄĒ se ha convertido en la mayor recurrencia de la puerta.

‚ÄúEste sector depende directamente del gasto militar para mantenerse a flote, por lo que tiene un incentivo m√°s directo para que el sistema juegue a su favor, incluidos los nombramientos para los puestos‚ÄĚ, dice Moran.

En la historia reciente, los ejemplos m√°s evidentes de puertas giratorias han avanzado bajo Donald Trump, quien estaba abiertamente a favor de v√≠nculos m√°s estrechos entre los sectores p√ļblico y privado. Nombr√≥ como secretario del Tesoro, por ejemplo, a Steven Mnuchin, quien era administrador de fondos de Wall Street y siempre actu√≥ en nombre de las grandes empresas. Andrew Wheeler fue un cabildero de la industria del carb√≥n y se convirti√≥ en el director de la Agencia de Protecci√≥n Ambiental de Trump, mientras que Betsy DeVos, cuya familia est√° vinculada a la industria de pr√©stamos estudiantiles, fue la secretaria de educaci√≥n del republicano.

En el lado dem√≥crata, el discurso es m√°s fuerte que la pr√°ctica. A pesar de haber prometido al menos disminuir la influencia de los cabilderos en la Casa Blanca, Barack Obama ha contratado a decenas de ellos durante sus dos mandatos. Joe Biden, por su parte, es el presidente estadounidense que menos ha usado puertas giratorias desde Reagan, pero a√ļn tiene ex cabilderos y ex empresarios ocupando puestos clave, como los secretarios de estado y defensa, en un reflejo del desaf√≠o de depurar la pr√°ctica. en el pa√≠s.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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